¿Qué tal estás? ¿Cómo amanece el primer día de 2010? ¿Estás dispuesto, dispuesta, a lanzarte de cabeza con toda la tranquilidad a confiar en el máximo potencial que son las personas?
¡Pues empezamos!
O más bien seguimos, cuando se trata de Koldo Saratxaga, pues lleva décadas de confianza en las personas, con éxitos deslumbrantes, si bien no es el éxito, la cosecha, lo que le mueve y le guía, sino la siembra.
Ayer disfrutamos con la sensibilidad de Mikel Laboa, con su sencillez para decir mucho en pocas palabras, lo que equivale a decir su comprensión de la realidad, su inteligencia.
Hoy compartimos una expresión diferente. Es un estudio académico. Se trata de un libro publicado en 2008, escrito por Luis Sarriés y Esther Casares. Se titula: Buenas prácticas de recursos humanos, publicado por ESIC Editorial.
Las personas: un misterio a la hora de obtener de ellas lo que desean las organizaciones empresariales, que es su colaboración para el éxito común, a la par que pensar que las personas son felices con ello. ¿Cómo se hace? Parece ser una eterna pregunta.
A esta cuestión tratan de responder los autores de este libro con una recopilación de las mejores ideas y experiencias en liderazgo. Entre estos líderes que comparten está Koldo Saratxaga. Consideran su liderazgo junto con el de Carlos Ghosn, Director General de Nissan, dos exponentes de lo que denominan «liderazgo resonante». Este concepto, explican, ha nacido en el ámbito de la inteligencia emocional y hace del liderazgo una «gestión de la motivación», según sus palabras.
Luis Sarriés y Esther Casares se apoyan en el libro ¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar. Un modelo basado en las personas, describen este liderazgo en siete características:
Creer y respetar a las personas y sus ideas.
La responsabilidad social del líder.
El líder como innovador.
El líder debe creer en su proyecto.
El líder como comunicador.
El líder como mediador.
Liderazgo basado en el equipo.
Nosotros nos quedamos con unas palabras de Koldo Saratxaga en ¿Sinfonía o jazz? citadas por los autores, unas palabras que nos han aportado emoción:
«Hay que invertir mucho tiempo en convivir e inculcar el valor del respeto mutuo. Intentar continuamente hacer comprender que es más lo que nos une que lo que nos separa, queunir ilusiones, energías en la misma dirección siempre dará mejores frutos y garantizará mejor el futuro.»

