Egun on, muy buenos días a todos. Aquí estamos, un día más, haciendo un alto en el camino para dedicarlo a pensar en este ner (Nuevo Estilo de Relaciones), con el que apostamos por el presente y al mismo tiempo por el futuro para las personas, por lo que necesitamos y nos hace vivir en un adecuado bienestar, sobre todo en las organizaciones empresariales.
Como puedes leer en nuestro título, el elemento del ner protagonista de la página es la «Continua sensación de siembra». En la actual situación casi generalizada de impaciencia, presión o incluso agobio por obtener resultados, quizá la primera impresión es que este tema nos queda lejos. En cambio, la realidad que nos rodea se encarga de decirnos que, al contrario, es idóneo para el momento actual, empezando por el mismo motivo que nos causa impaciencia: la falta o escasez de resultados inmediatos, de cosecha.
No obtenemos resultados y, ¿qué hacemos? ¿Nos quedamos de brazos cruzados? ¿Verdad que no? La mayor parte de las personas continuamos esforzándonos por superarnos, buscando nuevos horizontes, trabajando, pensando, aprendiendo, etc., y hacemos todo esto con el propósito de vivir las realidades positivas a las que aspiramos. Cuando actuamos así, estamos sembrando. Ya ves entonces que hablar de sembrar llega a tiempo para impulsar nuestros sueños y capacidades.
La esperanza y el optimismo hacia el futuro también nos ayudan a asumir la siembra, sobre todo cuando nos resulta costosa o exigente. Y este aspecto de lo que se siembra, es decir, de las semillas, es otro de los aspectos que los sembradores atienden con ilusión y muy a menudo hasta con cariño, pensando en ver crecer en sus campos buenas plantas. ¿Qué semillas estamos sembrando para el futuro? Para encontrar algunas pistas y respuestas a la pregunta, vamos a leer estas ideas de Koldo Saratxaga, que seguramente nos van a resultar útiles y en la línea del ner: las personas son, somos, lo más importante.
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«Continua sensación de siembra»
KOLDO SARATXAGA
«Creo en la juventud. Creo en la siembra. Cuido mi huerta todos los días. Tengo el concepto de siembra. Si sembramos, recogeremos. Se habla ya de cosas que antes ni se tocaban. Ayer éramos aún más “cuatro locos”. Hoy hay más sensibilidad que nunca. Confío en que mis nietas vivirán en un mundo mejor, menos abocado a la carrera y al consumo.»
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«Y apostamos por la comunicación y la transparencia. Cuando decimos transparencia debe ser al cien por cien, porque de ahí viene la confianza, y sin ella sólo se va hasta donde le interesa a uno. Si no me fío, no me pidas que yo me entregue y dé todas mis posibilidades, que son muchísimas, pero que las mido a cambio de un salario. De la otra manera, si yo tengo confianza, yo me involucro porque estoy a gusto.
»Nosotros tomamos las decisiones importantes ―a dónde vamos, qué queremos, los cambios...― en asamblea, por lo cual estamos eliminando las jerarquías. A muchos ejecutivos y directivos que no les han educado en esto les asusta. El modelo asambleario asusta a mucha gente porque proviene de la cultura de la que proviene, pero resulta que asambleas bajo el árbol se hacían en nuestra cultura antigua y los ancianos o las personas tomaban decisiones...
»Se deben tomar decisiones entre todos para compartir el futuro y caminar juntos en la misma dirección. Se debe compartir la cosecha, pero para tener una buena cosecha hay que hacer una buena siembra.»
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«Cuando unas partes se necesitan en la siembra, bueno sería pensar que lo ético es repartir la cosecha con ellas. Como ejemplo tenemos a los armadores y sus compañeros de pesca en nuestro país.»
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«Equilibrio salarial interno. Revisar y equilibrar, si fuera necesario, que casi siempre lo es, las diferencias salariales, no muchas veces justificables, con algunas personas. Procurar menos niveles salariales y ser generosos. De lo que se siembra se recoge. Por supuesto, eliminar las horas extras abonadas.»



