«Confiar en las personas. Crear hablándonos y escuchándonos»… Estas propuestas y realidades del Nuevo Estilo de Relaciones situábamos en nuestro horizonte al comenzar la semana, hablando sobre «Innovación permanente». Propuestas y realidades tan distintas de las prácticas corrientes en el mundo empresarial que, en el eco interior que probablemente pudieron despertarnos, sentiríamos el acierto de la pregunta que a continuación nos dirigía Koldo Saratxaga, desde su libro sobre el NER:
¿Tenemos los líderes o los gestores adecuados y capaces de realizar el cambio? ¿Son capaces de poner a soñar a esas personas que, aparte de unas manos y unos músculos, tienen un cerebro, un corazón y un estómago?
Y sentiríamos el acierto de la pregunta de Koldo quizá no por pensar en aceptar el reto de un liderazgo o de una gestión, no. Lejos de esto, y según la cultura jerárquica imperante en el entorno empresarial, una reacción posible y comprensible ante un reto es la de buscar a una tercera persona que realice esa meta, atrayente, pero en un principio difícil, como nos parece todo cambio, por lo general. Así, pues, una probable respuesta es buscar a otra persona que haga aquello, que asuma el «ordeno y mando» con el cual las demás personas se ven libres de toda responsabilidad, según el principio jerárquico de que «quien obedece nunca se equivoca». Pero, para comprender el alcance práctico de esta forma de pensar, mejor cedemos la palabra a Jabi Salcedo que se expresa así acerca de esta llamada cultura empresarial, en el libro El éxito fue la confianza. Una historia real ocurrida en el País Vasco en plena crisis del 2008:
La empresa tradicional sigue siendo un ámbito social en el que se nos trata por lo general como a niños a quienes hay que estar indicando de continuo lo que debemos hacer, a quienes hay que estar vigilando y controlando para que no hagamos ninguna trastada ni nos despistemos de nuestras tareas, a quienes no se nos debe dar mucha información porque no la entenderíamos o porque no sabríamos qué hacer con ella.
La empresa piramidal tradicional mantiene un esquema de relaciones basado en el paternalismo, donde unos pocos (la propiedad, los directivos, los delegados sindicales) ejercen de padres y madres, y una gran mayoría tiene asignado el papel de menor de edad.
¿Qué es lo que propone el Nuevo Estilo de Relaciones para dejar atrás esta grave limitación para el desarrollo y la evolución de un proyecto empresarial? Tiene que ver con nuestro tema de hoy, «Proyecto basado en las personas», porque sin personas que reconozcan a un líder no hay liderazgo y sin personas tampoco puede haber gestores.
Si K2K emocionando fuéramos una consultora al uso ahora procedería realizar un recuento de las teorías vigentes de liderazgo y del llamado seguidorazgo y desplegarlas como un catálogo de posible opciones para actuar en este coto de una organización empresarial. No es ese nuestro campo de acción, sino que, como nos describe Koldo en Cuando la propiedad no quiere ceder el poder: Somos expertos en emocionaros y crear el contexto adecuado para que aportéis todo vuestro potencial al servicio de los retos que definamos. . Regresamos a las páginas de El éxito fue la confianza donde Jabi hablaba de los planteamientos jerárquicos y leemos la alternativa cultural que determina el Nuevo Estilo de Relaciones, NER; se describe en el contexto de la presentación del NER a todas las personas de KIZUN (nombre ficticio) reunidas en una asamblea general:
El Nuevo Estilo de Relaciones que les habíamos propuesto en la Asamblea significaba acabar con este esquema y considerar a todas las personas como adultas, capaces de actuar y decidir por sí mismas, de entender y asumir toda la información que les concierne, de responsabilizarse de sus actos y de su trabajo.
Emanciparse tiene evidentes e inmediatos beneficios. Pensemos en el joven o la joven que por primera vez se va a vivir a una casa que no es la de sus padres: ya no tiene horarios, ya no tiene que dar explicaciones, ya no tiene que rendir cuentas; la nueva sensación de libertad es fascinante. Pero emanciparse también significa tomar las riendas de tu vida, hacerte cargo de tu casa, de tus gastos, tomar decisiones a cada momento, en definitiva, responsabilizarte plena y conscientemente.
El Nuevo Estilo de Relaciones que se les había propuesto suponía la maduración de toda la organización como tal y de cada una de sus personas individualmente.
Para subrayar también de forma especial que en esta nueva cultura del Nuevo Estilo de Relaciones, NER, el liderazgo no está destinado a una casta de personas con unos estudios determinados o con una experiencia de años o con cualquier otro requisito. El liderazgo es una oportunidad y posibilidad que tienen a su alcance todas las personas en una organización con el NER, gracias al trabajo en equipos multidisciplinares autogestionados. Es un liderazgo temporal en cada equipo, no comporta remuneración específica, puede repetirse en diferentes equipos de los que forme parte una persona…
Y hasta aquí lo que hoy compartimos sobre «Proyecto basado en las personas». Habrá más ocasiones de seguir hablando de ello en esta página dedicada al NER. Te deseamos muy feliz día, ¡hasta el viernes!

