Hoy hemos seguido conociendo a lectores y lectoras de Koldo Saratxaga, como todos los días. Son personas, aunque algunas actúen en nombre de organizaciones empresariales o de entidades oficiales, que comparten hacia el público su perspectiva de las ideas de Koldo, o de sus realidades, su actividad.
Sencillamente, se abren su espacio en Internet y nos dicen lo que piensan y de la manera que les parece. Así logran su meta de comunicar lo que desean, pues así los conocemos.
Ya que ayer estaba en nuestra página la universidad, empecemos por una, al otro lado del océano, donde hemos encontrado que leen a Koldo Saratxaga: la Universidad del Estado de Carabobo, en Venezuela, asentada en la capital estatal, Valencia. El Boletín Digital de la Universidad de Carabobo recoge íntegramente la entrevista de José Luis Barbería a Koldo Saratxaga, publicada en la contra de El País.
La selección de Koldo Saratxaga es para tomarla en cuenta, pues el propósito del Boletín es dar a conocer los progresos «de todo el esfuerzo académico que se realiza por el bien del progreso de nuestro país» y además atender otras «fuentes como la economía del país y artículos que contribuyan a la ampliación del conocimiento y la discusión provechosa de asuntos nacionales». Nos encontramos junto a cuestiones de la actualidad científica y económica, esta entrevista a Koldo Saratxaga, otra a Ken Follet y dos artículos: del penalista Joan J. Queralt y del filósofo Kwame Anthony Appiah.
Hemos aprovechado para conocer o refrescar algunos datos de Valencia y ahora sabemos que es una ciudad industrial pujante, de millón y medio de habitantes, con el valor histórico de que en sus alrededores tuvo lugar la batalla de Carabobo (1821), donde se decidió la independencia de Venezuela, y con el atractivo turístico de poseer el acuario más importante de Venezuela, el Acuario de la Fundación J.V. Seijas, también uno de los más importantes del mundo. El máximo dirigente de la comunidad ucista, es decir, de la UC (Universidad de Carabobo), es una mujer: la rectora Jessy Divo de Romero, licenciada en Derecho. Así que con estos datos, y varios más que no incluimos para no extendernos mucho, nos hacemos una mejor idea de en qué contexto se lee a Koldo Saratxaga.
De vuelta por este otro lado del charco, hemos releído a Pedro Robledo, quien se muestra optimista antes las ideas de Koldo Saratxaga y piensa que serán una fuerza tanto innovadora como tractora para superar la era industrial.
En su blog Guía de gerencia esto escribe Pedro Robledo al leer a Koldo en «La empresa es una dictadura»:
«Koldo Saratxaga afirma en la entrevista lo siguiente: “la empresa es uno de los raros reductos de dictadura que quedan en las sociedades democráticas y está pidiendo a gritos transformarse en espacio de libertad y de bienestar”.
Para él “La empresa del futuro, que es la de la innovación, la creatividad y el conocimiento, exige que los trabajadores sean partícipes reales del proyecto y se sientan motivados”.
Parece que ya empiezan a surgir las nuevas voces que meterán de lleno a las empresas españolas en lo que Alvin Toffler ha dado en llamar la tercera ola. Y es que la gerencia en las empresas apenas ha evolucionado y siguen empleando un modelo anclado en la era industrial, que está, a todas luces, condenado al fracaso.
Participación, compromiso, conocimiento, innovación, creatividad… son los principios a los que tarde o temprano tendrán que agarrarse todas las empresas que quieran, no ya triunfar, sino sobrevivir en el siglo XXI.»
La tercera ola de Alvin Toffler, el post-industrialismo, vendrá cuando nos despeguemos del pasado al que no acabamos de renunciar en el mundo desarrollado, según Toffler en su libro dedicado a este tema.
Hoy ha sido un buen día para releer a Koldo Saratxaga y este post de Pedro Robledo, para pensar en valorar más las ideas de innovación, como puede valorarlas una universidad de un joven país como Venezuela, con tantos retos por delante. Ya que innovar lo hacemos todos los días, o nos gustaría hacerlo, también todos los días podemos pensar en ello, leer, concretar...
Y también hoy y cualquier día es bueno para pensar en dejar en el pasado definitivamente esa imagen que creó Charlot en Tiempos Modernos (a la que se ha referido Koldo en alguna charla): llave inglesa en mano, actuando como un autómata. Hay que soltar lastre del pasado, todo lo que no permite avanzar e innovar. Ahora, irán por delante los más participativos, comprometidos, innovadores, creativos... pues en cuestión de costes ya no se puede apurar más y el grifo de esta ventaja hemos visto como se ha ido cerrando en las décadas precedentes: desde las grandes producciones en serie hasta hoy, cuando la opción de producir bajo demanda es cada vez más corriente.
Bueno, tenemos bastantes más lectores y lectoras de Koldo Saratxaga de los que os queríamos hablar, pero han salido a la luz aquí los nombres de realidades importantes, sugeridos por la lectura, empezando por el conocimiento provechoso en Venezuela y terminando por la decisión de romper con el pasado cultural empresarial, aquí en la otra orilla. Y todo esto a raíz de la lectura de Koldo.
Así que mejor hemos pensado que por hoy ponermos aquí una pausa, pues estamos en tiempo de aprovechar todas las sugerencias y dejar tiempo y espacio en las tripas para aprovecharlas. Y mañana reanudamos aquí nuestra página, con más personas que se relacionan con estos sentimientos e ideas de Koldo Saratxaga. Seguiremos sumando sus perspectivas a las nuestras.
Con toda seguridad, el día de mañana nos traerá nuevas realidades que seguir confrontando con los sentimientos y las ideas que tenemos sobre el futuro y la innovación para seguir avanzando.
Y además seguimos encontrando en los medios la crónica de la charla de Koldo Saratxaga en Leioa, en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV-EHU: «Koldo Saratxaga defiende que ética, responsabilidad y creatividad sean los motores del nuevo modelo de organizaciones», empezamos con este titular de Europa Press y hemos ido recalando en Newspeg, Terra, Gente digital, 20 minutos, EcoDiario... Sinceramente, estamos encantados de tantas oportunidades como encontramos para leer a Koldo.

