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viernes, 26 de marzo de 2010

Invitación a visitar la web de gbe-ner



¿Qué tal estás, bienvenido, bienvenida, visitante a nuestra actualidad? Parece que sí, que es verdad, el tiempo pasa rápido —nos parece que hace nada decíamos Zorionak eta urte berri on!— y ya está aquí el primer paréntesis vacacional oficial del año. Aunque siempre hay quienes toman vacaciones cuando no son oficiales y no las toman cuando son oficiales. O quienes viven tan feliz e intensamente en el trabajo —incluso ahora, con los retos tan duros que a veces hay— que todos los días son momento de disfrutar y vivir cada minuto con las mejores sensaciones.

«¿Por qué el trabajo debe de ser una carga? Si hay personas, compañeros, ilusiones, proyectos en común... ¿Por qué no lo disfrutamos? La pregunta debería ser: ¿No sería mejor, ya que tengo que trabajar 8 horas, convertir ese espacio en un lugar de encuentro ilusionante?». Habrá muchas personas que entiendan bastante a Koldo Saratxaga cuando habla así —lo dice a Luis Gómez de El Correo, en la conocida entrevista «En una empresa la culpa siempre la tiene el de arriba, el jefe»—, porque hay muchas personas apasionadas de su trabajo, en todos los trabajos, en cualquier parte los conocemos, las conocemos, no sólo codo con codo en nuestra organización. También cuando vamos a comprar algo, a un taller, a una oficina de la Administración...

Pero casi siempre son personas apasionadas por lo que ellas hacen, por lo que les permite el trabajo en cuestión de satisfacciones personales, incluida la buena relación con un compañero o compañera que es posible incluso que comprenda su pasión por el trabajo porque él o ella la sienten igual.

Sin embargo, es prácticamente insólita la satisfacción y el motivo de ilusión que propone y lidera Koldo Saratxaga: la realización de un trabajo en equipo, con un proyecto común que se tiene «en las tripas», no en órdenes o papeleo, y que por ello posibilita no sólo el crecimiento de la organización empresarial, sino también el de sus personas.

Si los días de asueto que tengamos ahora, o de cambio de horario si es que seguimos trabajando, nos sirven para cultivar una mayor apertura a las personas... pues habremos hecho mucho por nosotros mismos, en primer lugar, que seremos los primeros beneficiados de las cualidades y sentimientos de las personas que tenemos alrededor.

¿Un ejemplo? ¿Una muestra?

Te invitamos a visitar la web de gbe-ner: http://www.gbe-ner.org/

Allí vas poder leer todo un campo de actuación, los porqués... Y allí podrás disfrutar del vídeo de presentación y del amplio dosier de prensa que nos ofrecen.

Alguna vez te hemos hecho la invitación a ver este vídeo. Ahora que llega el paréntesis del fin de semana, o de las vacaciones, es nuestra propuesta para tu tiempo libre, si así lo deseas. Nosotros pensamos volver a darnos un paseo detenido por este proyecto gbe-ner, que desde el primer momento nos ha entusiasmado, por su novedad y su valentía. No necesitamos estudios especiales para sintonizar con esta forma de pensar, ni una religión o una ideología política.

gbe-ner es una asociación pionera en mostrar que el trabajo en equipo es una realidad, que la cooperación y la participación son también reales y posibles.

¿No nos quejamos de este mundo a veces demasiado individualista, corrompido incluso por intereses materiales, por una ambición desmedida...? Pues si has llegado a nuestra página hoy, permítenos decirte que, antes de sentir ese pesimismo, te invitamos a ver el panorama diferente que es gbe-ner, en pleno mundo occidental y en plena crisis.

La información sencilla y asequible que encontramos en su página web es inversamente proporcional a las muchas ideas y sentimientos que puede inspirarnos para superar el limitado horizonte de la cultura jerárquica imperante: jerárquica con cara «de sargento», como la califica Julio Garay en su blog al recoger una de las últimas noticias de Koldo Saratxaga, o jerárquica diciendo que lo importante son las personas y la participación, pero no haciéndolo, sino buscando el poder.

