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miércoles, 2 de mayo de 2012

«Nos une un estilo de relación empresarial diferente» (Un proyecto común = Un éxito compartido • Proiektu erkidea = Arrakasta partekatua)



Bienvenidos a acompañarnos en estrenar otro mes en esta página. Hoy os escribimos desde la ilusión, el optimismo y la certeza de que el éxito llega, el éxito tal y como lo entendemos cada persona que formamos parte de un proyecto. Esta cuadratura de círculo es el resultado de decidirnos a encontrar lo que nos une con todas las personas con quienes compartimos el espacio laboral. Dicho de otra forma, el éxito de todos es la puerta al éxito personal, una idea y realidad diametralmente opuestas a lo que se piensa y practica habitualmente entre personas que comparten espacio laboral en las llamadas empresas.

En concreto, se realiza de esta forma:

«A las organizaciones que componemos “gbe-ner elkartea” de entrada nos une un estilo de relación empresarial diferente. Diferente tanto entre nosotras como a nivel interno entre las personas que las conforman. No se trata más que de crear un estilo organizativo basado en personas libres y responsables que trabajan en equipos, es decir, que dialogan, y con un claro enfoque a los clientes, la eficiencia y la sociedad. Sin embargo, es considerado por la mayoría de los empresarios y altos ejecutivos como casi imposible, opinan que las personas no responden.

»El estilo que nos une supone un gran cambio cultural y una revolución en las relaciones laborales, ya que el proyecto se convierte en único tanto para la propiedad como para las personas que lo comparten trabajando.»

Es un proyecto de largo plazo para una organización empresarial y de un amplio alcance, pues se realiza también en la sociedad donde viven las personas que forman parte de las organizaciones. Por eso, el Nuevo Estilo de Relaciones propone cambiar también la fuente principal de donde las personas tomamos ideas y valores, que es la educación:

«Para que todo esto deje de ser algo atípico, debemos analizar el modelo educativo y comprender cuáles son las claves para lograr una sociedad más igualitaria, más comprometida, más crítica, más generosa, más dialogante, más creativa...»









miércoles, 28 de marzo de 2012

Todo el camino es éxito (Un proyecto común = Un éxito compartido)



Amigas y amigos, muy buenos días: el éxito existe, aunque en el actual panorama muchas personas, familias y organizaciones empresariales hayan olvidado lo que es. Después de pasearnos por la negrura de noticias que abundan en los medios de comunicación, encontrar una historia con final feliz, ya sea de ficción o real, puede parecernos importada de un tiempo que nos queda muy lejos.

En esta página no tenemos crisis de valores e ideas para publicar, y una de estas ideas habla de éxito, de personas unidas como camino y garantía de éxito; personas unidas, no uniformizadas ni seguidistas, sumando aportaciones individuales dedicadas a un proyecto que comparten. «Un proyecto común = Un éxito compartido» no es un componente del ner, el Nuevo Estilo de Relaciones. No es ninguno de sus 13 elementos, sino la consecuencia de todos ellos.

¿Has probado la fuerza de estar unido a otras personas para realizar algo o conseguir una meta? Se disfruta al compartir energías, tiempo, confianza, etc. y si además todo esto se orienta a una meta acogida por todos, se disfruta de que todo vaya adelante... Preparando la página pensábamos en el deporte o la afición del remo para reflejar esta realidad, pues permite sentir simultáneamente la fuerza de avance de todo el conjunto y la aportación individual. Más tarde o más temprano encontramos el éxito por un camino así, sumando energías.

Mientras tanto… todo el camino es éxito por la constancia en mantener el rumbo. De hecho, el proyecto sigue adelante mientras mantenemos el compromiso y esto es la materia prima de los resultados. ¿O es que hay algún trayecto que se realice sin personas y sin avanzar paso a paso, hasta a veces centímetro a centímetro? Ya que nos hemos acordado del mundo deportivo, podemos acercarnos al blog de Josune Berziartu para conocer cómo es una escalada alpina y cuántos momentos hay de esfuerzo centímetro a centímetro, de estar dándolo todo, tener mucho alrededor en contra y ¡queremos lograr la meta!

O, si pudieran hablar, nos lo dirían los 250 árboles que el domingo han plantado las personas de las familias de gbe-ner Elkartea y ner group con la Fundación Lurgaia. Una quedada enorme de personas (un centenar) en un día precioso en el Parque Natural de Gorbea. Os dejamos tres fotos y podéis ver otras diez más en el blog de Lurgaia, junto con la crónica del día.










miércoles, 22 de febrero de 2012

«Ahora hacemos lo mismo y sí hemos conseguido la rentabilidad que pretendíamos. Es un problema de personas, de responsabilidad y de gestión compartida» (Un proyecto común = Un éxito compartido)


Egun on, buenos días del 22 de febrero. Seguimos en el panorama del entorno donde las novedades más inmediatas en lo empresarial es que organizaciones de todo tipo se ahogan sin presupuesto, entran en concurso de acreedores, aplican ERE, cierran, etc. Un buen momento para todos de aprender mediante la autocrítica y la crítica, muy sanas, aunque a veces se les hace propaganda negativa. Y para inspirarnos, para empezar por algún lado, proponemos leer esto que decía Juanje Anduaga, coordinador de gbe-ner Elkartea, en una entrevista de hace algunos años:

«Antes [de 1991 en Irizar, de la llegada de Koldo] las personas no sabíamos obtener rentabilidad al producto que hacíamos, como ha quedado ahora demostrado. Porque ahora hacemos lo mismo y sí hemos conseguido la rentabilidad que pretendíamos. Es un problema de personas, de responsabilidad y de gestión compartida. Creemos más en el trabajador generalista, integrado en un equipo, que en la tecnología. Porque la tecnología se puede comprar. La responsabilidad y la confianza en uno mismo, no.»

