|
Pablo Aretxabala |
Uno de los aspectos en los que tratamos de insistir mucho desde K2K es que el Nuevo Estilo de Relaciones (NER), es decir, el cambio cultural hacia organizaciones basadas en las personas y enfocadas al cliente y a la eficiencia, no es aplicable únicamente a un determinado tipo de empresas.
Como el NER tiene su origen en Irizar, hay cierta tendencia a concluir que sólo se aplicable en cooperativas industriales de gran tamaño. Nada más lejos de la realidad: no hay más que ver las organizaciones que componen ner group para darse cuenta de que tienen cabida desde cooperativas a sociedades cotizadas en bolsa, pasando por sociedades limitadas, fundaciones, asociaciones sin ánimo de lucro, etc. Tampoco el sector de actividad es limitativo ya que podemos comprobar cómo dentro de ner group hay organizaciones industriales, de servicios, financieras, educativas, asistenciales…
Y por último, ni siquiera el tamaño es un aspecto relevante, ya que es indiferente si la organización en cuestión tiene centenares de personas o si tan sólo está integrada por cuatro emprendedores.
Abundando en esta realidad, es un orgullo contar desde principio de este año con un nuevo miembro en la familia del NER: Urtalur Medioambiente. Es una micropyme vitoriana conformada por 7 personas que están especializados en el mantenimiento de separadores de hidrocarburos y en prevenir y dar solución a todo tipo de problemas de contaminación, saneamiento y mantenimiento preventivo en cualquier área o sector productivo.
Se trata de una organización pequeña y muy dinámica, formada por unas personas de enorme cualificación y experiencia, y que dispone de tecnología y medios de diseño propio, punteros en su sector.
Urtalur Medioambiente es además un equipo inquieto, en permanente búsqueda de la manera de ser más eficientes y de prestar el mejor servicio a sus clientes, y que tienen también una alta conciencia social, todo lo cual finalmente les ha acercado al NER.
Trabajar desde la libertad y la responsabilidad y con compromiso hacia los clientes y hacia el conjunto de la sociedad no es patrimonio de las grandes empresas, ni siquiera de las pymes que tanto abundan en nuestro entorno. Ejemplos como el de Urtalur Medioambiente nos demuestran una vez más que lo único que realmente importa es querer, tener la firme voluntad de buscar un camino diferente al imperante, y que no hay limitaciones de ningún tipo a esa voluntad cuando es compartida por un equipo cohesionado y motivado.


















