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Nuevo Estilo de Relaciones NER Harreman Estilo Berria

viernes, 20 de febrero de 2015

La productividad es un problema de ilusión.
Para ser competitivos, tenemos que serlo entre todos, y no estoy hablando de riñón, estoy hablando de pasión, de inteligencias, de ilusión


Ongi etorri!, visitante de este blog!

Hoy nuestro título tiene dos partes, ya ves, unidas por el denominador común de referirse a ese mundo que en estos años de crisis da más noticias malas que buenas, el mundo de la empresa. Son dos ideas que Koldo ha compartido en el programa Pese a los malos resultados de este mundo y a sus no pocas carencias y lacras, Koldo Saratxaga le aporta pasión, creatividad o cuidados de manera que parece estar dedicándose a un ente vivo; así hemos oído que se definía recientemente a ner group como «criatura», con esta connotación de vida, en el programa de radio Made in Basque Country y lo contamos en el post anterior. Koldo consigue transmitir que el mundo empresarial puede ser un espacio de desarrollo de personas y de la sociedad, consigue transmitirlo o esperamos o se espera que lo transmita así; ¿por esto se le invita a predicar de aquí para allá? ¿Para que despierte energías? No sería mala explicación, ya que las personas buscamos puertas abiertas y no lo contrario.



También tendrá que ver, sin duda, la credibilidad que Koldo Saratxaga tiene, es decir, el conocimiento que se le reconoce, por una larga experiencia demostrada, de saber realizar o pilotar esta nueva respuesta empresarial a los tiempos de hoy que es el Nuevo Estilo de Relaciones (NER). Este conocimiento es compartido por Koldo con el convencimiento de que es un aire de cambio entre los demás que existen, uno más de muy pocos, por el momento, hoy en día.

En Koldo y en ner group vamos a encontrar conocimiento y apoyo, si fuéramos un proyecto que emprende la etapa de desarrollo que es el NER. Y si por el lado de la gestión vamos a tener la oportunidad de aprender y desarrollar una gerencia eficaz, por la parte de la respuesta humana, ¿cómo podríamos empezar a trabajar en equipo, a saber comunicarnos o a dar salida a la creatividad que todos tenemos, a nuestras capacidades? Desde luego que intentándolo, pero ¡qué diferente sería todo si en la etapa de nuestra educación se nos aportara el conocimiento que necesitamos! Esto se logra con experiencias, dice y repite Koldo.

Nuestro post de hoy transcribe las preguntas y las respuestas en la entrevista de esta emisión reciente de Por fin viernes, adonde Koldo acaba de acudir invitado (hasta el minuto 18 de programa, aproximadamente). La conversación es llevada por la presentadora Silvia Intxaurrondo y participan (en este orden) Alberto Pradilla (GARA), Pilar Kaltzada (Deia) y Juan Mari Gastaca (El País). Recordaremos que hace unos meses ha participado también en Por fin viernes; este vídeo es parte de aquel programa y aunque el título hace referencia al tema de la soberanía, del que se trataba, verás que como siempre con Koldo, los temas se multiplican.

Transcribimos los ocho minutos que van desde el 10 (diez y medio) al 18 (dieciocho y medio, aproximadamente) del programa. Leer, además de oír, ayuda a aprovechar las ideas. También nos gusta pensar que haciendo esto, ponemos en circulación palabras que pueden propiciar encuentros y más fruto en estos caminos y veredas digitales. Empezamos por esto que dice Koldo de ner group:

En el grupo ner, que tengo el placer de haber iniciado y de impulsar, los salarios son un 15% más altos que la media de Euskadi, un 10% más bajos que Alemania, un 35% más altos que la media de España y las mujeres y los hombres ganan igual, por supuesto, sin dudarlo.


¿Se puede ganar dinero con este modelo empresarial?, pregunta Silvia Intxaurrondo, aparte de que es más humano.

Además de pagar unos excelentes salarios, como corresponde, encima dedicamos el 2,5% a la sociedad, en horas de trabajo, a hacer cosas sociales. Un 2,5% que sería de productividad, de horas productivas, y sin embargo, la productividad no es un problema de número de horas, es un problema de ilusión.

Y dedicamos el 2,5% también de nuestro tiempo, o el 3%, a estar reunidas todas las personas, no solo los de la parte de arriba de la pirámide, que no tenemos pirámides. O sea que, teóricamente, hay un 5-5,5% de horas que en las organizaciones empresariales normales —no me gusta llamarlas empresas— no dedican ese tiempo.

No es un problema de horas o de riñón; hemos pasado la época del riñón, de que yo no puedo perder 5, 10 o 15 minutos, o una hora. Estamos en la época de la pasión, de la inteligencia y de hacer lo mínimo con el riñón.


Alberto Pradilla (GARA) pide opinión a Koldo sobre el concepto de emprendedor y que se hable tanto de emprender.

Hay que animarles [a los jóvenes] a que hagan eso [emprender], pero no les hemos ayudado a ser emprendedores. Vamos a ver —y tenemos que entrar en el modelo educativo—: hasta los 23 años o los 22, tú te pasas veintitantos años con niños o niñas de tu edad, siempre los mismos, con unos profesores que te pueden tocar un año, dos años y sin tener ninguna experiencia. De repente sales al mundo normal y te encuentras con señores y señoras de 64, 61, 62, de 15, 18, de 20, de 40, un mundo absolutamente disperso, en el que no has tenido nunca visiones como esa, y luego te dicen que seas emprendedor.

