Buen tema para este último día del año y con miras a empezar el que llega: «Evolución física mental y emocional». Es la última idea del ner, la número 13, previa al elemento 14 que es al mismo tiempo la meta y todo el camino hacia la misma: «Un proyecto común = Un éxito compartido».
¿Hemos evolucionado en estos 12 meses? ¿Hemos tenido oportunidad de asumir retos y de evolucionar a través de los errores y los aciertos? Y en el caso de que tengamos responsabilidades organizativas, la pregunta es si hemos dado oportunidades a las personas para que crezcan o si, al contrario, nuestra actuación no ha permitido el dinamismo propio de personas evolucionando:
Personas que son capaces de dominar su trabajo en pocos meses quedan condenadas, a partir de entonces, a realizar su tarea de forma repetitiva cada día. ¿Hasta cuándo?
Verás que este último aspecto enlaza directamente con la idea del ner que protagonizaba nuestra página anterior:
El conocimiento tiene que ver directamente con las oportunidades, es decir, con las experiencias que se van teniendo a lo largo de la vida.
Es un hecho de los que podrían calificarse de «culturales»: está generalizado el hecho de que una persona accede a un puesto de trabajo en el que no tiene otras oportunidades de evolución que las muy limitadas a aprender la tarea para la que se le ha contratado, prevista por sus superiores. Y estos directivos, a su vez, adolecen del mismo mal que siembran alrededor: la falta de evolución. Lo entendemos bien con uno de los párrafos que Koldo dedica a este aspecto en su obra sobre el ner, el nuevo estilo de relaciones:
Tendrán que reconocer un día u otro quienes así piensan y actúan que están cometiendo una enorme frivolidad y un tremendo error.
Un error debido a su falta de evolución, una grave equivocación por no ser capaces de darse cuenta de que estamos en la era del conocimiento y que el conocimiento está en las personas.
En todas las personas y no sólo en algunas, insisto.
Todas las personas pueden hacer más y mejor lo que hacen, siempre que se sientan propietarias de sus responsabilidades y de sus resultados; todas las personas pueden añadir más valor en tanto y en cuanto tengan oportunidades.
Hemos citado el párrafo con sus frases o ideas por separado para ayudarnos a visualizarlas. De esta forma, nos damos cuenta de que la realidad está aquí descrita por Koldo con tanta claridad como sencillez. Puedes ver que, a pesar de abordar una situación negativa, no hay tono sombrío o pesimista en estas palabras. Hay lo contrario: señalar un horizonte, una alternativa para evitar el error y un camino que seguir para evolucionar. Y en todo esto se distingue una influencia positiva de doble dirección: individual para cada persona y común para el proyecto, para la organización empresarial o de la naturaleza que sea.
También habrás reconocido un ejercicio de liderazgo en esta propuesta de Koldo Saratxaga, porque lo que hemos leído es, en realidad, un ¡adelante!, y con contenido: a superar errores del pasado con miras a lograr metas de evolución.
Así, pues, finalizamos el año en nuestro blog invitándote a leer tanto el contenido como la forma de la citada propuesta. Si además tienes la responsabilidad de guiar o dirigir personas, sumamos esta pregunta con la que Koldo finaliza el capítulo dedicado a «Evolución física mental y emocional»:
Tenemos los líderes o los gestores adecuados y capaces de realizar el cambio? ¿Son capaces de poner a soñar a esas personas que, aparte de unas manos y unos músculos, tienen un cerebro, un corazón y un estómago?
Te deseamos felices sueños y realizaciones. Urte berri on! ¡Feliz año nuevo!





Proyecto basado en las personas: es como arranca el Nuevo Estilo de Relaciones, NER. 




