Hace un tiempo, un amigo de LinkedIn nos preguntaba por un vídeo del Nuevo Estilo de Relaciones que pudiera emocionar a un amigo suyo. Quería que le hiciera enganchar con el NER, hacerle sentir por lo menos algo del atractivo que él veía en el NER.
En ese momento, en el Gaur Egun acabábamos de dejar atrás el estar como en casa ajena respecto a hablar del NER y habíamos empezado a incluir observaciones críticas al NER en nuestros post y actualizaciones en diferentes perfiles. Hasta entonces, como suele ser en quien está en casa ajena y habla de los dueños de la casa, no se nos ocurría bloguear, tuitear y linkedinear otra cosa que lo bueno del NER, lo positivo y constructivo.
Por lo tanto, dijimos a nuestro amigo que nosotros estábamos emocionados como él, pero K2K emocionando quería que también se tuviera en cuenta que el NER falla, según quién lo juzgue, y que entre la atención que atrae, se cuentan observaciones críticas y, por supuesto, personas que no se identifican con esta forma organizativa.
Dicho esto, un gran resumen del Nuevo Estilo de Relaciones (NER), una exposición que emociona y estimula es el primer vídeo que incorporamos a nuestra web, gracias a EUSTAT. Y es una clase o charla de Koldo Saratxaga en un curso de verano. Es una gran charla para poner «manos a la obra» en interiorizar el NER y para avanzar en su desarrollo en el día a día. Algo tenemos de deportistas: deportistas organizacionales, en un deporte en el que la mejor meta está por llegar, gracias a nuestras actitudes, no tanto a nuestros bíceps, gemelos o equipación. Para nosotros, el NER es el quid de la vida organizativa, en cualquier ámbito, desde familiar hasta macroempresarial, si lo que queremos es desarrollar un proyecto y disfrutar de vivir en un entorno humano. ¡Cuántos problemas y preocupaciones se volatilizan en cuanto sentimos unión con las personas que tenemos al lado! Unión, de tú a tú, no de yo a ellos enfrente porque yo «ordeno y mando». Cuántas energías salen a flote y cuánta creatividad se libera cuando las personas sienten como propio un espacio en libertad, en el que desarrollarse, como nos decía Cristina Iriondo desde la radio.

