Esta es una de las páginas más apasionantes del Nuevo Estilo de Relaciones (NER). La semilla humilde de la transparencia, la confianza y la generosidad se convierte en futuro. Ceder el poder por la fe en las personas da lugar a la eficiencia continua de todo el proyecto.
Lo vemos a continuación de modo práctico, en un episodio del libro Cuando la propiedad no quiere ceder el poder, escrito por Óscar García.
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«Un ejercicio muy interesante, que nos aportó una visión global del proyecto por contraposición a la división departamental existente hasta la fecha»
ÓSCAR GARCÍA
«Continuando con las acciones de mejora, uno de los asuntos que nos tenía más preocupados era la persistente disminución de los pedidos. La primera decisión que adoptamos fue la de comenzar a medir y publicar los euros que captábamos diariamente. Todas las personas debíamos ser conscientes de la situación en la que nos encontrábamos. Posteriormente, procedimos a definir una política de márgenes acorde a la constricción en la que se encontraba en ese momento el mercado. No obstante, previo a esta decisión, se hacía necesario averiguar los costes reales de fabricación. Y siguiendo con nuestra filosofía, se los preguntamos directamente a las personas que mejor los conocían. ¿Quién mejor que las personas que directamente llevaban fabricando las herramientas durante más 20 de años para conocer el tiempo necesario en producir cada artículo? Como suele ser habitual en estos casos, cuando expuse a las personas indirectas, en la mayoría jefes, el método que íbamos a utilizar para el cálculo de los costes, pude observar muestras de extrañeza, incredulidad e incluso desaprobación. Los más osados verbalizaron sus pensamientos con comentarios del estilo: “Creo que eres un ingenuo si piensas que te van a dar los mejores tiempos, siempre se van a guardar algo”, o “¡si no tienen ni idea del tiempo que se necesita!, es algo que nunca les ha interesado”. Les expliqué que sólo podemos recoger lo que sembramos:
»Óscar.— Si a una persona le regateas el salario, no le informas de la marcha de la organización, no compartes con ella los éxitos, está siendo constantemente controlada, su función se reduce a ejecutar lo que dicen los procedimientos y, en cuanto baja el trabajo, su puesto se elimina… ¿qué motivación puede tener para poner a disposición de la organización todo su potencial? Si nuestro estilo funciona, es porque somos coherentes. Creemos de verdad en lo que hacemos y no sólo es un medio para conseguir resultados. Por lo tanto, tratamos a las personas con confianza, generosidad, transparencia, libertad… y las cosechas son espectaculares. Los primeros interesados en que esto salga adelante, ante esta crisis de impredecible futuro, son ellos. Pueden ser obreros para vosotros, pero son inteligentes y capaces.
»Con esta idea, dimos comienzo a la reunión del equipo de costes con la explicación a todos los asistentes de los conceptos principales de la cuenta de resultados, así como el método utilizado para confeccionar las ofertas. El objetivo era mostrar la relación existente entre las funciones que desarrollábamos y los resultados obtenidos, ya que es muy difícil lograr la implicación en el trabajo cuando se desconoce la trascendencia del mismo. Proyectamos la cuenta de resultados correspondiente al ejercicio anterior, que había sido récord histórico y procedí con la explicación: […]
»Óscar.— Estáis viendo que la influencia de la materia prima y del personal directo es muy relevante a la hora de calcular el precio de venta. Si no somos eficientes en las compras ni en el proceso de fabricación, nuestros costes serían muy elevados. Esto nos situaría en desventaja respecto a la competencia. […]
»Y eso es precisamente lo que os voy a pedir ahora, que analicéis el coste de la materia prima y del tiempo necesario para producir cada una de las herramientas que tenemos en catálogo. […]
»Me gustaría recalcar la trascendencia de la información solicitada. Como veis, una sobreestimación de los tiempos o un funcionamiento ineficiente pueden derivar en un encarecimiento de los productos y, en consecuencia, en la pérdida de clientes.
»Lo que os pido es que nos digáis cuáles serían los mejores tiempos de fabricación que se podrían alcanzar con los medios actuales y si utilizamos todo el potencial que tenemos las personas, no sólo en el esfuerzo físico. Tened en cuenta que no sólo lo utilizaremos para ofertar, sino también para planificar la producción, cuyo cumplimiento tendréis que asumir por vuestra parte.
»No surgieron muchas preguntas y decidimos convocar una segunda reunión a la vuelta de cuatro días. Todos los asistentes se comprometieron a tener preparada para entonces la información requerida. Tengo que decir que el resultado de esta segunda reunión fue todo un éxito. El nivel de detalle de los cálculos que habían realizado nos dejó perplejos. No sólo analizaron el tiempo necesario, sino que habían tenido en cuenta las diferentes alternativas existentes en el proceso productivo para lograr los mejores tiempos: lotes, rutas, células… […]
»Fue un ejercicio muy interesante, ya que nos aportó a todos los allí presentes una visión global del proyecto por contraposición a la división departamental existente hasta la fecha. Las dudas iniciales que tenían algunas de las personas indirectas rápidamente fueron disipadas. Incluso varios entre los más escépticos propusieron invitar a los clientes a los que se les iba a proponer una subida de precios a una reunión similar, en la que los verdaderos protagonistas les explicaran el escandallo de los costes y, como consecuencia de ello, el incremento en el precio.»
Cuando la propiedad no quiere ceder el poder
Capítulo 4: «Las primeras decisiones»












