Creemos en las personas y lo practicamos... así podríamos empezar hoy. Es adecuado destacar que hablar de K2K emocionando es hablar de la realización del Nuevo Estilo de Relaciones, NER. Es decir, de acción, vivencias, puesta en práctica de esta nueva forma de hacer las cosas...
Así tratamos de compartirlo a través de esta página que tiene como protagonistas a K2K y todo lo que gira a su alrededor, todas las organizaciones del NER y tantas iniciativas que, en un momento dado, participan de estos planteamientos.
Hoy resulta especialmente apropiado destacar que nuestra página habla de la realidad, del sueño hecho realidad que es el Nuevo Estilo de Relaciones, después de haber explorado el panorama con el resultado de encontrarnos de nuevo repetido hasta la saciedad que las personas son lo más importante, por un lado, y que esto se dice pero no se practica, por otro. Puedes contemplar personalmente este panorama si buscas con algún navegador cómo está situada la idea de «las personas son lo más importante» y su realidad.
El mensaje liderado por Koldo Saratxaga dice así sencillamente: «Creer en las personas». Este mensaje tiene consecuencias como las que hoy ocupan nuestra página: «Transparencia · Confianza · Generosidad», que son cotidianas en el NER. ¿Cómo? Para conocer cómo ocurre esto en la vida diaria de una organización del NER, ahora contamos con un medio eficaz, que es el libro El éxito fue la confianza, de Koldo Saratxaga y Jabi Salcedo. Es el primero de la andadura editorial de K2K emocionando y aquí puedes descargarlo gratuitamente.
En el panorama general, en cambio, cuántas páginas digitales y en papel, buenas intenciones y palabras... que por el momento no encuentran su camino a la realidad. O no quieren encontrarlo, como así parece ocurrir en el sector empresarial, dicho por Koldo Saratxaga en el diario El País hace unos días. Estos son los dos últimos párrafos de la entrevista-reportaje que le hace Isabel Landa:
Cada vez hay más empresarios que quieren modificar unas relaciones laborales muy asentadas en el modelo empresarial que ha imperado durante décadas. “Pero no es fácil que los empresarios se habitúen a la transparencia y a repartir beneficios, aunque cada vez son más conscientes de la necesidad de un cambio”, indica Saratxaga.
“No hay directivo que no diga que lo importante son las personas, pero aún no quieren abrir la nevera y decir que esto es para todos”, apostilla.
Por ello, Saratxaga es de la opinión de que hay que innovar el estilo de las relaciones laborales, “crear organizaciones creativas, innovativas, vivas, cambiantes, llenas de ideas que se hacen realidad y que se comparten”, concluye.
Aunque para muchas personas y organizaciones la vida puede seguir siendo siendo jerárquica después de leer una propuesta como ésta, otras han elegido realizar un cambio organizacional con estos valores.
La cooperativa Irizar de Ormaiztegi ha sido pionera en este estilo de relaciones. Desde siempre se ha destacado respecto a Irizar su transparencia informativa como uno de los motores que lo han convertido en un proyecto participativo basado en las personas. Así lo exponían Iñigo Isusi y José Luis Ruiz de Munain, de IKEI, en un estudio para la UE dentro de un programa de investigación sobre trabajo en equipo y eficiencia organizativa:
«The business process is made accessible to all people who make part of it, fostering therefore information transparency. In addition to this, workers feel that their participation is important.»
[El proceso de negocio se hace accesible a todas las personas que forman parte del mismo, por lo tanto, promoviendo la transparencia informativa. Además, los trabajadores sienten que su participación es importante.]
La transparencia y otros valores organizacionales más cercanos a la democracia organizacional, y lejos de los sistemas autoritarios jerárquicos, han encontrado hasta ahora una amplia difusión y desarrollo en los países americanos. Esto ha debido facilitar la comunicación entre dos organizaciones participativas a ambos lados del océano como son la Corporación MONDRAGON y el sindicato estadounidense United Steelworkers, que hace ahora un año por estas fechas firmaban un acuerdo de colaboración encaminado a compartir los valores cooperativos.
En los países americanos de habla española está también muy presente esta tendencia organizativa y genera una actividad dinámica en conferencias, congresos, libros, etc. por parte de organizacionólogos y otros profesionales. Entre ellos se cuenta el mexicano David Arellano Gault, actual secretario académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) de México. Sin embargo, a pesar de las numerosas contribuciones teóricas, la práctica no está tan avanzada. Hace dos semanas, David Arellano daba una conferencia sobre transparencia en la Administración Pública, invitado por el Instituto de Acceso a la Información Pública del Distrito Federal (IFAI), y relataba esta experiencia:
Cuando uno le pregunta a los servidores públicos, ¿qué opinas de la transparencia? El servidor público del primer nivel siempre me contesta el primer nivel: “No, es un derecho, es fundamental”. Le digo: “Sí, sí, ¿pero en la práctica qué te implica, aquí entre nos? Of the record”. “Es una monserga, me quita tiempo, implica recursos, a veces le tengo que hacer la tesis de maestría a no sé quién y tengo que aplicar tres días para entregar esa información”.
David Arellano es también uno de los autores de Transparencia: libros, autores e ideas, obra publicada en enero de 2005 por los mencionados IFAI y CIDE, y de distribución gratuita (aquí se puede descargar). En esta obra publica el estudio “La Transparencia desde la Teoría de las Organizaciones”, en el que aporta motivos para elegir la confianza como alternativa al control y sus razones.
Las organizaciones que importan la cultura de la transparencia, que inducen la transparencia en sus procesos, que inducen la transparencia en sus relaciones, son organizaciones que reducen la incertidumbre y que se vinculan con el exterior de una manera más clara; que generan una discusión honesta entre las partes. [...] La transparencia como valor organizacional reduce la brecha entre valores organizacionales, formales, y los expresados y los prácticos. Es decir, la gente sabe que los valores organizacionales en realidad se aplican y en realidad se utilizan, y por lo tanto, tienen mayor confianza de actuar y tomar decisiones. Y uno muy importante: que hace disperso al poder; es decir, que la transparencia genera una dispersión del poder y al hacer eso evita el oportunismo en el mismo ámbito organizacional, lo que permite decisiones más racionales y mejor calculadas.
Es una conclusión semejante a la invitación a despertar de Antonio Garrigues Walker que escucharás en este vídeo. Se trata de su respuesta a la pregunta: “¿Cuál debe ser el papel de la sociedad civil para conseguir el camino hacia la reactivación?” La hemos seleccionado de un vídeo en el que se escucha a diferentes personalidades responder a esta pregunta, en la I Convención Nacional de Directivos APD.

