En 1991, como todo el mundo sabe, Irizar, S. Coop. estaba abocada al cierre, tras una larga trayectoria donde no habían faltado ni personas trabajando bien ni los éxitos. Igual que en muchas organizaciones hoy, donde una de las reflexiones en busca de experiencia puede partir de preguntarnos si ha sido una preocupación el ser eficientes, el generar recursos y riqueza propios para así ser autónomas y poder considerarse un proyecto, una vida empresarial que va para adelante (el «pro» de proyecto).

«Un proyecto común = Un éxito compartido» no es un elemento integrante del ner (Nuevo Estilo de Relaciones), sino la desembocadura hacia la que avanza. Este estilo comienza por considerar que las personas son lo más importante y que sin ellas nada es posible. Si así lo asumimos, querremos contar con todas las personas, ¡lógicamente!, con su diversidad en forma de ser y actuar.

La forma de contar con todas las personas es crear un proyecto común que todas las personas asuman, por sus razones individuales y con su diversidad. El proyecto común es una llave que consigue que todo el mundo sea actor de la realidad de una organización, que las personas participen como son, desde su libertad y responsabilidad, no uniformadas por el ordeno y mando.

¿Por qué querer contar con todas las personas del entorno, en este caso, del entorno empresarial? Evidentemente, y siguiendo con la lógica, porque tenemos que aportar a la sociedad lo que espera de una organización empresarial, empezando por la parte de la sociedad que son las familias de las personas de la organización. Hemos de aportar... ¡y deseamos además lograr tantas metas y sueños...!, aunque ni nos atrevamos a decirlos. Pero solos, por separado, divididos, yendo cada persona a su interés y lo suyo, poco o nada podremos realizar y llevar a buen puerto; al menos, nada que sea de interés de algún alcance general, colectivo, social. En cambio, con el ner deseamos, estamos y proponemos estar abiertos al mundo.

Además, el proyecto común es un entorno de convivencia y de relaciones, donde unos y otros tenemos la oportunidad de aceptar y valorar la mutua diversidad, pues enriquece el avance de todos. Sirve al éxito que deseamos lograr, que será un éxito para todos porque a todos nos beneficiará y que solos ni podríamos soñar en lograr. Esto ocurre, entre otros motivos, porque las personas unidas generamos energía creadora, y nace aproximadamente así como Koldo nos describe en su experiencia de algunas asambleas en organizaciones (en TU lankide, junio de 2005, pág. 45):

«Cuando pones a 300 personas juntas para contarles un proyecto nuevo que no le han contado nunca, que algunos llevan 30 años trabajando juntos, y aun así nunca han estado en un espacio todos al mismo tiempo, en ese momento se genera una energía que es la base para crear un fenómeno diferente. Ese es el valor de la asamblea, la energía que se crea en un foro en el que hay una apuesta en común, un acto sublime, fundamental, la unión de todas las personas en un proyecto compartido. En la primera de Irizar pasó algo parecido, a partir de ese día la cosa fue completamente diferente.»







miércoles, 18 de enero de 2012

«La cosecha ―la innovación, el compartir, la visión de futuro― es una consecuencia, y siempre va bien» (Un proyecto común = Un éxito compartido)


«Hay que tener claro qué es lo que entendemos por proyecto y conseguir que las personas se identifiquen con él. Lo hemos comentado muchas veces, por esto es vital la COMUNICACIÓN. Se trata de tener “un proyecto común para un éxito compartido”. Esto, que intelectualmente se entiende bien, resulta muy complicado ponerlo en práctica. Llevamos décadas de un modelo basado en la jerarquía, venimos de universidades donde se enseña a mandar y a obedecer, de un modelo en el que lo que importa es la posición personal e individual. Estamos en una sociedad de gestores y no de líderes. Este modelo requiere sembrar y no recoger. La cosecha ―la innovación, el compartir, la visión de futuro― es una consecuencia, y siempre va bien.

»Las personas han de sentirse actores y amos del proyecto (por derecho propio, no porque se les ha dicho) y partícipes del éxito.

»Hay que ser generosos en la comunicación y contar con el máximo número de personas. Hemos de pasar del mandar al convencer.»

■

Nuestro tema del ner hoy es la consecuencia final de los 13 elementos que componen el Nuevo Estilo de Relaciones. El ner es un estilo que facilita a las personas poder unirse y descubrir la fuerza de la unión en forma del éxito de un proyecto asumido por todos.

Un proyecto común significa, de entrada, por un lado, que existe una meta hacia la que avanzar (proyecto) y, por otro lado, que esta meta ha sido asumida por una pluralidad de personas (común), lo que supone a su vez que cada una de estas personas dispone de la posibilidad de elegir si se suma o no al avance hacia la meta. Qué frase más sencilla de entender, ¿verdad? O también puedes pensar que es una bonita propuesta y/o teoría, lenguaje, etc. La cuestión es que estamos hablando de realidades.

Cuando miramos las obras de arte del pasado, nos damos cuenta de que lo importante no solo está en el cuadro, la escultura, etc., sino también fuera, pues las creaciones que hoy vemos como evolución del arte se han hecho rompiendo el cascarón de moldes, rutinas, cánones, convenciones, imposiciones... Si miramos a su entorno, entenderemos mejor el alcance del progreso que significa una determinada obra. Así se cumple también en este caso del «proyecto común» porque, para que existan un proyecto y la capacidad individual de elegir sumarse a él o no, debe no existir jerarquía, jefes, ordeno y mando, caciques o «mafias» ―como decimos coloquialmente, es decir, estructuras jerárquicas paralelas añadidas―, etc., todo esto que es corriente y común en la realidad de las empresas.

No es fácil tener un proyecto, saber adónde vamos, o no es tan fácil como nos gustaría. Pensemos, por ejemplo, a título individual si tenemos claro a dónde vamos y por qué. O también admitamos que unirnos tampoco es tan fácil, aunque parezca que sí, una vez que estamos unidos, y no entendamos cómo nos hemos podido complicar antes la vida tirando cada uno para nuestro lado.

