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lunes, 22 de octubre de 2012

«Hay que lograr que el éxito de una organización sea de todos y no de unos pocos» (Un proyecto común = Un éxito compartido / Proiektu erkidea = Arrakasta partekatua)



Hoy tratamos nuestro tema con estas respuestas de Koldo en una extensa entrevista reciente.

«Pregunta.- ¿Se considera usted una persona de éxito?

»No es éxito una palabra que deba resumir la vida profesional de una persona. Yo lo que sí considero es que he hecho, como suelo decir, “lo que me ha salido de las tripas”. Siempre he hecho lo que me ha gustado. Siempre he actuado con la palabra que más me ha gustado, que es libertad. Nunca he dejado que los demás condicionen mi libertad de pensamiento y mi libertad de actuación. Al cabo de más de cuarenta años de vida profesional y sesenta y casi cinco de vida —porque la vida no es sólo lo que tiene que ver con las organizaciones empresariales, sino también con otras cosas— veo que he dedicado tiempo también a la política, a la educación y a lo social, y por eso estoy satisfecho de lo que he hecho.

»Ha llegado usted a la convicción de que debe abolirse el concepto tradicional de la empresa. ¿Cómo descubrió, por primera vez, que algo no funcionaba en ese modelo?

»Yo creo que de toda la vida. Para mí, no ha funcionado nunca porque es un modelo basado en el “unos pocos mandan y otros obedecen”. Y sobre todo porque llevamos siglos sin evolucionar o evolucionando muy poco. Y aunque se ha puesto de moda últimamente el término innovar, innovando llevamos toda la vida, en muchas cosas, pero sobre todo en las tecnológicas. Entonces, yo siempre me daba cuenta de que se innovaba prácticamente nada en el mundo de las relaciones, en el mundo de las organizaciones. Siempre me ha parecido un desperdicio, muy poco inteligente además —independientemente de los sentimientos y las emociones— tratar a las personas dentro del trabajo como si fueran cosas, que tenían que estar perfectamente ordenadas, organizadas, incluidas dentro de procesos y procedimientos... Sobre todo, me daba cuenta de que todo eso lo movían las multinacionales con unos intereses muy concretos de máximo beneficio para el accionista. Esto me ha hecho pensar que, efectivamente, las organizaciones están absolutamente obsoletas, porque en dos siglos prácticamente no han evolucionado, porque son organizaciones basadas en la jerarquía militar, con un organigrama que tiene más de un siglo de vida, incluso a nivel de dibujo... Si las personas somos lo más importante que hay en el universo, tienen que ser organizaciones basadas más en las personas que en las tecnologías (que las consiguen las personas), que en las tareas (que tiene que ver con las manos y no con las emociones y el pensamiento).

»Pregunta.- Entonces, ¿es usted partidario de marcar objetivos a los trabajadores?

»No, no. Los objetivos, cuando tú se los marcas, los demás lo que procuran es evadirse. Eso lo hemos hecho desde pequeños. O sea, si tú me impones el camino, yo intento escapar o si no, acabo siendo un “voy al trabajo las ocho horas y a mí aquí no me va nada”. En una organización que está basada en las personas —no en las tecnologías, ni en la exportación, que eso luego lo hacen las personas— ellas mismas están involucradas y ellas mismas se ponen los objetivos. Y así se ilusionan en conseguirlo. Hay que lograr que el éxito de una organización sea de todos y no de unos pocos.»

Koldo Saratxaga: «Siempre he actuado con la palabra que más me ha gustado: libertad»,
entrevista de Ane Muñoz, fotografías de Esti Veintemillas