¡Si cuando menos salieran las cosas!, pero parece que solo les salen a unos pocos, que casi pueden contarse con los dedos de la mano! En el modelo jerárquico muchas personas se sienten felices y realizadas obligándose a cumplir con un trabajo simplemente porque es lo que tienen que hacer: cumplir esas órdenes. No ser eficientes, desarrollarse como personas, aportar a la sociedad, no, nada de esto; su vida dedicada a dar culto al dios Poder. El resultado son cuatro millones y medio de personas sin empleo (cifra oficial), una falta de innovación, un acomodarse para soportar mejor llevar esa carga tan poco apropiada para seres que piensan y sienten reconvertidos en marionetas o robots.
Sin embargo, como todas las mentiras tienen su parte de verdad, que es lo que hace que sean creíbles, la gran valía de un ser humano aporta logros incluso en ese contexto de ordeno y mando ciego y sordo a la riqueza que es cada persona.
En el Nuevo Estilo de Relaciones (NER) nos ponemos de acuerdo hablando, comunicándonos. No siempre alcanzamos un acuerdo en el sentido de sintonizar en ideas y planes, pero sí acordamos, es decir, quedamos en lo que haremos y cómo lo haremos, nos comprometemos a respetar la voluntad de equipo. Sin embargo, podemos decir que no estamos de acuerdo, disentir, incluso hasta ponernos pesados. Seremos los pesados, los que no estamos de acuerdo, etc. pero del equipo, en el equipo.
Además somos autogestionados, es decir, tomamos nuestras propias decisiones con miras a realizar el proyecto en la parte que nos corresponde. ¡Un caos!, sí, con el apellido de «organizado». Para organizarnos, es clave la información mensual de la marcha del proyecto, que reciben todos los equipos al mismo tiempo, en una reunión de todos. Después, contrastaremos la actividad de nuestro equipo con estos datos, en un seguimiento cercano de cómo van saliendo las cosas; es decir, sin esperar y pudiendo así reaccionar con la mayor agilidad, sin esperar, si hay un roto, a que se agrande y se agrande. ¡El tiempo dedicado ala comunicación es útil por los cuatro costados!
Ayer nos decían en LinkedIn que la definición de NER es la palabra «ilusionante». Así lo sentimos y uno de los motivos es la libertad de la que disfrutamos, hasta para decir en un momento dado que no estamos de acuerdo, pero concordamos en hacer lo que elige el equipo.
Los equipos autogestionados son una de las características definitorias de los proyectos del NER. Lo encontramos reconocido en muchos contextos, hace un rato en esta presentación de Ibai Goñi Irazustabarrena en Prezi.
Lo que también es reconocido es el potencial del NER para responder en estos tiempos de enormes dificultades, como antes en la época de bonanza. Debe influir esto para que el martes próximo Jabier Salcedo participe como ponente en la jornada que organiza el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Gipuzkoa (COIIB): Conferencias H007/2014: XX Semana Europea de la Calidad y la Excelencia - Jornada: La industria ante las dificultades actuales.