Hay tantas cosas por hacer juntos, a las que no llegaríamos por separado ni soñando, que resulta muy fácil olvidar el oxidado modelo jerárquico en cuanto se encuentra la posibilidad.

No nos alargamos en lo que sólo deseamos sea por nuestra parte una sencilla pero sentida invitación para que dediques tu tiempo a conocer a gbe-ner, de forma que puedas opinar y sobre todo sentir que es posible unirnos las personas y trabajar de la mejor forma por un proyecto de todos y todas.

Como también sabemos que en gbe-ner siguen trabajando para compartir más con la sociedad dentro de no mucho tiempo, nuestra propuesta tiene también el sentido del aprendizaje constructivo: ir conociendo desde el punto de partida las propuestas de gbe-ner.

Hasta mañana, te deseamos buen comienzo de vacaciones, buen fin de semana o buena marcha de la jornada laboral, lo que tengas como plan inmediato.






jueves, 5 de febrero de 2009

«En una empresa la culpa siempre la tiene el de arriba, el jefe»



En nuestra página de actualidad de hoy reproducimos la entrevista con Koldo Saratxaga que publicaba el diario El Correo el pasado mes de noviembre, con el mismo titular que hemos puesto a nuestra página de hoy. Os deseamos que disfrutéis de su lectura o de su relectura. Su contenido es de plena actualidad.


* * *

«En una empresa la culpa siempre la tiene el de arriba, el jefe» Entrevista en el diario El Correo, 09.11.08 - Luis Gómez - Bilbao


Koldo Saratxaga, en la Plaza Bizkaia de Bilbao.
Fotografía: Fernando Gómez







Lleva sólo cinco euros en el bolsillo, pero él es un triunfador que dedica ahora el tiempo a enseñar a trabajar en equipo. Koldo Saratxaga convirtió una empresa en ruinas -el fabricante guipuzcoano de autobuses Irizar- en un negocio esplendoroso y ahora le contratan como consultor, una palabra que él detesta. Esta semana ha asesorado a comerciantes de Bilbao Dendak. «Si no contamos con las personas, que son las realmente capaces de crear, innovar y revolucionar las cosas, no hay nada que hacer. Todos somos creativos», subraya.

EC -¿Todos?

KS -¡T-o-d-o-s! Y hay que aprovecharlo. En el modelo imperante, tradicional y jerárquico del 'ordeno y mando', normalmente, unas personas piensan y otras hacen.

EC -¿Y?

KS -Es un lujo que nos hemos podido permitir durante muchos años, pero ya va siendo hora de que todo el mundo se dé cuenta de que estamos en la era del conocimiento. La nueva era ha llegado.

EC -¿Qué nos trae de particular?

KS -Si las personas son las poseedoras de la creatividad y el talento, debemos crear una organización que posibilite el crecimiento de ese conocimiento para poner el talento al servicio de la empresa. Por ahí han de ir los tiros.

EC -Para mucha gente, usted es un triunfador que enseña a trabajar en equipo...

KS -Efectivamente.

EC -¿Es posible el triunfo en equipo?

KS -Sin ninguna duda. Las personas no hemos nacido para ser lobos solitarios. ¡Qué mejor que buscar las relaciones en la empresa!

EC -Pero el triunfo es algo individual.

KS -Eso sucede en el deporte.



Nuevos modelos

EC -El éxito no alcanza a todos.

KS -Por eso. La competición deportiva está hecha a nivel individual, pero la sociedad está creada y abocada a la relación. ¿Qué ocurre en las organizaciones? Los que están arriba dicen lo que hay que hacer y controlan. Es una locura seguir compitiendo con modelos de siglos pasados.

EC -A veces, se triunfa a costa del compañero.

KS -Sí, pero eso nos puede llevar al fracaso. Hemos crecido oyendo: 'Tienes que crecer a base de dejar a alguien en el camino'. ¿Por qué?

