Proyecto basado en las personas: es como arranca el Nuevo Estilo de Relaciones, NER.
Es muy llamativo esto. Claro que, si es llamativa la propuesta sobre el papel, aún lo es más desde el momento en que es una realidad.
Contar con todas las personas, con sus opiniones y su capacidad de decisión, es lo primero que hacen K2K emocionando cuando llegan a una organización. Puedes conocer cómo lo hacen, por ejemplo, en el libro El éxito fue la confianza.
Y, en definitiva, vemos que esto supone por parte de las personas, por un lado, dejar de tener cotos cerrados y propios, y por otro lado, poner por obra sus capacidades: de decidir, pensar, crear... Esto vale para todos, tanto para la propiedad como para la dirección, como para las personas sin responsabilidades que se dedican a su parcela.
¿Por qué es posible resumir así, como una transformación (dejar de... y poner por obra...), lo que significa «Proyecto basado en las personas»? Porque vivimos con una cultura imperante que es la cultura del poder y es completamente diferente.
Visualicemos por un momento de nuevo cómo es esta cultura del poder: vemos que distribuye a las personas en peldaños, de forma que a medida que se va ascendiendo por la escala se hace más pequeño el peldaño, lo ocupan menos personas, pero se amplía el poder de sus ocupantes. Al llegar a la cima, sólo hay una persona, que tiene poder sobre todas. ¿Ese uno en la cumbre es el mejor? No, ¿verdad? Por el camino ascendente de esta escala habrán quedado muchas personas valiosas. Además, para que en la cumbre sólo haya un individuo, es necesario que los demás sustituyan lo que hubiera sido su aportación personal por la obediencia al poder que se va acumulando sobre ellos.
¡Qué desperdicio de capacidades, formación, experiencia, aptitudes...! ¿Se puede permitir ese derroche una organización? Es probable que estemos de acuerdo en que no. Y además coincidiremos en valorar que la cultura jerárquica inmoviliza las posibilidades de acción y evolución de las organizaciones, que las anquilosa, que esta estructura organizativa se convierte en un aparato artificial que impide el contacto con la realidad de aquellas personas a quienes se destina el trabajo de la organización...
Aunque no funciona la cultura del poder, se persiste en aplicarla y además considerando que esto es prudente... Como escribe Jabi Salcedo en El éxito fue la confianza:
Que algo se haya hecho siempre así no es un argumento válido para no cambiarlo.
Con excusas y justificaciones o sin ellas, la realidad es que se perpetúan actuaciones erróneas o perjudiciales, sin intentar sustituirlas por otras positivas.
Como expresión popularmente conocida de lo que cuesta sobre todo dar el primer paso y decidir cambiar, decimos que «empezar es tener la mitad del camino hecho».
El Nuevo Estilo de Relaciones, que comienza por la realidad de convertir una empresa en un proyecto basado en las personas, nos demuestra con su andadura que tiene vocación de futuro. Un sueño hecho realidad es hoy ner-group, que hoy encontramos de nuevo como noticia en las páginas de GARA, a través de Juanjo Basterra. Dos aspectos de su crónica hemos elegido para compartir y poner un buen final a nuestra página hoy:
Esta es la primera entidad impulsada «íntegramente» desde el ámbito privado, que aglutina a organizaciones empresariales de todo tipo, sin agruparse en función de un sector económico determinado o en una forma jurídica específica y cuya unión no se hace desde la fusión de las propìedades, sino desde la libertad de cada organización.
En común tienen esa idea que inspiró Koldo Saratxaga y su equipo de K2K Emocionando en el que las personas son las protagonistas de las organizaciones.

