Resumir lo compartido los días de esta semana pasada en nuestros perfiles sociales empieza por reseñar la participación de Koldo Saratxaga en el programa Ganbara, de Radio Euskadi, dirigido y también presentado por Xabier García Ramsdem. Ha sido una edición especial con el título ¿Hacia un nuevo modelo democrático? y ha sido especial, entre otros motivos, porque esta vez hemos visto el programa según se desarrollaba en el estudio de la radio. En la web de EiTB, este vídeo destaca unos minutos de la intervención de Koldo y además disfrutamos del programa completo en la página de Ganbara en EiTB A la carta, en audio.
Esto era el jueves, y más hacia el final de la semana, hemos visto comentarios añadidos al artículo que Koldo Saratxaga publicó en GARA como participación en el Eztabaidan de naiz dedicado a sindicalismo. Son comentarios amplios que estamos leyendo sin prisa y además repitiendo (es decir, con tiempo). También el artículo de Koldo es para leer asimilando, lo que implica más de una lectura y también reflexión, asociación de ideas y otras operaciones con las que adquirimos un conocimiento que nos alimenta como personas. Este escrito de Koldo bien puede alimentar no solo las mentes, sino también el planteamiento organizativo en cualquier proyecto —para nosotros es escalable sin cortapisas, aunque parece que hay que agudizar el ingenio y el liderazgo en el caso de proyectos de gran tamaño, porque allí el reto es más difícil.
#Eztabaidan Comenta el artículo de Saratxaga. El director de @garanet, Iñaki Soto (@gara_isoto), lo acaba de hacer: http://t.co/RLfoKajMon
— naiz iritzia (@naiz_iritzia) abril 7, 2015
Releyendo estos días «Hacia un nuevo Estado de bienestar», así se titula este escrito en el que vemos condensadas múltiples sugerencias y posibilidades, descubrimos de nuevo a un Koldo Saratxaga ante el reto de reflotar no solo un proyecto —como aquel modesto Irizar de tres centenares escasos de personas que emergió como gigante de tres mil—, sino una cultura organizacional o social-organizacional que no da respuesta a un amplio número de personas en nuestra sociedad; un número tan amplio que se hace llamar en algunos sitios «el 99%» y es suficientemente alto como para interpelarnos ética y sinceramente sobre la forma como se dispone de las personas para lograr objetivos llamados «organizativos», los cuales, dado el carácter piramidal de lo organizativo, son en realidad el objetivo de las pocas personas en el vértice de la pirámide, que son quienes ganan con su consecución. Los demás, ya sabemos, con demasiada frecuencia, menosprecio de su dignidad, en cualquier terreno: personal, laboral, profesional, económico, relacional, social, intelectual, sexual… Hemos de cambiar la realidad, no vencerla, anima Koldo pacifista en su artículo.
Sindicalismo sin sindicatos, podría ser el resumen de lo indicado por Koldo Saratxaga en cuanto a este componente destacado de nuestros actuales esquemas organizativos caducos; de nuevo, salir del pasado, dejar atrás respuestas que se crearon para situaciones que hoy no existen. A cambio, la propuesta es crear organizaciones con un Nuevo Estilo de Relaciones (NER) donde las personas se encuentran en igualdad de condiciones ante las oportunidades. Esto marca una gran diferencia respecto a dar la misma oportunidad a todos, como se desea a veces con la mejor intención, mientras la realidad es que estamos en condiciones desiguales; es la situación que refleja el famoso mismo examen que se hace a los animales salvajes: todos a trepar a un árbol, pez y elefante incluidos.
El NER es una buena oportunidad que podemos hacer mejor, o hacerla la mejor de nuestra vida de proyecto, según nuestra preferencia. Así pensamos hoy, día 20 de abril de 2015, con fundamento en las ideas y las experiencias de ner group, como las compartidas estos días gracias a Jabi Salcedo (Francisco Javier Salcedo Bilbao) como presidente del grupo y a Goretti Sánchez, responsable del Equipo de Subvenciones de ner group. Mientras Jabi destaca como clave del cambio la confianza en el NER de una muy amplia mayoría de personas en cada proyecto, Goretti refleja que la evolución en el NER va aportando frutos progresivamente mejores: «Se han puesto en marcha numerosos proyectos de diversa índole, que sin la existencia de este equipo no se hubiesen alcanzado, convirtiendo la innovación en el factor clave de competitividad de las organizaciones».