Por esto, nos ilusiona compartir el ner en esta página que existe por deseo de K2K. También por esto, somos constantes en apelar a lo mejor de las personas, que no es su capacidad de esfuerzo físico y de generar cosecha contante y sonante, sino de sembrar y así tener futuro, el mejor éxito, un éxito duradero.







miércoles, 14 de diciembre de 2011

«Nunca anteriormente se habían dedicado al mundo de las compras y los proveedores, y sin embargo, no han dudado a la hora de comprometerse delante de toda la organización» (Un proyecto común = Un éxito compartido)


Egun on, amigas y amigos. Hoy tenemos como tema la meta del Nuevo Estilo de Relaciones (ner): «Un proyecto común = Un éxito compartido».

Para quienes trabajamos creyendo en las personas, es una realidad. Como todas las realidades, no surge de la nada y, aunque en esta vida nada es matemático, el hecho de compartir un proyecto aumenta las posibilidades de éxito cuando las personas damos lo mejor que podemos dar.

Está en nuestra mano dar lo mejor. También lo está recibir lo mejor de otras personas. Aunque siempre habrá excepciones, a todas las personas nos gusta participar, aportar, ser útiles, facilitar sonrisas a nuestro alrededor...

¿Qué os parece si recordamos una vivencia que ha compartido aquí Joana? Es un ejemplo bonito de éxito compartido, de romper limitaciones con la fuerza de personas unidas e ilusionadas... Nos aporta energías renovadas e ideas positivas para tener un día a día en el que participar impulsando nuestro proyecto común.

Os deseamos feliz miércoles a tod@s, volvemos el viernes.

■

Ilusión, compromiso y retos a flor de piel en Agria

JOANA SARATXAGA

«El pasado martes 27 de abril se presentó el nuevo Equipo de Reingeniería de Compras del Proyecto Agria.

»Koldo Saratxaga dijo bien claro a todo el Equipo de Pilotaje: “¿Hay algo más importante en marcha que este equipo ahora mismo en Agria? Todavía nadie os lo creéis, pero así es”.

»Asier, Javi, Juan Carlos y Óscar están convencidos de ello y por eso dedican tiempo e ilusión a buscar oportunidades por el mundo que permitan aportar mejoras al Proyecto Agria.

»Nunca anteriormente se habían dedicado al mundo de las compras y los proveedores, y sin embargo, no han dudado a la hora de comprometerse delante de toda la organización: “Nuestro reto es conseguir un impacto de ahorro del 20% sobre el volumen de compras del 2009”.

»Familias de motores para tractores y motoazadas, equipos hidráulicos, aceros y tubos,... ¿qué es esto?, ¿qué características tienen? ¿Cómo pedimos las ofertas?…. Todo es nuevo para ellos. Pero no importa, porque se trata de una preciosa oportunidad de conocer lo desconocido, de trabajar en equipo y sobre todo de conseguir un éxito compartido.

»Llevan escasamente un mes de trabajo y ya van a presentar el primer modelo de referencia de la familia de motores para su validación por parte de la organización y están deseosos de empezar a enviar ofertas y encontrar oportunidades. Tienen todo el año por delante para realizar este bonito reto y yo les voy a ayudar en todo lo que esté en mi mano, sobre todo a que sigan con la misma ilusión con la que han empezado.

»Animo mutilak ¡! Lortuko duzue ¡!»







miércoles, 9 de noviembre de 2011

«El convencimiento de que un proyecto común conduce a un éxito compartido» (Un proyecto común = Un éxito compartido)


Amigas y amigos, hoy tenemos como tema de nuestra página el colofón del NER, del Nuevo Estilo de Relaciones. No forma parte de este estilo, sino que es su consecuencia y afecta directamente a la razón de ser de esta página.

Si nos visitas con frecuencia, ves que aquí exponemos de forma continua el Nuevo Estilo de Relaciones. Es el deseo de K2K emocionando y una muestra más de la consistencia de los valores, ideas y todos los demás componentes de este estilo: ¿cuántos planteamientos de una organización resistirían exponerse continuamente y encontrarían materia para expresarse con renovada ilusión, aplicaciones, etc.? Aquí queda la pregunta.

Y volviendo a nuestra exposición que hacemos aquí de los 13 elementos del NER, más su colofón («Un proyecto común = Un éxito compartido»), más su nombre («Nuevo Estilo de Relaciones»), durante el curso pasado expusimos estos temas de forma desordenada, mientras que en este lo hacemos de forma ordenada, siguiendo su esquema. ¿Qué sentido principal tiene para nosotros el compartir esto? Principalmente, deseamos que sirva para su realización, para construir realidades, para impulsar, crear, innovar, etc.

Desde este punto de vista, nuestra página es una cita para recordar las sencillas ideas que nos impulsan, para sentir la razón de ser de estas ideas en la realización de nuestro propio proyecto.

Esta semana han comenzado las clases de gbe-ner en el Máster en Gestión de la Innovación y el Conocimiento en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). Es el segundo curso en el que gbe-ner imparte la formación práctica, si bien Koldo, que ha dado la primera clase, es profesor en este Máster desde hace varias ediciones y su clase ha sido teórica orientada a la práctica, en el módulo sobre «Perspectivas de la Innovación y el Conocimiento». En el sitio web del Máster hay una página dedicada a describir la formación práctica que impartirá gbe-ner y el último párrafo dice así:

«La perspectiva de futuro de gbe-ner Elkartea entiende su actividad como una continua siembra donde en un entorno de transparencia, confianza y generosidad se siente el orgullo de pertenencia, y se evoluciona física, mental y emocionalmente ante el convencimiento de que UN PROYECTO COMÚN CONDUCE A UN ÉXITO COMPARTIDO.»

