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Nuevo Estilo de Relaciones NER Harreman Estilo Berria

miércoles, 22 de diciembre de 2010

«Equipos autogestionados (caos organizado)» (1)



Trabajo en equipo... Estas palabras nos resultarán muy familiares, ¿verdad? Aunque es probable que en el terreno práctico no conozcamos lo que significan. No es fácil que hayamos experimentado la realidad de un trabajo en equipo, de un auténtico trabajo remunerado llevado a cabo en un auténtico equipo.

Quizá lo más parecido a esto que hayan hecho muchas personas de quienes nos visiten sean los trabajos de clase cuando estaban en el colegio, en la facultad, etc.

Y también es muy posible que estas personas rechazaran si ahora les propusiéramos pasar a trabajar en equipo, dentro de la organización donde se encuentran, y que expresaran abiertamente sus opiniones y pusieran sobre la mesa las ideas que se les ocurren para lograr las metas. No querrían decir lo que piensan, ni aportar sus ideas... porque —dicho abiertamente— todo eso es utilizable en su contra dentro de las relaciones que son habituales, unas relaciones que pueden describirse así:

El sistema jerárquico de ordeno y controlo clasifica a las personas de la organización: obreros y empleados; directores, jefes, encargados, operarios; mano de obra directa o indirecta.

En función de ello, se crea la dinámica operativa y repetitiva en la que unos pocos piensan por una mayoría.

Cada persona inmersa en esta situación podrá reconocerla fácilmente, en su nivel individual. Pero, además, leamos esto que Koldo comparte sobre el conjunto de la organización, fruto de su perspectiva de liderazgo:

Independientemente de la clasificación jerárquica, el sistema nos lleva a la repetición, a la tarea, a la falta de motivación, a la falta de creatividad...

Habrá quien se conforme con esta situación, pensando que es lo anunciado por la frase «ganarás el pan con el sudor de tu frente». Y sin embargo, tenemos la oportunidad y la posibilidad de que nuestras organizaciones sean lo contrario. ¿De qué forma? Cambiando esta situación, haciendo que no ocurra. Para lograrlo, evitar las causas que la producen y que son unas equivocadas relaciones entre las personas que cada día llegamos a trabajar a un mismo lugar.

Así es la propuesta del NER, en palabras de Koldo, en las que verás además que este cambio se orienta a lograr la eficiencia que todas las personas implicadas deseamos para la organización donde trabajamos:

La manera de salir de esta situación es crear equipos. Ante problemas detectados (cuantos más, mejor), ante riesgos nuevos, ante mercados que abordar... la solución es implicar a las personas y que se junten, que definan sus objetivos, sus retos, que liberen su tiempo de tareas anodinas que no añaden valor ni nuevos conocimientos y que sueñen y creen su propia realidad y su propia verdad.

No hay un día igual a otro, como gusta de repetir Koldo, y hasta hay quien dirá que eso es evidente. Pero, fíjate qué incongruencia que sabiendo que los días son diferentes, con nuevos riesgos, oportunidades, mercados, problemas, etc., la cultura piramidal piensa en abordarlos con el control y la programación. De forma que, cuando el problema o la oportunidad, o la crisis, llegan al nivel de las personas que tienen reservado el cometido de pensar, quizá ya ha pasado la oportunidad, o el problema se ha agrandado, etc.

En cambio, la propuesta que acabamos de leer del Nuevo Estilo de Relaciones aumenta la capacidad de respuesta de la organización, su rapidez y su calidad. Hace posible conseguir un proyecto basado en las personas porque facilita la participación de las mismas.

De esta forma, es posible entender como una realidad el alcance del trabajo en equipo, tal y como lo leemos en Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente:

Los equipos nos permiten cambiar la organización. Con ellos, liberamos a personas de las tareas aburridas que, en un 60%, no añaden valor y vamos implicando a más y más personas en retos a medio o largo plazo, con lo que separamos a la organización de lo urgente y la posicionamos en los temas más importantes y con visión de futuro. Los equipos nos permiten que las personas se ilusionen y disfruten con sus nuevos retos, que surjan nuevas personas con capacidad de liderar y tomar decisiones, que nuestra organización crezca en conocimiento al crear redes de comunicación e información que facilitan construir un proyecto común y compartido.

Si entre tus inquietudes está el superar el vacío que produce la falta de motivación, o el retroceso que va generando la falta de creatividad, o las limitaciones que causa el hecho de que unas personas tienen reservado el cometido de pensar... aquí tienes la propuesta del Nuevo Estilo de Relaciones para trabajar en equipo. Para ello, se necesita creer que las personas son lo más importante de toda organización y, por lo tanto, que TODAS cuentan.