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martes, 15 de septiembre de 2009

«Si no contamos con las personas, que son las realmente capaces de crear, innovar y revolucionar las cosas, no hay nada que hacer»



El maestro Juan Gorriti ha abierto hace unos días una exposición en Donostia. La ha llamado Lur Ganbara. Declara a Diario Vasco:

«La Tierra es mi fuente de inspiración y he querido traerla hasta Donostia para que la gente sienta su fuerza, como yo la siento. Las obras de esta exposición están realizadas con nueces, mazorcas de maíz, alubias... productos todos ellos que nos da la Tierra y que durante generaciones se han guardado en las ganbaras de nuestros caseríos. Todo ello muy básico pero fundamental en nuestras vidas.»

Juan Gorriti. Diario Vasco, 11 de setiembre de 2009

Buena propuesta, ¿la mejor?, la que nos trae Juan Gorriti: sentir fuerza, sentir la fuerza de la Tierra. Así sentiremos también las capacidades que indica Koldo y de las que él es un destacado exponente, las que hoy hemos elegido como cabecera de nuestra Actualidad-Gaur egun:

crear

innovar

revolucionar las cosas

Unas capacidades que son actualidad permanente, y en especial ahora, cuando

«es momento de salir y encontrar nuevas oportunidades en un mercado mundial lleno de ellas para quienes tienen organizaciones motivadas capaces de afrontar nuevos retos.»

Hoy hemos pensado en la gran oportunidad que es el contar con todas las personas, sin excepción, y en lo que ayer oíamos a Koldo sobre la necesidad continua de la comunicación. Es de sentido común, ¿no te parece? No todas las personas pensamos en lo mismo cuando oímos una palabra, ni tenemos las mismas ideas o conocimientos sobre algo que debemos hacer entre todos o todos igual, de manera que habrá que empezar por ponernos de acuerdo si hemos decidido avanzar juntos hacia una meta. Pero...

«El problema está en que nos han dicho: “tú, hijo, no hables mucho” o “en boca cerrada, no entran moscas” o “tú contesta sólo a lo que te pregunten”. ¡Cambiemos esa cultura! Hay que decir lo que sentimos, no lo que interesa decir. Hay que crear organizaciones sin miedos y sin temores. De las ideas surge el futuro y la creatividad.»

Es una gran oportunidad la de contar con personas para sacar adelante un proyecto, contar con ellas, con lo mucho que pueden hacer con espacios de libertad en los que puedan sentir como propio el proyecto de todos. Lo hemos leído hoy en una reciente opinión de un consultor mexicano, Marcial Quintanar Zúñiga, que nos recomienda además el libro de Koldo Saratxaga. Podéis leerlo completo en este enlace; entre otras cosas, comparte estas experiencias e ideas:

«Despues de varios lustros tratando de introducir la cultura y los sistemas de calidad, desde dentro y desde fuera como consultor, en las organizaciones he llegado a la conclusión de que: la participación activa y total de los colaboradores simple y sencillamente no puede darse bajo el modelo autocratico de mando y control, producto de la era industrial.

La involucración total de las personas, sabemos que es indispensable. Se ha convertido en la piedra angular de la innovación, la flexibilidad, el mejoramiento de la calidad y capacidad de respuesta para ganar la lealtad del cliente, etc. , que nuestras organizaciones tanto requieren.

Para los que les interese este tema ya hay experiencias concretas de este tipo de nuevas organizaciones. Recomiendo la lectura de “Un nuevo Estilo de Relaciones para el Cambio organizacional pendiente” de Koldo Saratxaga. Ed. Prentice Hall.»

La experiencia de Juan Gorriti y la de Marcial Quintanar, a quien hemos leído hoy por primera vez, nos llevan también a pensar en el cariño artesano que nos falta hoy, en la era de la tecnología. Si nos importaran nuestras organizaciones empresariales y los productos y servicios que prestan a la sociedad, al igual que su obligada eficiencia y tantos sueños como podemos hacer realidad a través de las mismas, ¿no nos importaría cada persona que forma parte de la organización y con la que la organización se relaciona? Seguro que sí, y si pensamos en el símil de la huerta que tanto utiliza Koldo, lo entenderemos bien, porque a quien tiene una huerta le importa todo lo que hay y ocurre en su huerta.

Con nuestras palabras y con todo cariño compartimos hoy estas ideas de Koldo Saratxaga, que nos viene muy bien releer porque no es esto en lo que nos han educado ni la experiencia general en las empresas. Pero es lo que nos gustaría tener y nunca es tarde para aprender ni para actuar, como suele decirse.