EC -Todas las empresas están llenas de arribistas y ambiciosos.

KS -Sí, pero eso no quiere decir que todos seamos ambiciosos. Se puede lograr la ambición a base de pisar a los demás y triunfar triunfando con los demás. La sociedad saca a relucir al ganador y parece que el que no lo consigue es menos.

EC -Así son las reglas del juego.

KS -El 80% de los puestos de trabajo están en las pymes, en empresas de 2, 12, 18, 20, 30, 40, 50 personas.... En una organización de 40 empleados, que triunfe sólo uno es un fracaso total.

EC -La ambición y la rivalidad la fomentan, en ocasiones, los propios jefes.

KS -¡Los jefes ruines y nocivos! El modelo imperante está caduco. ¿Cómo vamos a hablar de innovación con una organización que proviene del modelo organizativo piramidal del Ejército? Debemos innovar. Aquí, en el País Vasco, tenemos varios récords: de longevidad, hijos que no salen de casa hasta los 29 años, de universitarios, de más candidatos a funcionario... Debemos aspirar a otros récords. ¿Por ejemplo? A liderar organizaciones inteligentes y con visión de futuro.

EC -¿Cómo se crean?

KS -Pasando de gestores nocivos a líderes ilusionantes.



«Creemos ilusión»

EC -¿El trabajo es ilusión?

KS -¡Sííí! En el fondo, el trabajo es una necesidad. La pregunta debería ser: '¿No sería mejor, ya que tengo que trabajar 8 horas, convertir ese espacio en un lugar de encuentro ilusionante? ¿Por qué el trabajo debe de ser una carga? Si hay personas, compañeros, ilusiones, proyectos en común... ¿Por qué no lo disfrutamos?

EC -¿Por qué no?

KS -Porque el modelo que tenemos proviene de la exigencia, del control, del 'arriba-abajo', del no dejar libertades... Los polacos, chinos y marroquíes, con el 40% menos de costes, nos van a sacar del mercado. Luego hagamos que el trabajo sea un lugar de convivencia.

EC -A veces, da miedo exponer las ideas por miedo al rechazo.

KS -La visión de futuro debe empezar por la educación. No sabemos comunicar, no sabemos compartir, no sabemos defender nuestras ideas...

EC -Otras veces hay miedo a pensar que no vamos a estar a la altura de las circunstancias.

KS -No, no. El problema está en que nos han dicho: 'tú, hijo, no hables mucho' o 'en boca cerrada, no entran moscas' o 'tú contesta sólo a lo que te pregunten'. ¡Cambiemos esa cultura! Hay que decir lo que sentimos, no lo que interesa decir. Hay que crear organizaciones sin miedos y sin temores. De las ideas surge el futuro y la creatividad.

EC -Da por hecho la creatividad.

KS -Todas las personas la tenemos. Unas más que otras. Es algo innato. Es un error impedir que las personas tengan sus espacios de libertad para sacar todo lo que tienen.

EC -Convierten al trabajador en conformista.

KS -No. El talento no se dirige, no se controla, sólo se puede ilusionar para que esté al servicio de la organización.

EC -Pero, ¿cómo se ilusiona?

KS -Desde luego, no poniéndole en la cuerda del despido. No puede ser que las empresas ganen montañas de dinero, porque venimos de años de ganar muchísimo dinero, y si no han ganado ahora lo que esperan, hay que decirles 'aprende'. Si en los mejores años de la historia no han convertido sus empresas en rentables y en un éxito, hay que decírselo a la cara. Cuando vienen vacas flacas, lo que no se puede hacer es decir: 'Éste me sirve, éste no me sirve'. Todo tiene que ver con la no transparencia.

EC -¿La transparencia?

KS -La transparencia tiene que ver con la confianza y en las empresas, hoy en día, no hay confianza. Por eso hay tanto individualismo. No se le puede echar la culpa al joven, al de abajo. La culpa la tiene siempre el de arriba. El jefe.

