Egun on, amigas y amigos. Siguiendo el esquema del Nuevo Estilo de Relaciones (NER) sobre el que se desarrolla nuestra página, hoy abordamos los «Conceptos económicos compartidos», que aparecen en octavo lugar. Podéis ver este esquema en la columna a la derecha de esta página, así como enlazar con los eguneros que hasta el momento hemos dedicado a cada uno de sus componentes.
Todos sabemos y somos conscientes en el día a día que, en el lenguaje verbal que usamos para comunicarnos, a cada palabra corresponde una realidad. En el lenguaje de los números ocurre lo mismo. Por ejemplo, en el caso del funcionamiento de una organización, la cifra o número que figura como resultado final de su cuenta de resultados refleja también una realidad: el grado de esfuerzo y el acierto de este por parte de todas las personas que forman parte de dicha organización. Es lo que expresa nuestro titular de hoy: «La “cosecha” es la parte directamente vinculada a nuestro esfuerzo, a lo bien o mal que hacemos las cosas entre todos». Está tomado de uno de los capítulos escritos por Jabi Salcedo en el libro junto con Koldo Saratxaga titulado El éxito fue la confianza. Una historia real ocurrida en el País Vasco en plena crisis del 2008; ahora podéis leerlo también en su edición en euskera: Arrakasta konfiantza izan zen. 2008ko krisialdi betean Euskal Herrian gertatutako benetako istorioa.
En último término, si bien nuestra realidad suma las aportaciones de las circunstancias, de terceras personas, etc., por lo general, somos nosotros quienes conservamos en todo momento la prerrogativa de iniciar y realizar aquello que deseamos que sean nuestros resultados y las características del desarrollo hasta llegar a los mismos.
Aquí queda esta reflexión y, por nuestra parte, hoy vamos a enlazar con la exposición de algunos aspectos prácticos sobre remuneración y cosecha. Se entienden tan bien como facilita su explicación sencilla y clara, lo cual es un sello de estilo de K2K emocionando al compartir información económica y financiera con las personas de las organizaciones que requieren su asesoramiento.
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La retribución de las personas
JABI SALCEDO
«Una de las primeras cosas que hacemos [K2K emocionando en todas las organizaciones] es analizar el sistema retributivo y modificarlo según estos criterios antes mencionados. Para empezar, se acuerda que la retribución mensual se actualizará cada año con el IPC y que se repartirá entre todas las personas el 30% del resultado obtenido. De esta manera, eliminamos para siempre la “conflictividad”, la necesidad de ir negociando cada año los incrementos o no de la masa salarial, y además se vincula directamente una buena parte de la retribución de todas las personas al resultado final obtenido. Cuanto mejor sea ese resultado para la organización, mejor será también para todas y cada una de las personas que la componen.
»Que una parte importante de la retribución esté vinculada al resultado también hace que este sistema retributivo favorezca la solvencia a largo plazo de la organización: si el resultado es bueno, no sólo las personas percibirán una mayor retribución, sino que la organización tendrá más recursos y será, por lo tanto, más fuerte a largo plazo, tendrá más futuro y, por lo tanto, estaremos garantizando no sólo el salario del próximo mes, sino también el de los próximos años, aspecto esencial en cualquier organización.
»De esta manera, al hacer del reparto de la “cosecha” entre todas las personas, un elemento esencial de la retribución, se consigue alinear perfectamente los intereses en apariencia contrapuestos de “la patronal y los trabajadores”: cuanto mayor sea el resultado obtenido, mayor será la rentabilidad del capital invertido, mayor también la retribución de todas las personas, y mejores las perspectivas de futuro para la organización y para todos sus componentes.
»Parece algo tan obvio y tan sencillo de entender que sorprende que no se aplique de manera generalizada en la empresa. Pero es que, para hacerlo, hay unos requisitos previos esenciales que ya hemos comentado en capítulos anteriores, pero que es necesario traer aquí de nuevo a colación con el fin de entender correctamente de qué estamos hablando.
»El reparto de la “cosecha” significa que hay que poner a la vista de todo el mundo esa “cosecha”, es decir, hay que ser absolutamente transparentes y honestos con los números y hay que generar una relación de confianza en toda la organización, de tal manera que no haya dudas al respecto. Y esto es algo a lo que la mayoría de los empresarios, hay que decirlo claramente, no están en absoluto dispuestos. La información es poder, y más cuando hablamos de dinero, y la mayoría de empresarios y directivos tienen verdadero pánico a perder el poder que les dan los “números” porque, efectivamente, cuando hay transparencia y cuando los “números” son de todos, es cuando de verdad el poder y la responsabilidad empiezan a estar repartidos por toda la organización.
»En segundo lugar, se busca una menor distancia entre los que menos y los que más salario mensual perciben, así como la máxima homogeneidad posible entre personas que hacen más o menos las mismas cosas. La idea es que, cada cual desde su puesto específico, contribuye al máximo a la buena marcha de la organización y que, como se trabaja básicamente en equipos y con objetivos, no es tan relevante considerar las tareas que cada cual desempeña de manera específica, sino la aportación al equipo y al conjunto de la organización.
el País Vasco en plena crisis del 2008, págs. 66-67

