La libertad trae el gran aliciente del gusto en lo que hacemos o, por lo menos, de no sentir presiones... Más o menos como describe Koldo en una entrevista que hemos leído aquí hace poco:
«Yo lo que sí considero es que he hecho, como suelo decir, “lo que me ha salido de las tripas”. Siempre he hecho lo que me ha gustado. Siempre he actuado con la palabra que más me ha gustado, que es libertad. Nunca he dejado que los demás condicionen mi libertad de pensamiento y mi libertad de actuación.»
Es muy sencillo ser libre en un proyecto común, utilizando la libertad y la capacidad de decisión para trabajar en equipo y no de cualquier forma, sino con resultados que nos hagan sentir orgullo. Es una propuesta que también encontramos en esta citada entrevista:
«Pregunta.- Hablemos del ego. ¿Cómo se lleva eso de ser considerado un gurú? ¿Cree que ha encontrado la fórmula mágica?
»Eso de gurú, como es un término americano, y yo soy poco admirador de los americanos... Bueno, quizás como consecuencia de que he hecho lo que me ha salido de dentro y porque la naturaleza me ha dado unas habilidades que a todos nos da, pero que hay que encontrarlas, y una de ellas es mi capacidad de ser libre y mi capacidad de decisión. Creo que no es tanto lo que los demás dicen que soy o no soy, sino que sí creo que hemos hecho cosas, junto con los equipos de los que he estado rodeado, como para que nos sintamos orgullosos.»
La falta de libertad, las presiones o imposiciones son una señal de alarma, que podemos percibir con facilidad y desde niños, aunque si transformamos la señal en positivo puede convertirse en una invitación a ser protagonistas de nuestra vida, proyecto, papel en el equipo:
«En el colegio y escuela, ahí es donde empecé a amar la palabra libertad y a pensar que nadie debía decidir lo que tenía que hacer y lo que tenía que ser. Y quizás de ahí nace mi capacidad de crear, de ser libre y de pensar, de hacer, lo que me sale de las tripas, sin ponerme límites. Soy un constante soñador.»
En su artículo reciente con sugerencias a quien entonces era futuro Lehendakari, Koldo incluye la libertad como características de las personas que sugiere acompañen la andadura de esta nueva etapa:
«Personas iconoclastas que se cuestionan todo y a todos, y están en una permanente innovación y creación, en una permanente nueva visión de futuro, personas que reclaman libertad para ellas y para los demás.»
Y así sugiere cómo sembrar y cultivar la libertad en las personas:
«Ahora es momento de desarrollar el pensamiento creativo y no licenciados para las empresas. Una enseñanza-educación que en libertad aporte ciudadanos maduros, conscientes y participativos.»
Un panorama atrayente y quienes ya hemos superado las etapas del colegio y otras a continuación, siempre estamos a tiempo de emprender proyectos de aprendizaje, de formas distintas a la enseñanza convencional... En cualquier oportunidad de aprender merecerá la pena valorar si nos sirve para ser libres y nos da la posibilidad de compartir la libertad.













