Entre las semillas que nos ha dejado la semana se encuentran pistas abundantes para reinventarnos con mayor rapidez o posibilidad de acierto tras la crisis, ya sea como empresa, reconduciendo la vida laboral o empezándola. Compensa prestar atención a lo que ha estado bajo los focos durante la Semana de la Industria desarrollada en Bilbao; ayuda a la creatividad y el ingenio, es una buena orientación y además de todo esto, es un paisaje esperanzador y verlo ayuda al bienestar de la mente y el físico.
Que la crisis termina significa que encontraremos un mejor horizonte para seguir adelante, un entorno más favorable. De puertas adentro, la crisis ha sido una desconexión de empresas y personas respecto del entorno, de la realidad; así lo expresamos implícitamente cuando hablamos, por ejemplo, de «burbujas». En busca de una reconexión, de «resetear» el proyecto empresarial, encontraremos industrias como AMPO, que se distinguen por su conexión con el entorno: social —clientes incluidos— y físico o natural. Por eso, esta empresa del Goierri puede ser descrita con el gráfico término de «empática», que Jeremy Rifkin desarrolla desde hace más de un lustro. (Bajo estas líneas, ves a Koldo Saratxaga, Peio Alcelay y Jabi Salcedo (Francisco Javier Salcedo Bilbao, presidente de NER group) en AMPO, en su Sorkuntzaren Etxea / Casa de la Creatividad.
Un entorno favorable y una capacidad de conectar con él —en productividad, compromiso social, etc.— serían una gran oportunidad perdida si no convertimos en realidad nuestras capacidades, si no nos activamos internamente. El Nuevo Estilo de Relaciones (NER) es una forma posible y probada de hacer funcionar nuestra capacidad de desarrollar un proyecto. Alguna vez esta semana hemos pensado que creemos en los milagros porque a pesar de la sociedad deteriorada y las personas corrompidas vemos realidades como la unión en un proyecto del NER. A veces se ha hablado del NER como milagro por sus resultados económicos; para nosotros esto significa que con un NER entre las personas de un proyecto los problemas llegan a convertirse en oportunidades. Ahora durante la crisis lo ha demostrado NER group con sus cifras de año en año y en tiempos anteriores, por ejemplo, en Irizar—también antes, si miramos hacia la trayectoria del impulsor del NER, Koldo Saratxaga—. A menudo se habla del «milagro Irizar», un milagro porque fue resultado de superar retos grandes: desde las consecuencias de una gestión desastrosa hasta medirse con el fenómeno desconocido de la globalización.
¡Necesitamos un NER. Necesitamos las personas capaces de realizarlo, en medio de personas a su vez incapaces de realizarlo, tóxicas, en resumen. ¿Aceptas el reto?



