Si los problemas son oportunidades, como se dice, todos tenemos a nuestro alcance asumir las oportunidades que son los retos de las relaciones, en el ámbito organizativo.
Es una gran oportunidad de futuro, que tenemos junto a nosotros. «Si la oportunidad la tienes al lado, no vayas a buscarla a otro sitio», dice el sentido común de Koldo Saratxaga.
Entre las posibilidades con las que el mundo organizativo cuenta hoy se encuentran medios de gestión y organización como el Nuevo Estilo de Relaciones, el NER, que considera a las personas y sus relaciones una oportunidad. Cuantas más personas, «mejor, más a sumar», escribe Koldo en su libro Un nuevo estilo de relaciones, en respuesta a quienes se fijan en los problemas de tratar entre las personas.
Hace unos días, en un pequeño intercambio de tuits, se planteaba si hay que prescindir de quien impide los logros del equipo, no va al ritmo de la media ni menos alcanza al primero. Es decir, prescindir de una o unas personas en pro de un resultado, sea producto, récord, nivel, o beneficio. Mirando hacia lo que nos rodea, vemos que el proyecto, la empresa, que pone su meta en la materialidad de un producto, desarrollo, etc., tiene generalmente el mismo recorrido de este. Mientras va bien, adelante la empresa; cuando fracasa, también el proyecto, la empresa, llega a su fin. Así es patente en este tiempo de crisis tan grave, en el que la caída de demanda ha hecho caer a su vez muchas empresas. En el tiempo anterior, si el prescindir de personas fuera la fórmula del éxito, los niveles de competitividad, innovación o beneficio, por ejemplo, no habrían permitido la crisis de hoy.
Se puede comprobar en cada proyecto de ner group, y conocer a través de Los Libros de K2K, que con un NER no hay despidos. Es un hecho en coherencia con ser proyecto basado en las personas / pertsonengan oinarritutako proiektua, el primer elemento del NER, su número 1. Al mismo tiempo, es una condición que K2K emocionando pone antes de entrar a asesorar un proyecto, extensiva a la etapa previa; por lo tanto, incluye no hacer la trampa de despedir la víspera de entrar K2K.
Un proyecto NER se sitúa en un nivel radicalmente diferente al de la cultura empresarial al uso porque, en lugar de apoyarse en el beneficio o el producto, se basa en quienes hacen posible ese beneficio o producto, innovación, etc., que son las personas. De esta forma, estamos viendo que los proyectos NER afectados por caída de demanda y de carga de trabajo cuentan con todas sus personas para seguir adelante. La participación de todos hace posible soluciones como diversificar y llegar a nuevos mercados, mientras se sigue teniendo la meta del servicio excelente, se reparten pérdidas y ERE, la solidaridad interproyectos permite reubicaciones y, en definitiva, se va adelante y con todos los empleos. Incluso hay remanente para la solidaridad, tanto social como con personas que en un momento dado lo requieren.
Como enfoque de gestión, estaremos de acuerdo en que supone un desarrollo, un avance cultural, comparado con la elementariedad del basado en estímulo-respuesta. Tras este enfoque está la consideración de las personas como lo más valioso y el reconocimiento de su valor intrínseco, no la valoración utilitaria imperante, del aprovecharse y deshacerse de ellas a conveniencia y sin miramientos.
El camino que el NER lleva andado desde hace más de dos décadas es el futuro que se vislumbra cada vez desde más atalayas. Valgan como muestra las siguientes palabras recientes de Juan Manuel Vieites, secretario general de la patronal pesquera de España, ANFACO-CECOPESCA (Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos - Centro Técnico Nacional de Conservación de Productos de la Pesca):
«Es necesaria una estrategia de diversificación y expansión internacional, a través de la innovación, con productos atractivos que lo permitan y creciente profesionalización, descentralizando la toma de decisiones, sin ver en ello una pérdida de control del negocio por parte de los propietarios. Hay que buscar hacer cosas muy diferentes para no ser uno más en el resto del mundo. [...] Sobre todo en estos tiempos con problemas estructurales y no coyunturales, en donde la estabilidad futura depende de hacer cosas nuevas.»
«¿Tenemos los líderes que necesitamos?», oímos y leemos la pregunta, y también suspiros como el de «la soledad del directivo».
Sí tenemos los líderes que necesitamos porque el líder hoy es el líder colectivo y necesitamos ese liderazgo compartido. La energía de la participación es lo que puede impulsar un proyecto; todas las personas están en condiciones de aportar y pueden hacerlo, a su manera individual. Vamos a recordar estas ideas (minutos de vídeo 49:41 a 50:13) de Javier Goienetxea (Erkide / KONFEKOOP / Comisión Permanente Corporación MONDRAGON):
«El ideal, y eso lo hacía muy bien Koldo [en Irizar] y lo hace ahora muy bien gbe-ner [ner group], es crear equipos autogestionados, y ahí no hay elusión de responsabilidades, ahí todo el mundo se involucra, ahí no hay ni un problema. Si se trabaja en equipo, todo el mundo estará encantado. Y si repartes el liderazgo, ese es el proyecto ideal, porque un único líder —y las cosas funcionan perfectamente con un único líder— siempre, yo creo, siempre he conocido que es temporal. Cuando se acaba el líder, hay un cambio muchas veces traumático. Con lo cual creo que no un líder, sino que hay que distribuir el liderazgo, sería lo ideal»
La pregunta sería, en este momento, si se facilita la participación como actitud y como realidad, o si se impide con un orden mal entendido y un poder mal ejercido. Esto sí sería para lamentar, y junto con ello, no solo la consecuente soledad de las directivas y los directivos implicados, sino también la de Juan, Pepe, María o Antxon, obligados a pasar su vida laboral en un esquema organizativo que les aísla entre sí, o hasta les convierte en rivales, y les moviliza o inmoviliza a tenor del control del directivo solitario, y encantado de conocer su poder y de que se conozca. Necesitamos un NER, dígalo quien lo diga, «Agamenón o su porquero», o nosotros, que somos parte y opinadores aquí.










