Nos hacía ver Óscar en una charla que en nuestra vida diaria manejamos continuamente conceptos económicos: este coche vale tanto, estas vacaciones han resultado muy bien de precio, comer en tal sitio no compensa, etc.
En cambio, cuando la economía y lo económico tratan sobre la realidad empresarial, solemos asociarlos con explicaciones intrincadas. Incluso desconocemos lo que suponen.
En todas y cada una de las organizaciones de ner-juntos, que son las de gbe-ner elkartea y todas las demás que tienen este Nuevo Estilo de Relaciones sin pertenecer a gbe-ner elkartea, se comparte con todas las personas la información económica.
Esto significa que todas conocen el estado económico y financiero de la organización: cómo vamos, qué gastos tenemos, cuánto hemos facturado, cuánto nos han pagado, qué hemos obtenido...
Jabi Salcedo nos explica a qué se debe esto, su razón de ser. Lo leemos brevemente indicado como una de las ideas fuerza de K2K, en el capítulo 2 de El éxito fue la confianza:
Toda la organización debe ser capaz de hablar y de entender el mismo lenguaje, en especial en lo que se refiere a los conceptos económicos que posibilitan un proyecto eficiente.
De nuevo llegamos a que el proyecto común es la clave. La organización empresarial en el Nuevo Estilo de Relaciones es un proyecto común en todas en sus facetas, no hay parcelas cerradas.
Es un proyecto común y no de cualquier forma, sino orientado a ganar el partido, a ser eficiente, como indica Jabi.
Cada persona es dueña del proyecto y responsable de su éxito en la medida en que le corresponde: proyecto común = éxito compartido.
Por otro lado, si tú que nos lees eres un directivo o un ejecutivo o parte de la propiedad o propietario de lo que convencionalmente se llama «empresa», pensarás que esto de compartir información económica no te resulta familiar.
No lo has leído en la bibliografía disponible ni has visto que se haga en lo poco o mucho que conozcas de otras empresas que no sean la tuya. Según la cultura empresarial más común, hay clases, límites y categorías, como muestra la escala de poder que representan los organigramas empresariales.
Entonces, ¿desde cuándo hay que decir a un mileurista, a un obrero, a un contratado indefinido lo que gana la «empresa», lo que va ganando o perdiendo y lo que quiere ganar? ¿Es que el Nuevo Estilo de Relaciones ha venido a descubrir una nueva forma de administrar una «empresa»? ¿De dónde ha salido esto de «Conceptos económicos compartidos»?
Vemos que NER, el Nuevo Estilo de Relaciones, asume la sabiduría empresarial que proviene de la experiencia de los empresarios y de la investigación de las personas dedicadas con éxito a la misma en el ámbito académico. Conocido es el gran aprecio de Koldo Saratxaga por la lectura; desde siempre insiste en lo mucho que ha leído, lo mucho que leían en Irizar cuando estaban buscando desde cero este nuevo modelo y estilo organizativo. Con frecuencia en sus charlas, Koldo anima a leer y ahora vemos a todos en K2K embarcados con una fuerte ilusión en una aventura editorial.
Planificación - Organización - Ejecución - Control: son las cuatro fases principales en la administración de una empresa que, por lo general, toda persona conoce y aprende a través de la formación en esta materia. Y, como vas viendo, tampoco faltan en NER, son casi de sentido común. Conocemos en los libros de K2K, y a través de esta misma página, que en las organizaciones del Nuevo Estilo de Relaciones se desarrolla todo el mencionado proceso administrativo. Hablábamos, por ejemplo, de planificación en nuestra página del miércoles.
Esta secuencia de administración se sigue corrientemente en las organizaciones empresariales, casi siempre sobre la base de los planteamientos y desarrollos de Taylor y Fayol, que son planteamientos jerárquicos, de ordeno y mando, de clasificación de las personas, como es sabido.
Sin embargo, se realiza de forma muy diferente en el Nuevo Estilo de Relaciones. NER, el Nuevo Estilo de Relaciones, constituye una innovación radical, lo habrás oído o leído, y uno de los motivos guarda relación con todo esto, pues la administración del proyecto la llevan a cabo todas las personas, porque todas son responsables de su éxito o de su fracaso.
¿Y cómo se hace esto con relación a los conceptos económicos compartidos? Antes hemos leído por qué, explicado por Jabi, y el cómo y para qué lo leemos explicado por el propio Koldo, también en El éxito fue la confianza, en esta innovadora y bonita página:
Sólo conociendo el porqué de lo que acontece, sea del orden que sea, pueden las personas sentirse parte de ello.
Por tanto, les explicamos que, aunque sea por primera vez,comenzamos por dar a conocer y explicar a todas las personas de la organización la Cuenta de Explotación y el Balance del año precedente, con lo cual se caen y aclaran muchos tabúes y leyendas sobre lo que se gana o se pierde y dónde está. Creemos que es un paso imprescindible para lograr un proyecto común, para estar todos dentro del partido, para, desde la transparencia, contar con la confianza.
Suelo poner este ejemplo en las charlas, cuando explico nuestras ideas y realidades:
“Imaginaros un partido de baloncesto en el que los cinco jugadores tiene que jugar todos los días, contra un contrario que desconocen, corriendo y pasándose balones que alguien al final tira contra un lugar, pero que no tiene canasta y tampoco marcador. Por otro lado están el entrenador y el presidente del club continuamente diciendo: ‘venga tira tira, venga, adelante, ánimo tenemos que ganar…’ y así todos los días, pero sólo el que lleva los números, el responsable económico financiero, sabe cómo va el marcador, cómo vamos en la liga, cómo van los demás, contra quien jugamos... Ni siquiera el entrenador lo sabe en muchos casos. Pero cada día hay que jugar el partido e intentar ganar. Ganar. Ganar. Cuando no se analiza, entre quienes participan, el porqué de los resultados, sean positivos o negativos, es muy poco eficiente la mejora que se consigue.”
No se puede entender que un jugador de baloncesto, por ejemplo, no sepa qué puntos supone cada tipo de enceste y cómo afecta al marcador del partido ni tampoco cómo vamos en la clasificación. Por lo mismo, las personas deben saber interpretar las claves de su actividad. En las actividades empresariales tocar de oído es un gran riesgo, ya que resulta muy complejo llegar a armonizar de forma permanente la melodía que el mercado impone.

