Ayer en Twitter veíamos en el perfil de uno de nuestros amigos la etiqueta #unabuenaideaesunabuenaidea y nos hacía pensar en el Nuevo Estilo de Relaciones. No existen dudas de que el ner es una buena idea y, asimismo, de que es una buena idea adoptar el ner como planteamiento vital para un proyecto de personas.
Es fácil reconocerlo así en el plano intelectual y emocional, más aún si lo comparamos con la cultura de «yo mando y tú me obedeces», donde las personas parece que ni existen ni cuentan, solo la «mano de obra» y «los números».
En el ner compartimos, no se manda, independientemente de que cada persona tiene sus responsabilidades propias y de que existe quien tiene la máxima responsabilidad, otorgada por los demás, y también retirada, llegado el caso, para cederla a otros o por cualquier otro motivo.
Una responsabilidad individual que conduce a tomar decisiones individualmente, en todos los niveles y en todos los aspectos.
Y una toma de decisiones individual que se refiere siempre al proyecto de todos, al proyecto común.
Entre los grandes descubrimientos que interiorizamos de la mano del ner, uno de los primeros, coincidiríamos en decir, es el hecho de que somos personas que existimos junto a otras personas y que relacionarnos y unirnos es _ _ _ (apasionante, constructivo, maravilloso, gratificante, útil, fuente de aprendizaje continuo... cada uno pondremos el adjetivo o la descripción). En resumen, interiorizamos nuestra realidad social porque empezamos a existir continuamente en ella, con las ideas, los sentimientos y los hechos, comenzando desde lo más cercano, que es el proyecto del que formamos parte.
Para toda persona y organización empresarial y no empresarial que confíe en K2K emocionando será un motivo de tranquilidad ver que este equipo liderado por Koldo Saratxaga mantiene la proa de forma definida y clara hacia el ner, de lo cual una pequeña muestra es esta web, que llega puntualmente a compartirlo con el mejor empeño.
En el terreno de la realidad, en el día a día en el que K2K trabaja junto a cada organización que emprende su cambio organizativo hacia el futuro, el ner se convierte en garantía de que siempre serán posibles las relaciones entre las personas, su participación orientada al éxito del proyecto común.
El Nuevo Estilo de Relaciones es una forma organizativa que vive, sobrevive, evoluciona y aporta resultados gracias a los elementos que lo componen y le hacen ser un estilo definido, no una iniciativa etérea. Así podemos saber por dónde y cómo queremos ir —lo que es un aspecto que ocupa a los teóricos de las formas organizativas, en las que Koldo Saratxaga ha pasado a ser referencia imprescindible, nos lo encontramos citado y estudiado continuamente—.
Bien, y todo esto tiene que ver también con la etiqueta #unabuenaideaesunabuenaidea de nuestro amigo en Twitter, pues aunque reconozcamos una idea como buena, en ocasiones esto no nos basta para aceptarla y darle vida con realidades. En unos casos, lo hacemos si el mensajero nos conviene o convence; en otros si no le parece mal al entorno; etc. Es porque no nos movemos solamente por ideas y valores, tenemos emociones de todo tipo, experiencias, influencias, intuiciones, impresiones, etc.
Para nosotros en el Gaur Egun lo que cuenta es que el ner es conocido como una buena idea, ya que esto nos permite poder empezar a trabajar juntos. Nuestra confianza en el ner hace que además tengamos la ilusión de saber que, con este estilo, las personas podemos convertirnos en seres autónomos, que sienten, piensan y actúan por sí mismos para otros. Nos condicionarán cada vez menos las limitaciones del tipo mensajero de la idea, entorno, etc. y seremos más protagonistas de nuestro proyecto y relaciones.
Asteburu on, buen fin de semana!

