El futuro laboral de una persona suele depender en algún momento de su formación; probablemente lo hayas experimentado, bienvenido y bienvenida visitante. Hoy hemos visitado la web del Máster en Dirección de Producción de la Universidad de Mondragón, del que Koldo Saratxaga es uno de los profesores. Hemos estado viendo que el plazo de matrícula termina dentro de un mes, el 11 de diciembre.
El máster está dirigido y organizado por Urtzi Uribetxebarria, profesor del departamento de Mecánica y Producción industrial de la Mondragon Goi Eskola Politeknikoa/Escuela Politécnica Superior de Mondragon. Podéis encontrar toda la información sobre el máster en este enlace.
La Universidad de Mondragón cuenta con una trayectoria de 22 años. Transmite dinamismo y actividad por su compromiso con sus alumnos, con la investigación, el mundo laboral, la empresa y la sociedad.
Deben ser ya incontables las actividades de formación de la Escuela Politécnica Superior de Mondragón con las que ha colaborado y continúa colaborando Koldo Saratxaga.
La formación es tal vez una de las metas que mayores ilusiones nos provocan. Los alumnos que hagan este máster disfrutarán de una oportunidad de crecer, abrirse horizontes y descubrir o cultivar posibilidades en sí mismos. Todo ello, debido a que también puede considerarse misión del directivo, está asociado en Koldo Saratxaga a su concepto de la empresa como banda de jazz.
Al contrario de lo que ocurre en una orquesta sinfónica, nadie dirá al directivo lo que tiene que hacer. En esta cuestión, Koldo manifestaba su acuerdo con John S. Clarkeson: «Su referencia al director de orquesta y al director de empresa, al que nadie le da la partitura que TENDRÁ que interpretar, es muy sencilla y clara.»
El Máster en Dirección de Producción de la Universidad de Mondragón está dirigido a «profesionales que desde una experiencia técnica van a evolucionar a posiciones de jefatura o dirección industrial, y directivos que requieran mejorar sus parámetros de eficacia en la Gestión Industrial», leemos en la convocatoria. Por lo tanto, a personas con responsabilidades sobre otras personas, entre ellas, operarios, mano de obra directa.
Los llamados obreros forman parte de las reflexiones y preocupaciones de Koldo Saratxaga continuamente. En la entrevista que le hizo Koldo Aldai este verano pasado, Koldo se explayaba con rotundidad:
«El líder tiene que saber escuchar, pero igualmente mirar a los ojos. Es preciso crear un nuevo tipo de relaciones. El actual es una locura. El líder no tiene por función controlar y machacar a los que dan menos de sí mismos, sino precisamente de estimularlos. Los jefes han de reparar que cuentan con personas, no con números. No podemos dejar a las personas en segundo plano. Yo no veo obreros, sino personas inteligentes, capaces de hacer maravillas. Es preciso dar poder y primacía a las personas.
[...]
No me hablen a mí de mano de obra…, sino de personas. El modelo piramidal que tenemos es de hace siglos y propio del ejército. Se habla mucho de cambio, pero las cosas siguen bien controladas desde arriba. “Como yo he puesto el dinero, yo me llevo la cosecha…” Donde hay transparencia, donde hay confianza, los beneficios se reparten más equitativamente. ¿Cómo no va a pensar el trabajador en marchar, si no se implica, si no sabe de qué va la partida, de qué va el juego, si no sabe lo que crea, la importancia de lo que hace…?»
En una entrevista muy anterior, que ayer releíamos, firmada por Ana Segura, las palabras finales de Koldo eran para los obreros, en estos términos:
«Se sienten personas consideradas y no obreros que realizan una tarea. Participan de un modelo que ellos mismos han creado, además de sentir que generan empleo y riqueza en nuestro país y en los lugares donde estamos. También sienten que participan en la creación de su futuro que pueden proyectar junto a su propia familia, lo que les permite tomar decisiones importantes en la misma, sin depender de las decisiones de unos pocos que ostentan el poder y limitan la información.»
El dejar de hablar de mano de obra y pasar a hablar de personas posee también un valor de eficiencia y futuro, como así recalca Koldo en otra entrevista, en este caso con Iker Gómez, en EiTB:
«Pero la mayoría de los empresarios y los ejecutivos no han superado el estar cómodos sin controlar y sin saber de antemano lo que hay que hacer y lo que se está haciendo. Están en el mundo de lo urgente: controlar, producir, mano de obra, low cost y no han llegado a visualizar lo importante. Lo triste en que algunos no van a tener posibilidad de darse cuenta, tras la situación actual.»
Sobre esta cuestión tan apasionante para el progreso económico y personal, podemos leer muchas páginas en los libros de Koldo Saratxaga ¿Sinfonía o jazz? y Un nuevo estilo de relaciones para el cambio organizacional pendiente, además de en sus numerosas entrevistas y charlas.
Estas ideas de Koldo pueden servir a los alumnos y alumnas que hagan este máster para formarse una aproximación general de algunas de sus ideas como profesor. Aun cuando asimilen de antemano unas ideas rompedoras como éstas, unidas tanto al compromiso social como a un innovador concepto de la organización empresarial, también habrán de contar con el factor sorpresa, como reseñaba Mikel Agirregabiria tras escuchar a Koldo su charla en Bizkaia Creaktiva: «Koldo Saratxaga nos ha sorprendido, siempre más si cabe».
A quienes no vayamos a hacer este máster nos servirán estas ideas para evolucionar y entrar en la era del conocimiento, en la que necesitamos todas las energías mentales y emocionales, además de físicas.
No es posible abarcar en una página de nuestra actualidad todo el significado y extensión de este aspecto en la trayectoria de Koldo Saratxaga. De manera que te dejamos en este punto, por si tú quieres seguir tu camino de aprendizaje, y nosotros seguimos con el nuestro.

