«Lo primero que K2K hizo fue entrevistarse con todas las personas de Goiko para conocer los puntos fuertes y las oportunidades de mejora de la organización. A partir de las conclusiones extraídas de esas reuniones, plantearon un funcionamiento organizativo que facilitaba la puesta en práctica de los principios que conforman el Nuevo Estilo de Relaciones. Como no podía ser de otra forma, esto trajo consigo para algunas personas importantes cambios respecto a las funciones y responsabilidades que venían desempeñando hasta la fecha.
»Este es el caso de José Luis quien, hasta la llegada de K2K, era director de calidad y, de un día para otro, se convirtió en el Coordinador del Equipo de Satisfacción del Cliente (ESC). Esto supuso para él dejar un tipo de trabajo con una gran componente burocrática y focalizado hacia el interior de la organización, para pasar a hacer uno completamente distinto, donde los viajes y las relaciones con los clientes eran la nota dominante.
»¿Y esto cómo se lleva?
»—¡Pues imagínate!… —dice José Luis— un momento tremendo en mi vida, muy duro y muy difícil de llevar al principio, con muchos cambios y algunos no especialmente de mi agrado. Ser integrante del ESC era algo nuevo por completo para mí, aunque en realidad ser director de calidad tampoco era lo que más me gustaba del mundo. Me lo tomo como una etapa más de mi vida de la que intento sacar todo lo positivo que puedo en el terreno personal, pero también en el profesional, en el que lucho cada día por conseguir más trabajo, más clientes, más facturación… por el bien de todos. Lo que tengo claro es que, a pesar de todo, en ningún caso lo cambiaría por la situación que vivía antes de que el ner llegara a Goiko. Al principio me pareció que lo que me iba a tocar vivir con este cambio iba a ser mucho más duro de lo que ha sido en realidad.
»Sus compañeros valoran mucho el esfuerzo llevado a cabo tanto por José Luis como por otras personas a quienes, de igual forma, ha correspondido cambiar sus hábitos de trabajo visiblemente.
»—Eran personas con un puesto muy definido. Trabajaban mucho, eso sin duda, pero antes tenían un horario más cerrado, podían comer muchos días en su casa… y ahora hay veces que se pasan tres días fuera de la ciudad, sin ver a sus hijos, a sus familias… Realmente han hecho un esfuerzo tremendo… no creo que les haya sido fácil de llevar el cambio… —dice Miguel, miembro del Equipo de Servicios Tecnológicos (SERTEC).
»Las palabras de Miguel son aliento para todos, pues constituyen una pequeña muestra de que los nudos se han deshecho, que hoy las personas se miran a la cara y valoran el esfuerzo de sus compañeros.»