Con personas unidas es muy difícil fracasar, le hemos oído a Koldo y lo sabremos por experiencia. Lo que ocurre es que hace falta que personas situadas en el máximo nivel ejecutivo lo digan, para que el éxito compartido sea una realidad donde hoy solo hay un éxito individual y, en definitiva, poder concentrado usado en beneficio individual. Por ello, sentimos que uno de los valores principales de la actuación de K2K emocionando es la de enseñar a compartir en las organizaciones y transformarlas en proyectos comunes. Confiando en un líder y teniendo un proyecto en el que cada cual sabemos nuestro papel y lo desempeñamos del mejor modo posible para que el puzle resultante sea del agrado de todos es probable que tengamos muchas opciones de éxito, también en este tiempo de crisis.







miércoles, 5 de octubre de 2011

«Ahora trabajamos de acuerdo a un Nuevo Estilo de Relaciones, donde prima la comunicación interna y el cliente. De este modo, estamos organizados en equipos, los cuales permiten una implicación máxima de todos nosotros en el proyecto» (Un proyecto común = Un éxito compartido)


Si nuestra sociedad —y, más concretamente, la estructura de poder sobre la que se asienta— no da oportunidades, podemos crearlas sin esperar a tener todo a favor, y de nuevo un ejemplo es la realidad de gbe-ner Elkartea y de ner group, que aglutinan organizaciones con el NER. ¿Qué significa esto? Futuro para las personas, si escuchamos la experiencia que Lanik ha compartido en el programa «El Exportador». La capacidad de evolución de las personas de Lanik supone una referencia de cambio con éxito que puede impulsarnos a más personas y proyectos.

O también significa mayor capacidad de aportar al mercado y, en consecuencia, al entorno social. Es la conclusión a la que llegamos conociendo la experiencia de Agria Hispania en su cambio organizativo con el NER; de la misma habla Jon Lecue, aportando estas ideas y experiencias:

«Actualmente, Agria Hispania, S.A. no solo es una empresa fabricante, con más de 50 años en el sector de la maquinaria para la construcción, maquinaria agrícola, para la jardinería y de la fabricación de componentes (especialmente, todo tipo de componentes relacionados con transmisiones mecánicas); sino parte de un importante y potente grupo: el grupo Gbe-ner. En esta nueva singladura, hemos cambiado de mentalidad. Ahora trabajamos de acuerdo a un Nuevo Estilo de Relaciones, donde prima la comunicación interna y el cliente. De este modo, estamos organizados en equipos, los cuales permiten una implicación máxima de todos nosotros en el proyecto. Para nuestro coordinador general (Peio Alcelay) el cliente y Agria han de convivir y compartir el mercado por mutuo interés. Parece obvio, pero cambia mucho en el enfoque a la hora de tomar cualquier decisión.»

Éxito es un trabajo orientado a las personas, según los distintos roles que tengamos, proveedor, cliente, etc., pero siempre personas, con oportunidades para realizar nuestras capacidades, disfrutar con lo que hacemos, tener compañeros, con todo lo que esta palabra significa, asumir ilusiones y expectativas… Se hace en Lanik, en Agria Hispania, en todo el NER.

«Éxito» es palabra casi mágica que quizá tenga tantos significados como personas existimos sobre la Tierra. «Un proyecto común = Un éxito compartido» no forma parte del Nuevo Estilo de Relaciones (NER), no es ninguno de sus 13 elementos, sino que es su consecuencia, la línea de meta natural del NER. Y hoy, nada más empezar a elaborar la página, nos viene a la mente un post de la coach Lola García, en su blog Maestros para el éxito, en el que reúne frases que enfocan los errores como oportunidades; pertenecen a Peter Senge, Sören Kierkegaard, Koldo Saratxaga y Ramón y Cajal. ¿Qué es lo que se elige de Koldo? Estas dos ideas: «El error es parte del aprendizaje. Lo que no se admite es repetirlo». «No queremos organizaciones perfectas; si no, matamos la creatividad».

Esto nos ha hecho pensar en los éxitos que cosechamos cada día, gracias a nuestras capacidades de todo tipo en el terreno desde familiar al profesional pasando por lo social. ¡Vaya frase se nos ocurre en medio de esta omnipresente «crisis» que ayer ha enviado al desempleo a casi 100.000 personas —en los informativos de horas previas a darse el dato oficial se decía que serían en torno a 40.000—¡ Y aun con todo, estar desempleado en el país español no es comparable a estar desempleado en el cuerno de África. ¿Podremos ver en nuestro día a día privilegios como estos y sabremos aprovecharlos?: las facilidades de acceso a formación íntegramente subvencionada en todos los niveles, de información y de comunicación, etc.

Un éxito es sin duda disponer de un puesto de trabajo, por lo que supone para poder desarrollarnos como personas a través de un proyecto vital. Sin embargo, parece que la manera de estar conformada la sociedad no da cabida a la realización individual de sus miembros y tampoco a que estos puedan adaptarla a sus necesidades. El movimiento 15-M y otros en la misma línea han puesto cara a esta negación de oportunidades para las personas anónimas, como así nos llamamos la mayoría por no haber demostrado o mostrado con cierta repercusión pública lo que podemos aportar socialmente; es decir, no hemos ejercitado nuestro potencial en dicho nivel.