EC -¿Por qué?

KS -Porque no ha conseguido ilusionar a los demás, y no les ha dado confianza para que se ilusionen con ese proyecto. A estos hay que decirles: 'Amigo mío, eres un mal gestor'.

EC -En tiempos de crisis, todos queremos asegurarnos el empleo.

KS -Por eso están empezando a despedir a los más débiles.



Cómo diseñar las empresas

Saratxaga siempre destaca la importancia de los proyectos personales. «La riqueza de trabajar en equipo está en que todos somos diferentes y cada uno aportamos algo diferente».



«Se vive mejor viendo disfrutar a los demás» Entrevista en el diario El Correo, 09.11.08 - Luis Gómez - Bilbao


Koldo Saratxaga. Fotografía: Fernando Gómez






EC -¿Qué le ha enseñado el triunfo?

KS -A disfrutar de la vida. Así de claro.

EC -¿Se vive mejor triunfando?

KS -No. Se vive mejor viendo cómo los demás triunfan.

EC -Usted gana también al golf.

KS -Ja, ja. También.

EC -¿Lo lleva en los genes?

KS -Eso es cuestión de suerte.

EC -¿A qué pierde?

KS -Soy muy optimista, no tengo concepto de la derrota. Siempre estoy aprendiendo. Las mayores alegrías me las han dado algunas personas y los mayores disgustos, también algunas personas, en las que confiaba demasiado. Se han comportado de una manera... Es verdad que son muy poquitas, pero esos son mis fracasos.

EC -¿Le duelen?

KS -Olvido muy pronto. No soy rencoroso. Mi lema es 'sigo haciendo con los que quiero'. Yo no me junto con los que no quiero. Si ya de por sí es complicado, así todo es más difícil.

EC -¿Qué tal era como jefe?

KS -He procurado no ser nunca jefe.

EC -¿Por qué?

KS -Porque no creo en las jefaturas ni en las direcciones, sino en el compartir, en el facilitar, en ayudar a los demás... Así se va de maravilla.

EC -Suena muy bonito, pero la empresa es la empresa.

KS -Siempre he creído que estoy al servicio de los demás y jamás que los demás están al servicio mío. Lo he tenido clarísimo siempre.

Al pagar el fotógrafo los tres zuritos en el bar donde tuvo lugar la entrevista, Saratxaga, natural de Sopuerta, exclama: «Sólo llevo cinco euros. No os puedo invitar», bromea, mientras enseña su billetero para confirmar que no miente.

EC -¿Siempre lleva tan poco dinero en el bolsillo?

KS -Gasto muy poco, ja, ja. Soy de poco gasto y muchos amigos.

La expresión le sirve para justificar otra máxima: «Esta vida no es lo que tienes, sino lo que los demás confían en ti».

EC -Contundente.

KS -La transparencia, como en la empresa, es necesaria en la vida.

EC -¿El trabajador debe saber todo lo que se cuece en su empresa?

KS -La transparencia deriva en la confianza. Si no conoces, poco puedes aportar. Con el poder concentrado, surge el miedo. El gran error es no enganchar con el proyecto. Hay que ser generosos, y cuidar y mimar a las personas. Hay que dar libertades, esas cosas, en fin, que no se hacen. No vale decir: 'Ahora, como tengo crisis, voy a crear equipos'. ¿Tú vas a crear equipos, confianza? ¿Tú, que cuando vienen cuatro días malos lo primero que has hecho es empezar a echar gente a la calle?' Antes de eso hay que hacer piña y músculo. Lo fundamental es la visión de futuro.

P -¿Clave?

KS -Si sacas el hacha, la cirugía, difícilmente tendrás un proyecto de futuro.

EC -A veces, ¿no es necesario? Si las cuentas no salen...

KS -A algunos los echarás, pero los demás quedan tocados, porque no saben cuándo les va a tocar a ellos. Y si el día de mañana las cosas vuelven a ir bien, estarán marcados porque no saben cuándo volverán a sacar otra vez el hacha.