Hoy compartimos un retrato del estilo de Koldo Saratxaga en el liderazgo y la gestión de la organización, al igual que de sus relaciones con las personas en la organización.
Otro retrato que sumar a los que ya hemos leído. ¿Y van....? No podemos contarlos. Además, ¿cuántas personas conocerán a Koldo, o Irizar, o este nuevo estilo y no han hecho público un retrato? En cada retrato vemos algo diferente. Cada persona destaca unas características o elementos, aunque por lo general, y para contextualizar este retrato, se suele recordar el milagro Irizar a grandes rasgos.
Nuestro autor hoy es Juan Pablo Campos, colaborador habitual de prensa regional en las páginas de economía y consultor empresarial. Hace un tiempo hemos leído su retrato del estilo de Koldo Saratxaga en Irizar. Lo titula: «Irizar: las personas primero» y está en su blog Pnix. Lo hemos elegido para nuestra página hoy porque enlaza bien con el tema que traemos estos días de querer soñar y además convertir los sueños en realidad, ya que Juan Pablo Campos ha publicado este retrato en su web, entre diversas ideas que ofrece a los visitantes con este propósito:
«Este sitio web es la obra de una sola persona que vocacionalmente se mueve a caballo entre la psicología social y del trabajo, la economía de la empresa y el desarrollo de proyectos empresariales en los que se puedan implantar las prácticas que aquí se presentan.»
¿Cuántas personas sueñan con tener en sus lugares de trabajo este estilo que comparte Koldo Saratxaga? Éste será su sueño y querrán hacerlo realidad. Por esto, entendemos bien a Koldo y a los demás que hablaron en nombre de gbe-ner cuando nos dicen: «Ahora nos toca seguir trabajando en el sueño», «tenemos que lograr convertir este sueño en una realidad».
Este joven consultor que es Juan Pablo Campos sueña también con que en los proyectos en los que participa se asuma la práctica de este estilo. Nos hace un retrato de tintes sombríos sobre el panorama en las organizaciones jerárquicas y a continuación se explaya más en situarnos en el momento en el que Koldo llega a Irizar. Un aterrizaje que tampoco describe nada bonito: en una organización a la que habían fracasado en dirigir unos cuantos antecesores de Koldo en el puesto y otros candidatos al mismo lo habían rechazado.
Empecemos por destacar las palabras finales del retrato:
«Ya que se abusa del concepto de equipo, con esas engañosas metáforas deportivas, hay que decir que Saratxaga no esconde en un lenguaje manipulado una estructura de poder y relaciones despersonalizadas. Aquí, un equipo es un equipo. Prueba de ello es que Irizar no hace uso de organigramas. No los hay, pues cada persona y cada equipo están en permanente comunicación y coordinación. Sorprende que en su fábrica guipuzcoana haya casi tantos sitios para reunirse y discutir como áreas de taller. Es otra faceta más de este modelo genuinamente basado en las personas.»
Estas líneas nos explican bien lo que le oímos a Koldo de vez en cuando sobre lo mucho que se habla de las personas como lo más importante y lo poco que se practica.
También Juan Pablo Campos incluye en su retrato elementos de interés para un consultor: ¿cómo se hace el proceso de selección?, ¿cuentan con consultores externos?, etc. Así lo explica:
«No hay nada excepcional que explique el éxito de este modelo de gestión salvo que está “basado en las personas”, en palabras de Saratxaga, quien confiesa saber poco de fabricación de autocares, lo que no es un chiste. Tampoco tiene un historial profesional o formativo del que merezca destacar nada en estas líneas, salvo —a mi entender— su interés por las pedagogías no autoritarias y por la filosofía vital recogida en los libros de Herman Hesse. Las personas que trabajan en Irizar no tienen un perfil especial o formación puntera y ni siquiera se someten a ningún proceso selectivo: el que se adapta al estilo participativo se queda, como hace la práctica totalidad. Generalmente, son gente de pueblos cercanos a las plantas de fabricación, sea la de Guipúzcoa o las de Marruecos, China, Brasil, Sudáfrica o México, sin olvidar las filiales de Andalucía y Cataluña, que fabrican equipos de aire acondicionado y puertas neumáticas para vehículos. En total estamos hablando de unas 5.000 personas, por tanto un gran grupo empresarial o proyecto, en la terminología de sus protagonistas. Tampoco han necesitado la ayuda de consultores porque, según Saratxaga, suelen concentrarse en las modas gerenciales, a costa de las particularidades de la organización que les contrata; por otro lado —dice—, sus propuestas dirigidas a motivar o cambiar actitudes es dinero malgastado si antes no cambian las actitudes de quienes están a cargo de tomar decisiones.»
Puedes leer el retrato completo en el enlace indicado.
A nosotros nos ha dejado pensando en la coherencia de Koldo Saratxaga, cuando empieza su libro diciendo:
«Siempre he sostenido que “las ideas no sirven para nada hasta que no son una realidad”. No es precisamente una de mis lagunas, ya que me caracteriza la capacidad de decisión, con el riesgo que comporta, y llevarla a la práctica me motiva y también me apasiona.»
La coherencia es también un sueño que puede convertirse en realidad.
Bihar arte, hasta mañana.
Nuestra fotografía hoy es del Parque Natural de Pagoeta. «Pagoeta» significa «lugar de hayas» en euskera. La hemos tomado de la web Por libre. Si visitas la web de Pagoeta que han hecho en el municipio de Aia, uno en los que se extiende el Parque, podrás conocer rutas y quedadas para hacerlas. El paisaje y el patrimonio etnográfico e industrial son algunos de los atractivos de esta ruta.