Sin embargo, tampoco existen facilidades de participación para personas que sí han demostrado su capacidad de aportar a la sociedad. Ejemplo: si ahora realizáramos una encuesta preguntando a quién confiaríamos la responsabilidad de tener un mercado laboral saneado, con trabajo para todos los ciudadanos, con siembra y cosecha practicadas por todos, y diéramos a elegir entre el nombre del político de turno cabeza de cartel y el de Koldo Saratxaga, ¿quién sería el elegido?, ¿a quién confiaríamos la competitividad empresarial? Y que nos disculpe Koldo por tomarle como ejemplo. En resumen, la estructura de poder de la que se alimenta nuestra sociedad sencillamente no da cabida a la participación de las personas, sean anónimas o de capacidades y éxitos acreditados, como el caso de Koldo Saratxaga, quien, al reinventar Irizar, creó una organización abanderada de la Comunidad Autónoma Vasca a la vez que el germen de un nuevo desarrollo, el Nuevo Estilo de Relaciones.

Nuestra meta hoy con esta página es sencillamente orientarnos a desear el éxito de nuestros proyectos, participando con nuestra capacidad de relacionarnos y de aportar con ilusión nuestras realidades. ¡Feliz miércoles, amigas y amigos!







lunes, 11 de julio de 2011

«Un proyecto común = Un éxito compartido» (5)


Muy bienvenidos una nueva semana, amigas y amigos de esta página. Ongi etorri! ¿Qué tal va el mes de julio? A nosotros se nos está pasando rapidísimo y se acerca el mes de agosto, durante el que este egunero se va de vacaciones, como todo el equipo K2K emocionando.

Ya veis el tema que tenemos, con la palabra «éxito», que a todas las personas nos gusta y que, en definitiva, resume la línea de meta de nuestros deseos y proyectos. Nadie emprende un camino para fracasar, ¿verdad?, aunque de entrada contamos con fracasos parciales que nos serán muy útiles bien aprovechados.

Tal como tenéis ante vuestros ojos, nuestro titular hoy habla de un camino al éxito y de un preciso retrato del éxito. Son dos cosas.

Si empezamos por lo segundo, encontramos la manera de comenzar la semana felizmente y con las máximas energías: compartiendo, unidos a otras personas a quienes necesitamos y a su vez nos necesitan para lograr el éxito que todos deseamos. En el Nuevo Estilo de Relaciones el éxito es compartido, no individual, y todo se hace en equipo. Cada persona con sus responsabilidades, pero integradas en la actividad del equipo. Por lo tanto, ya tenemos el mapa para no perdernos: vamos a llegar a un éxito y este será compartido. De lo contrario, no es lo que buscamos.

Además tenemos el vehículo en el que haremos nuestro viaje, «un proyecto común». Así que es comprensible el orgullo que refiere Óscar en su libro Cuando la propiedad no quiere ceder el poder al ver cada vez más unidas y solidarias a las personas de Urgola Hermanos (nombre ficticio). Lo leíamos la pasada semana, ¿te acuerdas?, esto es:

Otro caso que me gustaría destacar fue la reacción que tuvieron las personas de los ELC en relación a los compañeros que estuvieron montando las herramientas durante el mes de agosto en casa del cliente. En principio, el plazo previsto de montaje estaba estimado en dos semanas, pero debido a los diferentes imprevistos surgidos, necesitaron una semana añadida y eso que trabajaron una media de 12 horas diarias. Aunque habían disfrutado previamente de sus vacaciones estivales, había pensado indicarles que se tomaran algunos días de descanso antes de su incorporación definitiva al trabajo. Pero los ELC se me adelantaron. Un viernes al mediodía, aprovechando la reunión semanal del equipo, me propusieron conceder a sus compañeros unos días de descanso adicional, en compensación al esfuerzo realizado durante estas semanas de montaje, y a cambio ellos mismos asumirían la carga de trabajo que pudiera existir durante dicho periodo. Como podéis imaginar, en este caso, el que se mostraba orgulloso era yo mismo, debido a lo mucho que habíamos avanzado en el nuevo estilo de relaciones. Estaba claro que, si seguíamos en esta línea, pocas cosas se nos podían resistir.


Desde el interés por el éxito, se comprenden los sentimientos de Óscar, y es fácil identificarnos con ellos porque, tanto como llegar a la meta de nuestro proyecto, nos importa sembrar y hacer crecer lo que puede servirnos para hacer ese viaje: nuestro Nuevo Estilo de Relaciones. Es decir, estar unidos, solidariamente, en estos valores e ideas que nos lo facilitan. Los puedes ver en esquema en esta página, arriba del todo. Porque «Un proyecto común = un éxito compartido» no forma parte de los elementos de este estilo, sino que es su resultado.

Así de sencillo es conducir un sueño hasta conseguir hacerlo realidad: con todas las personas empeñadas en el mismo, cada una a su manera, con el nivel y el contenido de su aportación. Con creernos esto y sentirlo en las tripas, sin los plazos del virus de lo urgente, sino con lo importante de sembrar para el futuro... ya tenemos un buen programa para comenzar la semana.

Por nuestra parte ya nos lo hemos creído y trabajamos así. Te proponemos a ti probar. ¡Adelante! Aurrera!







viernes, 20 de mayo de 2011

«Un proyecto común = Un éxito compartido» (4)


Ya somos tantas personas ilusionadas con el Nuevo Estilo de Relaciones, el NER, que alguna vez pensamos en que esta página podría tener muchos autores y autoras. Por esto mismo, también alguna que otra vez nos preguntamos sobre qué podemos decir del NER que sirva.

Porque si se trata de saber y conocer, ya cuenta con cierta difusión el nombre de este Nuevo Estilo de Relaciones, al igual que sus 13 componentes y su desembocadura, que se resume como «un proyecto común = un éxito compartido».

Sin embargo, no se trata de saber, se trata de sentir y de realizar y llevar a la práctica, enfatiza Koldo Saratxaga, creador de K2K emocionando. Nos lo encontramos, por ejemplo, expresado con vehemencia, nada más abrir su libro Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente.

Estamos en una huerta de futuro y pensando y velando por las muchas cosechas que nos aguardan para cuidar y recoger. Unas realidades cultivadas en la huerta de los sentimientos y, recíprocamente, unos sentimientos que están abonados y alimentados por realizaciones casi se puede decir que no tienen límites.

