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sábado, 29 de mayo de 2010

«La clave no está en acertar con un producto»



Hace un par de días, cuando trajimos a la actualidad el comentario de Emma García sobre El éxito fue la confianza, hicimos una cita de Koldo Saratxaga que tomamos de otro libro Homo valens. Lo publicó en 2005 la editorial Díaz de Santos. Reúne nueve experiencias empresariales de éxito contadas por sus líderes. Entre ellas está Irizar, en el capítulo realizado por Koldo Saratxaga, que se titula: «Irizar: del furgón de cola a clase especial».

Javier Uriz es el autor de esta compilación de experiencias y de su análisis centrado en las personas como aportadores de valor en la empresa, así lo explica en la introducción del volumen.

Este escrito de Koldo es una lectura amena y agradable por su estilo directo y casi reproduciendo el ritmo ágil de una conversación. Además, nos hace pensar a través de propuestas y experiencias desarrolladas en Irizar con el liderazgo y el pilotaje de Koldo Saratxaga.

«La clave no está en acertar con un producto. El producto que tenemos es el que había hace nueve años. Es el mismo producto que nos estaba llevando a la ruina.»

Tal vez sorprenda esta afirmación de Koldo a quienes sueñan con encontrar un producto que logre atraer una amplia cuota de mercado o a quienes busca trabajo y se preocupan por prepararse lo mejor posible.

Aquí Koldo Saratxaga hace una propuesta diferente, fuera de los carriles de lo acostumbrado. En lugar de centrar la atención en el producto-mercado como en una causa efecto, y así empezar por lo que sería el principio, es decir, el producto, Koldo conduce a Irizar a centrar la atención en el mercado directamente, que es lo que interesa, y además manteniendo la prioridad de la excelencia en el producto:

«Lo único que dijimos fue: en vez de muchos productos, un solo producto. En vez de un mercado, todos los mercados. Esto no es lo que hace la competencia. Todo el mundo en el sector hace muchos productos y la mayoría de las empresas están metidas en su mercado principal y en pocos más. Nosotros hoy estamos con un producto en todo el mundo. Todas nuestras energías y todos nuestros conocimientos a un solo producto. Y vamos así por todo el mundo y esto nos ha dado resultados espectaculares. Nosotros somos carroceros de autobuses de la gama alta.»

La propuesta «sí mercados, no productos» de Koldo Saratxaga a Irizar, y que Irizar aceptó, ofrece un amplio campo de reflexión aplicada a todo proyecto empresarial. Si quieres conocer en qué consiste, puedes leer el comienzo del libro Un nuevo estilo de relaciones para el cambio organizacional pendiente y también escuchar el vídeo de Peio Alcelay en la feria Exporta 2005, del ICEX.

«Sí mercados, no productos» de Koldo Saratxaga, además de servir como pensamiento estratégico, puede ser una llave para desarrollar creatividad estratégica en el mundo empresarial habitualmente condicionado por la perspectiva causa-efecto. Un buen ejemplo es el Balanced Scorecard, o Cuadro de Mando Intermedio, de Robert Kaplan y David Norton, ideado para dirigir y gestionar el largo plazo de las organizaciones empresariales en el día a día. Si nos lees desde otras perspectivas que no tienen que ver con el sector empresarial, puedes visitar el blog de Javier Pérez Caro para conocer aportaciones de ambos autores y más libros sobre el tema.

Mucho antes de Kaplan y Norton, tres décadas antes, Edward de Bono escribió sus libros en los que hablaba del pensamiento lateral, desligado de los esquemas convencionales causa-efecto, y capaz de hallar soluciones por caminos diferentes, es decir, un pensamiento creativo.

Edward de Bono es un referente en la cultura contemporánea, en la que continúan emergiendo más Norton y Kaplan. Esta diversidad de personas y criterios nos está diciendo que somos cada uno de nosotros quienes tenemos que elegir, según nuestro criterio personal, para lograr las metas que deseamos.