«“Me gustan los retos”, confesó Koldo Saratxaga. Uno de sus retos actuales es difundir la experiencia de Irizar en empresas y universidades, con el propósito de que otros proyectos se beneficien de ella.» Estas palabras pertenecen a la crónica de una charla de Koldo en la Universidad de Cantabria.
Un día, previsto con antelación, Koldo Saratxaga abandonó el terreno seguro y conocido de Irizar y asumió el reto, la incertidumbre y el riesgo de compartir estas ideas que llamamos modelo Saratxaga o modelo Irizar. Esta decisión es una suerte para muchas personas y organizaciones. Además, es una garantía del modelo Saratxaga. Los logros y la seguridad de Koldo Saratxaga son dos importantes cimientos de esta nueva etapa que ha querido dedicar, junto con su equipo en K2K emocionando, a difundir esta forma innovadora de llevar adelante una organización empresarial: «Saratxaga ha ideado un modelo de gestión radicalmente nuevo», concluyen Ramon Casadesus-Masanell (Harvard Business School) y Joan Enric Ricart (IESE Business School) en su estudio Competing Through Business Models.
«No cabe la menor duda de que en el caso de Koldo Saratxaga —como en el caso del japonés Matsushita— nos encontramos ante una persona dotada de una potente inteligencia espiritual, profundamente integrada en una férrea disciplina humanista», escribe Javier Elorriaga en su artículo «Ejemplo de empresarios». Estas palabras nos hacen pensar en si Koldo Saratxaga será la excepción a la opinión de Jon Arrieta: «En Estados Unidos hay filósofos que dirigen empresas. Aquí, eso es impensable».
Koldo Saratxaga comparte ideas y comparte el modo de hacerlas realidad. Ante personas que se presentan como expertos, especialistas, pensadores, líderes, etc. estamos acostumbrados a encontrar lo primero, y no es poco. Pero Koldo Saratxaga nos sorprende radicalmente al darnos la llave hacia la realidad. Nos permite participar del éxito gracias a estas claves de realización que tal vez nunca hubiéramos logrado por nuestros medios, oportunidades o características.
Lo que no transmite Koldo Saratxaga es dar las cosas hechas o hacerlas él por cada organización o persona. Esto es obvio, aunque no estará de más recordarlo ahora que tantas noticias nos están haciendo presente la propensión que tenemos las personas a buscar quien resuelva nuestra vida en nuestro lugar; en definitiva, lo inclinados que estamos a la comodidad. «El binomio libertad-responsabilidad es el rasgo más característico de este esquema», destacaba con perspicacia Noticias de Gipuzkoa al reseñar la presentación del libro Un nuevo estilo de relaciones - Harreman-estilo berri bat.
El modelo Saratxaga no es fácil, no es magia. Y una organización empresarial es un proyecto que merece respeto, cuidados, mimo, esfuerzo, ilusión... El modelo Saratxaga es un modelo de futuro y una organización empresarial es un proyecto de trascendencia, al que dedicar un esfuerzo serio, aunque, en el caso de los proyectos basados en las personas, el esfuerzo implica bienestar, además de fortaleza económica.
Te invitamos hoy en nuestra página de actualidad al placer de la siembra. En un sentido literal, quiso disfrutar de él Asier López, tras asistir a una charla de Koldo, y nos lo cuenta recientemente en su blog Girando con el mundo: «Mi experiencia en la plantación de una tomatera pequeña fue hace ya unos años cuando realizaba un Master de dirección de proyectos de Mondragon Unibertsitatea en Eskoriatza. Todo empezó después de asistir a una charla de Koldo Saratxaga en una charla de emprendedores en Lea Artibai en la que insistía en la labor de la siembra y del cuidado de la cosecha, dejando en un segundo plano la cosecha».