Así, las cosechas serán unas más espléndidas que otras, pero siempre ganaremos. Estamos viendo que siempre habrá cosecha cuando las personas permanecemos juntas en el cuidado del proyecto que nos une; para muestra vale con ver que en medio de esta crisis todos los proyectos NER siguen adelante y con buenas perspectivas. Así que, una vez más, ideas y realidades, emociones y también realidades, y un buen etcétera en esta línea.

En la página anterior, el miércoles, enlazábamos con el tema de los salarios y la productividad, y hoy nuestro tema nos permite enlazar con otro tema que continúa de actualidad, el de contar con todas las personas, no considerar como una alternativa los despidos. Nos concienciará en valorar a las personas si releemos las siguientes líneas de Koldo Saratxaga, animando a hacer participar a todas las personas en la huerta del proyecto común. Están en su libro Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente:

En los conceptos que estoy tratando, veréis que siempre estoy hablando de proyecto compartido. El proyecto compartido es algo esencial. […] Por suerte, en la mayoría de nuestras actividades contamos con muchas personas fijas en el tiempo; sin embargo, no llegan a tener la suerte de compartir un proyecto, de sentirlo suyo, y se pasan la vida cosechando, eso sí, pero sin saber qué será de las nuevas cosechas y, por tanto, de su futuro. De esa manera: ¿qué esperamos de estas personas? ¿Qué podemos exigirles? ¿Cómo está considerada cada una en la cadena de valor?


Los proyectos y las huertas sabemos que son muy personales —en cuanto a lo primero lo conoceremos por experiencia propia y en cuanto a lo segundo, más por experiencia de nuestros mayores, pues la costumbre y la afición de la huerta se van perdiendo—. Así nos es más fácil entender que en las organizaciones del NER se preocupen por que cada persona tenga su parte de huerta, su responsabilidad, además de sentir que la huerta personal está dentro de la huerta común.

Al fijarnos en este aspecto del NER, hoy queremos animar a quienes nos lean —y motivarnos también por nuestra parte— a no esperar todo de lo que ya existe, no seguir por inercia el «más de lo mismo», sino a pensar y sentir las propias posibilidades, la capacidad de tener un proyecto propio. Ya sea utilizando de manera diferente o en ámbitos diferentes su formación, experiencia, gustos, deseos, emprendiendo nuevas relaciones, o partiendo de una página en blanco.

Os deseamos que disfrutéis del fin de semana para recargar las pilas y el lunes nos encontraréis aquí, fieles y comprometidos con esta cita del Gaur egun/Hoy de K2K emocionando.







lunes, 18 de abril de 2011

«Un proyecto común = Un éxito compartido» (3)



«No necesitamos empresas». Necesitamos un proyecto que nos una.

No necesitamos el «orden» de la jerarquía; por el contrario, necesitamos «eliminar las jerarquías».

Comenzamos esta semana con un aire muy radical. Y aquí van, por ejemplo, tres motivos de estas afirmaciones que acabamos de expresar de la mano del Nuevo Estilo de Relaciones, NER, y Koldo Saratxaga.

Porque las personas no son mano de obra para «ordenar y mandar», sino que además de manos tienen cerebro, sentimientos y emociones, los cuales actúan y realizan sus aportaciones en espacios de libertad.

Porque estamos en la era del conocimiento y el conocimiento está en las personas, en todas las personas, y este conocimiento podrá aportarse y crecer si todas las personas disfrutan de oportunidades para ello; la jerarquía no da oportunidades más que a las personas que están en lo más alto de la pirámide.

Y un tercer motivo: porque un proyecto común supone que todas las personas relacionadas con el mismo acuerdan la meta a la que quieren llegar y cómo van a llegar, con qué medios; cada persona, con el compromiso y la responsabilidad de los que somos capaces los seres humanos, actúa con miras al proyecto de todos, que es también su propio y personal proyecto. No es necesario que nadie controle y ordene cuando las personas tenemos un proyecto que es tan nuestro como de todos.

«Un proyecto requiere comunicación, construir, discusión, es una gran elección», hemos encontrado esta idea en una crónica tan sencilla como llena de ideas acerca de una charla de Koldo en 2006, en Idiazabal. Nos la hemos apuntado para nuestro gaur egun porque nos dice cómo se puede elegir el proyecto común y mantener la proa hacia él.

Con todas las personas unidas es muy difícil fracasar. Desde esta confianza es como se puede establecer la igualdad «Un proyecto común = Un éxito compartido».







lunes, 21 de marzo de 2011

«Un proyecto común = Un éxito compartido» (2)



Bienvenidos, ongi etorri! Y gracias por acompañarnos en dar también la bienvenida a una nueva semana.

Hoy habíamos elegido para compartir el tema del lunes pasado, cuando dedicamos nuestra página a la zona «cero», a lo que resumen estas palabras: «un nuevo estilo de relaciones». Hemos cambiado de idea, pensando en por qué habíamos elegido compartir la zona cero del NER.

Lo consideramos el mejor resumen del libro de Óscar —cuya referencia ves ahora ocupando nuestra cabecera—. De forma gráfica podemos seguir en sus páginas el choque entre la organización jerárquica y el nuevo estilo de relaciones. La experiencia cotidiana de una empresa jerárquica, en la convivencia y la actuación de las personas, desde el egoísmo que veta el trabajo en equipo hasta la comodidad para no interesarse por el futuro, pasando por la ambición de corto alcance, limitada al presente, etc.

