El Vlaams Centrum voor Kwaliteitszorg, VCK (Centro Flamenco para la Calidad de la Gestión; en inglés, The Flemish Quality Management Center) ha celebrado en este mes de octubre su 23º Congreso. Con el título «Avanzar – Elegir un rumbo para el futuro», ha reunido en Amberes, los días 7 y 8, a consultores, expertos y profesores de universidades, escuelas de negocios y diversas organizaciones, principalmente de los Países Bajos. El Vlaams Centrum voor Kwaliteitszorg representa a Bélgica en la European Organization for Quality.
En este congreso se ha hablado de Koldo Saratxaga como referente en gestión empresarial por su actuación en IRIZAR (1991-2005). Ha sido en la ponencia de Luc Hoebeke, investigador, escritor, asesor y profesor, un nombre familiar para muchas personas que se hayan interesado por la forma de organización de IRIZAR desde el punto de vista de la investigación de carácter profesional y académica.
Esta ponencia se ha presentado en el Trayecto 2 del congreso, que tiene como lema «Dinamismo para avanzar». Además de Luc Hoebeke, han participado Herman Wittcockx, Bert Overlaet, Geert Van Hootegem, Dirk Devos y Annette Geirnaert.
Al preparar este post hemos repasado algunos de sus escritos, entre ellos «Dilemmas and Paradoxes in Organizing Change Processes», donde incluye a IRIZAR como estudio de caso de la industria de la automoción. Este estudio forma parte del libro Dynamics of Organizational Change and Learning, editado en 2004, con reedición en 2008 (un volumen de autoría colectiva, coordinado por J. J. Boonstra, editado por John Wiley & Sons, West Sussex, UK).
El artículo que compartimos a continuación es fruto de una entrevista entre la autora del mismo, Christine Huyge, y Luc Hoebeke. Se trata de un amplio destacado dentro de un artículo que a su vez forma parte del dosier elaborado por la revista Kwaliteitskrant, del Vlaams Centrum voor Kwaliteitszorg, para presentar este congreso.
La idea con la que nos hemos quedado después de leer este artículo es la motivación y el dinamismo para relacionarnos con las convenciones, normas, costumbres, etc. que imperan. Unas serán buenas y otras es necesario dejarlas atrás. Luc Hoebeke ha incidido de forma continua en la responsabilidad personal y libertad que existe en Irizar y que promueve Koldo Saratxaga. En suma, como decía Koldo en una entrevista no hace mucho, hay que dejar la comodidad. ¿No te parece que más que faltarnos espíritu de rebeldía y capacidad de crítica lo que nos pasa es que nos sobra comodidad para arrancar y avanzar?
Pensando en esto, nos hemos dado cuenta del gran acicerto que suponen los títulos del congreso y del Trayecto 2, de los que te hemos hablado: «Avanzar – Elegir un rumbo para el futuro» y «Dinamismo para avanzar».
Aquí tienes el artículo traducido al castellano, te deseamos una grata lectura.
La autogestión en Irizar
Christine Huyge, Kwaliteitskrant, septiembre de 2010
Resulta imposible dibujar un organigrama de la empresa, no se sabe exactamente cuántas personas trabajan en los talleres, no existen relojes para fichar ni subdirecciones. IRIZAR, una empresa internacional con raíces vascas, fabricante de autobuses, es un buen ejemplo de una nueva manera de pensar y de funcionar. La intención del gestor de crisis, Koldo Saraxaga, era la de salvar la empresa de la quiebra, pero a su manera. Bajo la influencia del conocido empresario brasileño Ricardo Semler, hizo caso omiso de las reglas económicas y de los principios de organización convencionales.
La eliminación de las jerarquías
“IRIZAR es un proyecto empresarial en el que las personas constituyen el núcleo y que se construye sobre la base de un sistema de autogestión y de participación. La misión consiste en perseguir continuamente el objetivo de la satisfacción de los clientes, la de los trabajadores, tanto internos como externos, y la satisfacción de la sociedad en su totalidad. De esta manera, queremos crear bienestar social y empleo.”
IRIZAR ha desterrado de su organización toda o prácticamente toda forma de jerarquía. Luc Hoebeke ha estudiado este concepto de empresa. “Los equipos permanentes sí disponen de jefes de equipo, pero éstos cambian cada dos años. En los equipos encargados de diseñar los proyectos rige un único principio: a quien se le ocurra una idea, tomará las riendas del equipo. Si puedes vender tu idea, tendrás a tu disposición un presupuesto para llevarla a cabo. Los mismos equipos de trabajo se ocupan de la venta, de la negociación de precios, etc.” Este concepto funciona e incluso funciona muy bien. En 2000, IRIZAR fue galardonada con el Premio EFQM a la excelencia empresarial después de no haberlo logrado anteriormente porque la documentación presentada no contenía organigrama de la empresa.
“Lógico, porque sencillamente no disponemos de organigrama; la gente no funciona ni piensa de esa manera.”
La ausencia de una estructura tradicional no impide que IRIZAR funcione muy bien en lo que se refiere al grado de compromiso de sus trabajadores, al de la calidad o al de la comunicación en la empresa. Los plazos de entrega son muy cortos, los costes fijos del trabajo directo son muy reducidos y los beneficios enormes.
Koldo Saratxaga salvó a IRIZAR de la quiebra, pero hizo caso omiso de las reglas económicas y de los principios de organización convencionales.
“Es, sin embargo un sistema duro, ya que hace falta asumir la propiedad y la responsabilidad de tu propio funcionamiento y de los miembros del equipo. No puedes acudir a tu jefe ni a Recursos Humanos cuando algo va mal porque esa estructura no existe.”
Fusionar reflexión y acción
La base principal del éxito de ésta y de otras empresas que funcionan según el principio de autogestión es, según Luc Hoebeke, el hecho de fusionar en gran parte la reflexión y la acción: los que conciban las ideas también las llevarán a cabo.
“Los griegos antiguos nos han transmitido la idea según la cual pensar es mejor que hacer y arrastramos todavía las consecuencias de esta manera de actuar.” Luc Hoebeke opina que empresas como Irizar son capaces de contestar a la pregunta que todas las empresas deberían de hacerse, a saber: ¿cómo conseguimos que personas que tienen unos ingresos básicos ―porque estamos evolucionando en esa dirección― quieran trabajar para nosotros? La empresa Goretex, conocida fabricante de ropa impermeable, también tiene su respuesta: nuestra empresa no ofrece puestos de trabajo específicos, sino que una persona entra, trabaja unas cuantas semanas para probar dónde encaja mejor y a continuación se tomará una decisión pensando en sus competencias y en cuál es el papel que esta persona desempeñará mejor en la empresa. El nombre es un aspecto secundario.” Según Luc Hoebeke, Colruyt es una de las empresas belgas que han comprendido muy bien este principio del nuevo paradigma.
























