Bienvenido y bienvenida visitante a esta web, ¿qué tal se presenta la perspectiva de unos días de fiesta extra (jueves y viernes, o viernes y lunes, o jueves, viernes y lunes, según las latitudes estatales)?
Está claro que uno de los protagonistas de la semana es el calendario laboral, las idas y venidas con la familia, los amigos, etc. Y de fondo, la noticia permanente, la crisis y la búsqueda de salidas a cada una de las facetas que nos va mostrando. Hay que tapar las vías de agua: que si los hipotecados a quienes se embargue su vivienda se consideren libres de deudas por parte de la entidad bancaria embargante (El País), que si a los inmigrantes desempleados se les subvenciona el regreso a su país de origen (Expansión), etc.
Vas a decir que vaya cómo empezamos hoy, haciendo coro al panorama oscuro que tenemos alrededor en cuestión económica. Pero entonces te diremos que la cuestión económica no es la única ni la principal. ¿Y las demás cuestiones? Porque nuestras cualidades y capacidades no las compramos en la tienda de la esquina, ni por acciones en Bolsa, ¿verdad? Por lo tanto, no están sujetas a las fluctuaciones del mercado. Podemos evolucionar, crecer y disfrutar de ello, con crisis y sin crisis.
La renovación, la innovación, la sorpresa, la ilusión... parecen estar siempre en los momentos de bienestar o felicidad.
Al empezar esta semana, en la que entrábamos con buen pie gracias al relato que Óscar García Valdivieso ha compartido sobre la primera reunión del Equipo de Pilotaje en TTT Goiko, pensábamos en cosas que oímos y leemos cuando se habla de organizaciones basadas en las personas y que en realidad no están basadas en «las» personas, sino en «unas cuantas» personas. Sorprende todo lo que narró Óscar, como en su artículo anterior, al igual que Pablo Aretxabala en las páginas que también ha compartido. Con toda claridad y sin adjetivos, tanto Óscar como Pablo crean un gran contraste entre sus sencillas narraciones y la innovación radical que están desarrollando las personas protagonistas de las mismas.
Pensábamos hoy también de nuevo en estas personas que han sido capaces de tomar una decisión y actuar en consecuencia. Su proyecto, estilo y relaciones contrastan agudamente con la opción de otras personas de dejarse llevar, vivir al compás de causas ajenas a su voluntad, a rebufo de las circunstancias, atajando urgencias... Probablemente, entre las personas hoy por hoy afectadas por serios reveses económicos, haya quien tenga la oportunidad de aprender y ponerse en marcha, no sólo para evitar mayores males, sino para diseñarse un futuro en el que no sea fácil presa de situaciones como las actuales.
Hemos releído un artículo de Luis Cañada Vicinay, en el que comparte mucha experiencia y muchos sentimientos en torno al tema de la innovación. Aquí tienes el enlace, se titula: «La innovación en los productos (actividades) maduros. Un reto para las PYME». Y fíjate con qué claridad calibra la innovación del estilo Irizar-Saratxaga como «una revolución»:
«Sobre estos temas en España hay experiencias muy positivas que se recogen sintéticamente en dos excelentes reflexiones de Alfonso Vázquez y en el relato de la fascinante experiencia de la empresa guipuzcoana, con ámbito global Irizar coordinada por Koldo Saratxaga (¿Sinfonía o jazz?), empresa que trabaja en un sector semimaduro como es el de los autobuses pero que gracias al modelo de relaciones humanas puesto en práctica consigue ser el paradigma mundial del sector.
Tanto Vázquez como Saratxaga proponen imaginación e innovación en las relaciones interpersonales, relaciones que están basadas en el respeto a los derechos de la persona y en la asunción por parte de ésta de obligaciones hacia la comunidad.
En definitiva, es una revolución, ya que el trabajador deja ser menor de edad tal y como sugieren de facto muchos aspectos de la legislación laboral aplicable en España, de las pautas habituales de las direcciones de las empresas y de las exigencias sindicales, para transformarse el trabajador en un ciudadano de pleno derecho que exige de la dirección de la empresa que le facilite aquello que precisa para desarrollar profesionalmente su trabajo así como que su contrato laboral tenga unas características diferentes a las habituales, ya que el nuevo contrato laboral no se basa en la aportación de la mano de obra ni en la asignación de tareas del estilo taylorista, sino en la propiedad del trabajador de los procesos en los que participa y mediante esta propiedad, en la organización y asignación de los recursos que se necesitan para acometerlos adecuadamente.
El trabajador se convierte en su propio empresario dentro de la empresa con todo lo que este ser “empresario” conlleva, incluido su derecho a los beneficios.»
Hoy nos hemos vuelto a fijar en el sueño y la realidad del Nuevo Estilo de Relaciones, NER. Incluso en este ordenador desde el que escribimos todos los días tenemos como fondo de escritorio, en letras más bien grandes, cuatro ideas de Koldo Saratxaga. Tienen que ver con las relaciones, con disfrutar, con evolucionar... Nos hemos fijado hoy en la palabra «persona» como «adulto», tal y como hace notar este artículo sobre la innovación. Adulto porque el Nuevo Estilo de Relaciones, NER, es para personas con cerebro y tripas, no para autómatas obedientes a los que se debe decir en todo momento lo que tienen que hacer y luego verificar que lo están haciendo.
Y por si piensas que este Nuevo Estilo de Relaciones, NER, es para personas pero en organizaciones espectaculares como Irizar, aquí tienes una conclusión de Luis Cañada Vicinay sobre el Nuevo Estilo de Relaciones y las pymes:
«El entorno laboral en el que mejor se pueden llevar a cabo las propuestas de Vázquez y Saratxaga es el sector de las PYME ya que se trata de entornos humanos cercanos por ser de dimensión pequeña lo permite que las relaciones entre las personas sean personales y los organigramas casi planos.»
También habla de esto Koldo en este vídeo que tenemos de una de sus clases en Mondragon Unibertsitatea, un Nuevo Estilo de Relaciones no es sólo para organizaciones grandes, sino también para organizaciones pequeñas en las que todas las personas nos vemos todos los días.
Hoy ilustramos nuestra actualidad con la imagen de un manzano que se encuentra en el Jardín Botánico de la Universidad de Tokio y es descendiente del manzano de Newton. Cuenta la leyenda que Newton formuló la ley de la gravedad al reflexionar sobre una manzana que cayó a sus pies. Newton también formuló la ley de acción y reacción, que tiene tiene que ver con el tema de nuestra actualidad hoy. Esta ley de acción-reacción ha hecho posible, entre otros logros de la humanidad, el desarrollo de la carrera espacial, pues está en la base de los cálculos para el despegue de cualquier vehículo lanzado al espacio. Un buen ejemplo para sopesar que una buena reacción puede llevarnos lejos o solamente conducirnos a actitudes defensivas y de parcheo.
¡Hasta mañana, te deseamos un buen día!













