En la línea de coherencia que llevamos con todo el Nuevo Estilo de Relaciones, si el paso más reciente que demos dado es comunicación, libertad y responsabilidad, komunikazioa, askatasuna eta ardura, ahora es consecuente que encontremos oportunidades, fruto de la confianza en la responsabilidad de las personas, que no haya control de personal, porque contamos con personas responsables, y que con nuestra libertad tengamos la posibilidad de cometer errores que podremos aprovechar como medio de conocimiento, también al servicio del proyecto común, gracias a la comunicación constante que mantenemos, en el equipo y con todos como proyecto.
En las organizaciones NER no se ficha, por ejemplo, ni existen controles como los derivados de definir exhaustivamente las funciones de cada persona en cada puesto de trabajo y la consiguiente retribución que percibirá por las mismas. Como sabes, el NER supone un equilibrio salarial que se traduce en la reducción al mínimo de las escalas salariales.
No existe un control individual porque se trabaja en equipo. En este nivel, no hay control tampoco, sino que los resultados se miden de acuerdo a lo acordado con el conjunto del proyecto. Cada equipo realiza una labor insustituible en el avance al éxito común.
Si lees experiencias ner 2011 / ner bizipenak 2011, uno de los dos libros publicados por la editorial K2K emocionando este año, verás expresamente mencionado este aspecto en el caso de dos asambleas generales en sendas organizaciones para presentarles el NER: Ekin y Neki Norte.
Y en el aspecto más pormenorizado del trabajo de cada día, nos sirve esta experiencia que cuenta Olalla, una de las personas que trabajan en la cooperativa Royde, en Bergara. Se encuentra en el mismo libro y en pocas palabras refleja la traducción de ofrecer oportunidades, no control, cometer errores, abaguneak eskaintzea, kontrolik eza, hutsegiteak egitea:
«Olalla trabaja en montaje y nos ha contado cómo desarrollan su trabajo ahora, sin depender de nadie, sin que nadie les organice la agenda, ni programe sus actividades a lo largo del día. Ahora son ellos quienes se autorregulan, se controlan a sí mismos, establecen sus plazos. Curiosamente, eso les hace sentir más presión sobre su trabajo, pero es una presión que se ejercen a sí mismos.
»―Si antes nos decían que un trabajo tenía que estar terminado para mañana lo intentábamos por todos los medios, pero si por alguna razón no lo estaba no nos preocupaba tanto como ahora. Gracias al ner, ahora sabemos cuáles serán las consecuencias del retraso y eso nos hace trabajar pensando en ello. Esto tiene muchas cosas positivas, pero, como en todo, también hay alguna negativa, que quizá con el tiempo podamos pulir ―afirma Olalla.»
La fotografía la publicó Pablo en su post Royde, en el camino del Nuevo Estilo de Relaciones



















