El ner eguna que por primera vez han celebrado las personas y sus familias de las organizaciones unidas como ner group y gbe ner Elkartea habrá sido una jornada con diferentes sentimientos, sensaciones, buenos momentos... y entre todo ello quizá haya habido lugar para sentir orgullo de pertenencia, nuestro tema de hoy.
La simple experiencia, al alcance de todos, nos dice que el orgullo es desagradable cuando separa a las personas, y al contrario, cuando logra relacionarnos adecuadamente y nos une, resulta un sentimiento fructífero y positivo. Y el orgullo de pertenencia, como su nombre indica, es el orgullo que se experimenta por pertenecer a algo, por ejemplo, una organización.
La pregunta a continuación sería: ¿y cómo es una organización que hace sentir a las personas el orgullo de estar allí? En las organizaciones con el Nuevo Estilo de Relaciones (NER) se puede sentir orgullo de pertenencia por diversos motivos, que seguro os gustarán a los amigos y amigas que leáis hoy nuestra página. Antes de ello, no está mal subrayar que «sentir» no se puede forzar, no es una consigna empresarial o comercial. Bien y dicho esto, veamos, por ejemplo, la experiencia del orgullo en el NER. Nada más abrir el libro Cuando la propiedad no quiere ceder el poder, encontramos la asamblea general en la que Koldo y Oscar hablan a todas las personas de Urgola Hermanos sobre el NER. Entre otras cosas se ponen de acuerdo para realizar
«la posibilidad de saber cómo van las cosas y tener el orgullo de mejorarlas».
Y unos meses más tarde, el acuerdo de la asamblea estaba produciendo frutos como este que aparece unas páginas más adelante: un pedido importante de un nuevo cliente.
«Tras los tira y afloja inherentes a toda negociación, nos fue concedido el pedido. Lo primero que hicimos nada más conocer la noticia fue convocar una nueva reunión para compartirla con todas las personas. El orgullo y la satisfacción se percibían en el ambiente. Algo estaba cambiando en Urgola Hermanos. Ya no era el “comercial” el centro de todas las felicitaciones. Estábamos migrando de una organización basada en “galácticos” a otra donde el concepto de equipo y la importancia de todas las personas eran la nota predominante.»
Habréis notado que Oscar, el autor del libro, se extiende en valorar en términos organizativos este logro, lo que supone levantar la mirada de lo urgente, despegarse de las miras a corto plazo centradas en la cosecha inmediata, y centrarse en aquello que puede hacer posible más cosechas y más satisfacciones, retos, etc.: el «equipo y la importancia de todas las personas».
Así que hasta ahora ya llevamos unos cuantos motivos que facilitan el orgullo de pertenencia en las personas con el Nuevo Estilo de Relaciones: mejorar la organización y conseguirlo a través de ampliar clientes, desarrollar la economía y evolucionar en las relaciones entre las personas de la organización. Unas páginas más adelante, aparece otro orgullo: el de responder de la palabra dada, del compromiso. Así es la experiencia que narra Oscar:
«Recuerdo, por ejemplo, que se tuvieron que realizar unas determinadas piezas que Imanol, recientemente jubilado, era la única persona que las había fabricado hasta la fecha. Como suele ser habitual en estos casos, Murphy existe, y días antes de comenzar con la producción, Ibon, la persona que seguía en experiencia a Imanol, tuvo un accidente doméstico y se rompió el brazo. […] Sin embargo, la preocupación duró muy poco tiempo. Ibon acudía con el brazo en cabestrillo para ayudar a programar la máquina y el resto del equipo se las ingenió para sacar adelante las piezas en el plazo previsto. Una vez terminadas, vinieron a verme y me dijeron: “Nos comprometimos a sacar adelante las piezas sin Imanol y eso hemos hecho». No hace falta que os cuente el orgullo que exhibían.»
¿Qué os parece? ¿Os gustaría vivir esta experiencia? Si sentís lo mismo que nosotros, más que gustar, es la experiencia que queremos tener a diario. Es muy sencillo conseguir estar orgullosos, ya lo veis, solo hace falta cambiar el estilo de relaciones, dejar de considerar a las personas como recursos de trabajo y pasar a creer en ellas, a considerarlas miembros de un equipo, apreciar su diversidad.
Buen fin de semana, amigas y amigos, que disfrutéis con las personas que tengáis cerca. Asteburu on!

