Ayer oíamos a Guillermo Ortiz, Gobernador del Banco de México, una exposición sencilla, breve y de visión amplia sobre la crisis en su país. Lo que más nos llamó la atención es el dato de que México exporta el 25% de su PIB, del que el 90% son manufacturas y de este porcentaje de manufacturas, el 80% se va al mercado estadounidense. «Producimos lo que los americanos han dejado no de consumir, sino que han disminuido de manera muy importante su consumo, por ejemplo, automóviles. Hace dos años vendíamos 17 millones de automóviles en Estados Unidos. La última cifra, que fue una cifra buena, fueron 11 millones y veníamos de una cifra de 9 millones el mes anterior. ¿Cuándo van los americanos a volver a consumir 17 millones de coches? Van a pasar años». Guillermo Ortiz afirmaba que México será el país de América Latina que más se contraerá en esta crisis y uno de los de mayor contracción en el mundo.
Todo un país ha actuado en cuestión de exportaciones como las plantas de producción que fabrican para un solo cliente. Si el cliente desaparece y no aparece otro, desaparece también la planta de producción (planta Opel en Figueruelas), o si el cliente rebaja drásticamente su consumo, causa un perjuicio importante en la economía del país exportador (caso de México). Barcos que avanzaron impulsados por el viento a favor ahora se ven parados, sin motor y sin brújula, como nos hace presente Koldo Saratxaga. Y una causa frecuente es ésta: carecer de un proyecto.
Cada vez nos resulta de más valor la aportación de Koldo Saratxaga al mundo de la empresa y el desarrollo económico, más sensata y más inteligente. Hoy, nos dice que en lugar de contar con futuribles, hemos de construir nuestro futuro.
En esta crisis, las personas corrientes son las que van a tener que abrir su cartera para subsanar los desastres ocasionados por los políticos y economistas que se han dedicado a hacer futurología en lugar de futuro. Por lo tanto, parece también que cualquier padre y madre de familia podrá decidirse a dar lecciones de economía, ya que los políticos y financieros los necesitan a ellos y a su sabiduría económica. La actualidad económica, hoy con la tan debatida subida de impuestos, nos hace presente que todas las personas tienen algo que aportar y son importantes. Y esto es otra cosa que aprendemos en Koldo Saratxaga y necesitamos aprenderlo, ya que la sociedad del medrar pisando nos ha puesto una venda en los ojos ante esta realidad.
Hoy también nos ha gustado leer la experiencia del jugador de baloncesto Bill Russell, campeón 11 veces de la NBA. No sabemos si Koldo habrá leído hoy esta página de deportes de El País, pero creemos que le gustaría leer algunas afirmaciones de Russell. A nosotros nos sirven para corroborar, una vez más, que sus ideas y propuestas para las organizaciones son un camino de futuro real, incluso arrancando desde esta crisis:
«Nunca me conformé con lo que dijeran los expertos.»
«Mi defensa nunca se basó en los reflejos, en reaccionar a algo, sino en la acción.»