Suelo estar con jóvenes, y les digo: ¿tú de qué sabes? Yo he hecho Tecnologías. ¿Y tú qué has hecho? Económicas. Y le pregunto al de Tecnologías, ¿qué sabes de Humanidades? ¿De Humanidades? No, nada. ¿Y qué sabes de Economía? No, de Economía no, yo he hecho Tecnologías. ¿Y qué sabes de marketing? No, tampoco. ¿Y qué sabes de Historia? ¿Y qué sabes de Ciencias? ¿Y qué sabes de relaciones humanas? No, nada. Y les pregunto: si vosotros tres de Tecnologías pusierais una actividad juntos, ¿estáis seguros de que triunfaríais? No claro, es que de todo lo que tú dices no sabemos nada.

Y es que hacemos personas para la industria, para la gran industria, y en este país lo que hay son noventa y tantos por ciento de puestos de trabajo en las pymes. Y les llevamos [a los jóvenes] a lugares a que les expliquen qué tienen que estudiar y vienen [a explicarlo] multinacionales o empresas de 1.500, 3.000, 5.000, que en Euskadi no hay más que dos o tres, y en España un montón. Y luego resulta que donde tienen que trabajar es en una pyme, de 8, de 15, de 20 o de 6, o juntarse con dos amigos y montar algo. ¿Qué tiene que ver todo eso con lo que han estudiado?




Pregunta Pilar Kaltzada (Deia) por cómo trabajar la transversalidad que propone Koldo, en el momento de ahora, cuando el pasado no funciona y lo que se ve como futuro no ha empezado a funcionar.

Voy a aprovechar para dar una noticia que no he visto en las primeras páginas de los periódicos ni nada por el estilo. Mira, cuando mis hijas tenían cinco años, yo era un loco de que no tuvieran notas y de que tuvieran esto que estamos hablando: que convivan, que compartan, que sean felices. Esta semana, el ministro de Educación francés ha dicho que se acabaron las notas y que a partir del curso que viene los niños y las niñas empezarán a estudiar en grupos para tener experiencias y ver su evolución sobre la base de las experiencias. Ahora tenemos una enseñanza —aunque yo no la llamo ni enseñanza ni educación— que es estar ahí unos cuantos años. Que es mejor estar ahí y pasar por la Universidad que no pasar, de acuerdo, pero experiencias, experiencias, no tienen. Con lo cual... Y estamos en notas, que tienen que ver con hacer algo por tu cuenta y examinarte por tu cuenta, cuando después te encuentras, sean tres juntos, sean cien o sean cincuenta, que tienes que compartir con ellos, convivir con ellos para tener éxito. La individualidad en una empresa no sirve para nada.

Efectivamente, estamos en un momento en el que el modelo educativo se está moviendo y desde hace años, pero son el 3-4% de Euskadi y el 3-4% de Cataluña, donde conozco el colegio posiblemente mejor de España, el colegio Montserrat, y se empieza a hablar de ello, y se empieza a ver modelos. Pero estamos hablando del 2% o el 3%, y estamos en 2015.


Qué hemos aprendido de la crisis, o si hemos aprendido algo, pregunta ahora Juan Mari Gastaca (El País).

Cuando yo soy muy crítico con las cosas, y me dicen que soy un exagerado, es porque a mí no me interesa el 4-5%. Soy muy amigo de la campana de Gauss. La campana de Gauss está muy desplazada a que todavía no hemos evolucionado; hay personas que sí, hay organizaciones que sí, pero no hemos sacado ninguna consecuencia. Porque, volvemos a la educación, un país tiene que empezar por la educación, ¡si lo sabemos todos! Cualquier persona con la que mantengas una conversación, sea político, no sea político, esté en el mundo de la Educación, te dice que, efectivamente, esto lo tenemos que cambiar. Pero, claro, tiene que cambiar con un decreto como el que acabo de escuchar y de comentar ahora, de un político francés. Que ahí los políticos sí que tienen mucha importancia.


Y la clase empresarial, ¿qué hemos aprendido?, pregunta de nuevo Juan Mari.

Yo creo que están empezando ahora a ponerse inquietos.


Pero inquietos por los resultados, dice Juan Mari Gastaka.

Claro, por los resultados. Lo que algunos decíamos hace 20 años, en Irizar, que esto [el NER de Irizar] dentro de 20 años será común, ahora tengo que decir que dentro de 10 años será común, pero claro, 15 o 20 años más tarde de lo que yo comentaba. No hay otra manera. Las personas individualmente... ¡no hemos nacido para vivir individualmente! Luego en una organización tampoco pongas individualmente: uno arriba, otro más arriba, otro más arriba, y tareas, y motívale, y pagando, con primas, con esto y lo otro... se ha explotado todo ya. Pero el problema es que para satisfacer al cliente, para ser competitivos —porque no te queda más remedio que hablar de la palabra competitividad, y no estoy hablando de riñón, estoy hablando de pasión, de inteligencias, de ilusión—, para ser competitivos, hemos de hacerlo entre todos.