Por una de las casualidades que se dan, la noticia de las consecuencias que los graves problemas de Arcelor Mittal van a tener para las personas que trabajan allí la hemos leído a renglón seguido de refrescar unas declaraciones de José María Aroztegi en 2006, en este mes de abril, al presidir la entrega de premios en el IX Concurso de Proyectos Empresariales del Goierri.
José María Aroztegi había preparado a conciencia la charla o conferencia que iba a dar a los jóvenes allí, como puede deducirse de la noticia de la misma en Diario Vasco. Aroztegi mostró algunas de las lecciones del pasado industrial junto con criterios e ideas que podían guiar a una organización hacia el futuro.
Cada criterio o idea era presentado con el apoyo de una persona relevante en la materia. Y al llegar a la emocionalidad como fuente de eficiencia, el liderazgo y la pasión, el referente fue Koldo Saratxaga. Así dice la crónica de Diario Vasco:
«El País Vasco es una tierra pobre en recurso naturales pero tiene lo más importante, moral, entusiasmo, alma ganadora, que explica, por ejemplo, el éxito del grupo cooperativo. Es necesario un aporte extra de energía emocional, liderazgo claro, y pasión por el proyecto empresarial». Momento en el que citó a Koldo Saratxaga.
Unos años antes, al producirse la fusión de Aceralia, Arbed y Usinor en Arcelor, también hablaba José María Aroztegi del mercado amplio y en expansión del acero.
Directivos como José María Aroztegi, buenas condiciones del mercado, otros factores favorables y grandes posibilidades de futuro no han sido suficientes para evitar que hoy vean comprometida su situación laboral varios miles de personas de las más de 300.000 que trabajan en Arcelor Mittal en todo el mundo. Muchas de estas personas trabajan en Asturias y en el País Vasco. ¿Es todo ello consecuencia inmediata de la deuda gigantesca de Arcelor Mittal? Parece que la propiedad de la organización no ha hecho las cosas bien y así lo han indicado recientemente los directivos de BBK como motivo para deshacerse de su participación en esta firma.
¿Qué diría Koldo Saratxaga si apareciese por esta organización? ¿Cuál sería su diagnóstico? Podríamos preguntarle.
Lo que sí nos dan pie para comentar las noticias que han dado los medios es una de las condiciones que Koldo Saratxaga indica para que pueda producirse con éxito el cambio organizacional y que consiste en que la propiedad, la gerencia y las personas que trabajan sin cargos en una organización vayan todos a una.
Esto nos recuerda la bien construida propuesta que han lanzado desde el Servicio de Innovación del Departamento de Innovación y Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia: invitar a las organizaciones que así lo sientan a convertirse en proyectos basados en las personas y hacer que personas de los tres ámbitos indicados actúen juntas para impulsar el cambio. Las experiencias estarían apoyadas desde el Foro de Experiencias Saratxaga, que dinamiza Koldo. Es buen momento ahora para recordar esta propuesta y comprender su sentido y su importancia gracias a lo que hoy sucede en Arcelor Mittal.
También decíamos en nuestra página de actualidad hace muy pocos días que la noticia del día era que en K2K emocionando queremos mucho a Koldo Saratxaga. Claro que le quieren y le aprecian y le respetan en muchos otros lugares, no tenemos la exclusiva. No obstante, esa simple frase quiere ser reflejo de lo que desearíamos dijeran muchas personas en muchas organizaciones, gracias al modelo Saratxaga: que se aprecian entre sí verdaderamente, como consecuencia de un nuevo estilo de relaciones basado en la confianza, en la comunicación sincera y en compartir un proyecto día a día con el reto y la meta de llegar a compartir también el éxito.