Y hoy estamos pensando en que el trabajo es el lugar en el que pasamos muchas horas de nuestra vida y en que es muy corriente verlo asociado a experiencias y sentimientos negativos, de toda índole, desde personales hasta familiares, pasando por económicos, profesionales, etc. Casi todas las personas queremos que las cosas vayan bien a nuestro alrededor, en la familia, en el trabajo, etc. Y en esta página no somos una excepción. Queremos que todo vaya bien y que no existan esos motivos laborales y económicos para la infelicidad y el fracaso de organizaciones, familias y personas. Esto es un gran aliciente para compartir aquí el nuevo estilo de relaciones, deseando e intentando que la energía de personas y organizaciones pueda actuar libre de trabas y cortapisas de una malentendida cultura organizativa que en realidad es un planteamiento primitivo y ligado a la ley del mínimo esfuerzo, organizativamente hablando:

Continuamos con un tipo de organización creada cuando el ser humano sustituyó a los animales. Es así de crudo. Pero es verdad.

Lo más preciado que tenemos en las organizaciones son las personas y debemos ejercitar la habilidad de obtener lo más valioso de ellas, que no es ni su fuerza física ni su capacidad de obedecer y repetir tareas.

Si existieran recetas infalibles y dispusiera de ellas, creedme que dedicaría mi vida a repartirlas gratuitamente, pues nada me haría más feliz.


El NER, el nuevo estilo de relaciones, se propone desde esta página como el horizonte de una realidad posible, entre otras. Lo proponemos como realidad que sustituya a la que ahora no nos da las respuestas de bienestar y desarrollo a las que aspiramos.

¿Es que al aceptar el nuevo estilo de relaciones todas las personas experimentamos una transformación y pasamos de inmediato a saber trabajar en equipo, a ser transparentes, responsables, etc.? La posible respuesta a esta lógica pregunta es lo que nos ha llevado a cambiar de tema y a elegir «un proyecto común = un éxito compartido», el final del esquema del NER.

En este final encontramos que, antes del éxito que todas las personas deseamos, está el «proyecto común». El nuevo estilo de relaciones empieza cuando todas las personas consideramos y expresamos con nuestro voto que este estilo nos va a aportar los medios para alcanzar lo que queremos. No empieza cuando cambiamos o somos de una forma determinada, empieza cuando nos decidimos a cambiar y esta decisión nos lleva al compromiso personal y a la solidaridad con el compromiso de todas las demás personas del proyecto.

Así pueden sentirlo todas las personas de un proyecto, y lo leemos, por ejemplo, en la experiencia de Óscar, en el libro que acaba de publicar.


Se trataba de uno de los cometidos que más me gustaban de mi trabajo: ayudar a coordinar la variedad de opiniones, emociones e intereses para poner todo al servicio de un proyecto común.


Sentirnos al servicio de un proyecto común es el principio del cambio y también el principio del éxito. No es necesario esperar a que el mundo cambie, o lo hagamos nosotros o la organización. Todo empieza por decidir aceptar el compromiso de un proyecto y por tener en cuenta el compromiso con el mismo de las demás personas de la organización.

Con decisiones y coherencia arranca nuestra semana, y esperamos que sea el comienzo de un éxito compartido.







viernes, 28 de enero de 2011

«Un proyecto común = Un éxito compartido» (1)



Hoy entramos en nuestro tema con estas dos ideas, dichas en unas palabras coloquiales de Koldo Saratxaga que pueden parecerse a lo que tú mismo, tú misma, hayas pensado o dicho alguna vez:

No hace falta entrar en grandes profundidades para ver oportunidades de cambio cuando uno quiere verlas. No es tanto saber, como querer hacer.

Ez dago sakontasun handitan murgildu beharrik, aldatzeko abaguneak ikusteko, batek ikusi nahi dituenean. Ez da hainbeste jakitea, baizik eta egin nahi izatea.

Nos ha gustado leer esto en el libro Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente, y en euskera: Harreman-estilo berri bat. Egiteko dagoen organizazioen aldaketarako. Nos ha valido para pensar en la meta de nuestro egunero, que es servir para sembrar realidades, y además que esta meta no está en nuestra mano conseguirla.

La cuestión es querer, nos decía nuestro amigo Iñaki hace un par de días cuando hablábamos del nuevo estilo de relaciones. Un estilo que en su sencillez es una revolución de la realidad organizativa, tanto empresarial como de todo otro tipo.

En nuestro egunero compartimos las ideas sencillas que lo definen, tan sencillas que resultan de sentido común. Y para tu decisión y compromiso queda otra sencilla cosa, que es querer llevarlas a la realidad, servirte de ellas.

La idea del ner que hoy traemos para brindar a tu reflexión y decisión es una idea que sentimos especialmente como una idea vital en una organización, porque crea una gran energía para hacerla funcionar y en la dirección del logro: «Un proyecto común = Un éxito compartido».

Hay muchas organizaciones excelentes, con personas valiosas y capaces, que tienen la mejor voluntad y que, a pesar de tan buenas condiciones, no consiguen lo que podrían y querrían. Todos hacen muy bien su trabajo, pero ahí termina todo, en intentar recibir un 10 por parte del jefe o de quienes dicten esos objetivos que cada uno se esfuerza individualmente por cumplir. Y casi siempre este trabajo se realiza a ciegas, sin que las personas sepan a qué objetivo más general se enfoca lo que hacen. No existe un hilo conductor entre todos los esfuerzos que los oriente a una meta y que ésta sea conocida y compartida por todas las personas.

Es muy diferente cuando existe un proyecto común en el tiempo, tan diferente como pasar de tener preocupaciones individuales a encaminar la energía de todos hacia una misma meta. Contar así no sólo con el trabajo individual, sino también con la fuerza de la unión entre las personas.

Entre personas con una meta común, las relaciones, la eficacia y la eficiencia se parecerían a este panorama que nos describe Koldo:

Algunos me preguntan: «Realmente, ¿cómo empezar? ¿Dónde está la clave?». Y lo que yo indico como elemento clave, en definitiva, como la llave, es: «Creer en las personas, dejar que se adueñen del proyecto, que se ilusionen con él y con su evolución, que siempre será de éxito, y ya decidirán si es necesario cambiar procesos, productos o compañeros de viaje».

