«A las organizaciones que componemos gbe-ner elkartea de entrada nos une un estilo de relación empresarial diferente. Diferente tanto entre nosotras como a nivel interno entre las personas que las conforman. No se trata más que de crear un estilo organizativo basado en personas libres y responsables que trabajan en equipos, es decir, que dialogan, y con un claro enfoque a los clientes, la eficiencia y la sociedad. Sin embargo, es considerado por la mayoría de los empresarios y altos ejecutivos como casi imposible, opinan que las personas no responden.»
Hoy nuestro tema es los equipos autogestionados en el Nuevo Estilo de Relaciones (ner), donde esta forma de trabajar supone hacer realidad que el proyecto se basa en las personas. Por un lado, porque trabajando en equipo se pueden aportar ideas, impresiones, experiencias, actitudes, aptitudes... no solo la capacidad de trabajar, de hacer. Esto significa que ponemos en juego lo que nos distingue como personas, o dicho en términos de los que gusta el lenguaje empresarial, aportamos el valor añadido que solo las personas podemos aportar específicamente, y no las máquinas, los animales o las personas cuando son tratadas como mano de obra al ordeno y mando.
Por otro lado, estos equipos ves que tienen un «apellido» y además algo especial, no muy corriente, que es «autogestionados». Esto significa que los equipos se ponen sus retos, objetivos o metas y se responsabilizan de lograrlos. Son metas que se adoptan tomando en consideración lo que el equipo va a aportar también específicamente a la marcha del proyecto.
Las personas que integran cada equipo comprueban cómo va el logro de los objetivos y deciden si hay que rectificar alguna decisión o tomar otra diferente. Para ello, mantienen una comunicación constante, como leíamos el lunes en la experiencia de Grip-on Tools.
¿Puede haber personas que no estén conformes con las decisiones del equipo y que se dediquen a «torpedearlas», a presionar desde fuera para que no se realicen, ya sea acudiendo al coordinador, a otras personas de la organización, a personas externas, por ejemplo, clientes? Puede suceder, como todo es posible, y pueden ocurrir muchas cosas más, incluyendo la abierta resistencia a seguir los acuerdos. Nadie nace sabiendo trabajar en equipo y hasta aprenderlo hay un camino que recorrer. Por eso es interesante este aspecto a continuación que también leemos relacionado con el trabajo en equipo dentro del ner, relativo a la labor de los coordinadores de los proyectos de facilitar el trabajo de los equipos. Aunque no seamos coordinadores, nos interesa igualmente esta noción de facilitar el trabajo del equipo, ya que nos la podemos aplicar todas las personas de una organización.
«Antes de responder es preciso diferenciar entre líderes, coordinadores y directores, porque es como comparar huevos y castañas. El director es quien dirige, el que controla, con la visión a corto plazo, le agobia lo urgente; el coordinador facilita el trabajo a los equipos y los anima en el cumplimiento de los objetivos acordados, mientras que el líder es el que deja hacer, deja soñar, marca caminos, alguien aceptado y querido por los demás. Estoy muy enfadado con el uso que se hace de esta palabra. Hablamos de que se reúnen los líderes políticos de occidente o los líderes empresariales, cuando la verdad es que sólo se reúnen los presidentes de gobierno o los empresarios. Un problema precisamente en este mundo de hoy es que nos faltan líderes. Es un término muy deformado y contaminado.»
«No hay que caer en la idea de formar a los jóvenes para el trabajo, sino para ser personas»
¡Hasta el viernes!