Mirarizko giltzaren bila, batzuekgaldetzen didate: «benetan, nola hasi? non dago koska?». Eta nik giltzarritzat dudana hauxe da: «pertsonengan sinetsi, proiektuaz jabetzen utzi, ilusiona daitezela harekin eta haren eboluzioarekin, beti izango baita arrakastatsua, eta orduan erabakiko dute beharrezkoa den prozesuak, produktuak edo bidaideak aldatu beharrik baden».

Aquí tenemos toda una propuesta de acción y de emociones, a la que no cabe añadir una palabra por nuestra parte, sino pasar a la acción, queriendo hacerlo y haciéndolo.

Buen fin de semana y ¡hasta el lunes!







miércoles, 1 de diciembre de 2010

«Un proyecto común = Un éxito compartido»: metas frente a horarios



Todas las personas queremos que aquello que nos hemos propuesto nos salga bien. Esto no parece necesitar muchas explicaciones, incluso algún lector pensará que es una obviedad.

Y sin embargo, lo encontramos destacado en la web de K2K emocionando:

Un nuevo estilo de relaciones nos lleva a crear un proyecto común y a disfrutar de un éxito compartido. A todas las personas nos gusta el éxito.

En su charla en el I Fórum Internacional de las Empresas Creaktivas, Koldo hablaba de esta idea y decía que para cada persona el éxito consiste en cosas diferentes. Puedes escucharle en el enlace a las charlas que tenemos en la columna lateral de esta página.

No todos coincidimos al identificar aquello que nos gustaría lograr para considerarlo un éxito. En cambio, sí coincidimos en que es el punto al que queremos llegar, la meta, y también en que lo lograremos en un tiempo, que está en un futuro que consideramos más o menos cercano.

Y hace dos días leíamos a Carlos Oses, en su artículo en la Revista APD, una idea que nos sirve mucho hoy para este tema del éxito; puedes enlazar con su artículo también desde la columna lateral. Escribía esto:

Tratamos de encontrar el camino que nos conduzca al futuro; pero, como dijo un clásico, «no llega antes el que va más rápido, sino el que sabe a dónde va».

En las organizaciones con el Nuevo Estilo de Relaciones se decide entre todas las personas el éxito que se desea y se camina juntos para lograrlo. Por eso son un proyecto común, y cuando se alcanza la meta, el futuro, el éxito es compartido.

Esto ya empieza a ser exótico y a dejar de ser obvio, ya que no ocurre así en muchas organizaciones, y tendremos amigos y lectores que puedan contar experiencias en esta línea. Por ejemplo, la muy corriente de que aquella persona que cuenta con un salario mayor se encuentra con que otras personas más abajo y más arriba de la pirámide tratan de que desempeñe más trabajos por la razón de que cobra más. Y no raramente, además, se desea que le salgan mal, incluso aunque esto sea negativo para la marcha general de las cosas. Como no hay proyecto común, las responsabilidades y éxitos no son compartidos, y las patatas calientes, errores y fracasos se pasan de unos a otros en busca de alguien a quien endosárselos.

Así pues, tanto si tienes esta experiencia de saboteadores de personas y empresas, como si disfrutas de la suerte de no haberla tenido, con lo dicho hasta el momento puedes formarte una pequeña idea de que estar orientados al éxito nos aporta mayores posibilidades de que nuestros avances sean eficaces. Como dice la frase de Séneca citada por Carlos Oses: «no llega antes el que va más rápido, sino el que sabe a dónde va».

Esta idea no queda en el aire, dado que NER, el Nuevo Estilo de Relaciones, se caracteriza entre otros rasgos por sus realizaciones, porque se pone en práctica. ¿Y cómo funciona una organización orientada al futuro? Nos lo ha explicado Óscar García al compartir en esta página la primera reunión del compromiso en TTT Goiko: yendo a trabajar con metas que alcanzar en cada día y semana, no a cumplir un horario.

Éstas eran algunas palabras de Óscar:

Hoy ha sido un día muy importante para el proyecto TTT Goiko. Hemos celebrado la primera reunión del compromiso, donde un equipo de personas, en representación de los diferentes equipos de la organización, se han comprometido a producir, durante los siguientes tres días, un determinado volumen de producción.

Sí, no hace falta que lo volváis a leer; es el presente perfecto del verbo comprometer. Me refiero a que, a partir del día de hoy, las personas de TTT Goiko darán por finalizada la semana una vez cumplido el compromiso adquirido al comienzo de la misma, por contraposición al mero transcurso de las 40 horas semanales tipificadas en la legislación laboral vigente.

Por lo tanto, en contradicción con un tema de actualidad en estos días, hemos decidido prejubilar los siguientes comportamientos: «Yo a las dos me voy», «intentaré hacerlo», «si todo sale bien cumpliremos el plazo», «no es mi culpa»… y contratar en su sustitución a: «nos comprometemos a esto y cuando lo hayamos terminado, nos vamos».

Parece sencillo, ¿verdad? Decidir y trabajar entre todos, conocer entre todos cómo va el avance hacia la meta, ir compartiendo el esfuerzo de subsanar lo que va peor y la satisfacción de los éxitos que se consiguen camino de la meta final.

Para terminar nuestra página hoy, nos parece adecuado mencionar que de cuando en cuando se recuerda la estadística de que los trabajadores españoles son los que más horas pasan en el trabajo y que su productividad es baja. Lo publicaba, por ejemplo, El Economista:

Entonces, los españoles trabajan más y cobran menos que sus vecinos. La razón para explicar esta situación es la «bajísima» productividad española, como la viene calificando desde hace unos años el hasta ahora comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia.

Un proyecto común = un éxito compartido, y una buena alternativa para sustituir a esta realidad.