Gaur egun / Actualidad de K2K emocionando

Nuevo Estilo de Relaciones NER Harreman Estilo Berria

Mostrando entradas con la etiqueta Iratxe Bernal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iratxe Bernal. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de marzo de 2009

«Hay que olvidarse de seguir las mejores prácticas, hay que crear las mejores prácticas»



¿Por qué algunas organizaciones y personas tienden a complicar su funcionamiento, ya sea de puertas para adentro, con inacabables definiciones de procesos y procedimientos, o de puertas para fuera, con acciones de marketing aparatosas? Un ejemplo de complicación son los ejecutivos de las organizaciones.

En la última investigación de Accenture, que se dará a conocer a nivel mundial el próximo 6 de marzo, aunque algunas de sus conclusiones han sido adelantadas en un editorial de Business Week de hace tres días, 27 de febrero de 2009, y hoy difundidas por parte del proveedor de contenidos Business Wire, a través de una nota facilitada por la propia Accenture, se destaca que, entre los ejecutivos en el mundo, el 46% de las mujeres y el 49% de los hombres se sienten infrautilizados, piensan que sus trabajos no les suponen ningún desafío, aunque el 76% de ellos confían en sus capacidades y aptitudes. La investigación se titula: Untapped Potential: Stretching Toward the Future.

El 10 de octubre de 2007, en Bilbao, Koldo Saratxaga intervino en el Encuentro de Directivos organizado por la CEDE y sus palabras son resumidas por la prensa al día siguiente en un titular más bien impactante: «Sacudida a los ejecutivos». Impactados se quedaron igualmente los ejecutivos, según la crónica de la periodista Iratxe Bernal, al oír decir a Koldo:

«El 75% de las personas que ocupan cargos medios en una empresa no genera ningún valor añadido. Sé que la mayoría de los que hoy estáis aquí pertenecéis a esos mandos intermedios, y os lo digo a la cara; en muchas ocasiones os limitáis a pasar tareas. Las empresas deben saber que quienes sólo pasan tareas les están robando. Las tareas son el “anticonocimiento”.»

Unas semanas más tarde, al ser entrevistado por Javier Vizcaíno en Más que palabras, Koldo añadiría que la causa de que esto ocurra no es tanto de los propios ejecutivos, como del sistema piramidal imperante.

La situación planteada por Koldo Saratxaga es similar a la que plantea Accenture. Koldo habla desde su experiencia y conocimiento, con mucha anticipación a esta consultora global estadounidense. Es probable que Koldo haya perdido la cuenta del número de ejecutivos que ha conocido en su vida y no cabe duda de que sus conclusiones están cimentadas en la más cruda realidad. También sobre la realidad está basada la investigación de Accenture.

¿Qué hacen los puestos intermedios de este tipo? Dicho en breves palabras: crear intermediaciones, es decir, vías entre las personas y su actividad. En muchos casos, los ejecutivos son presa de las modas, del papel, de las teorías y, como estamos viendo en el momento presente, pueden llegar a chocar con la realidad y generar el más rotundo fracaso.

Peroel conocimiento nos puede facilitar la acción. Éstas son las iniciativas que podemos emprender inspirados por Koldo Sarataxaga (párrafos de Un nuevo estilo de relaciones para el cambio organizacional pendiente, capítulo 10):

«Lo que diferencia en muchos casos a los líderes de los ejecutivos es esta capacidad de visión a largo plazo. Un buen líder no se mete en la recogida del fruto. Sabe que vendrá el fruto y también que hay muchos capaces de mimarlo y hacer que resulte una cosecha eficiente, tal y como habían compartido.

Una organización orientada al futuro es una organización que “tiene” ideas, que “quiere” ponerlas en marcha y que lo “hace” con ilusión, que tiene capacidad de acción y riesgo.

El líder crea una organización y una cultura orientadas al futuro gracias a la confianza en las personas que la componen y con la dedicación de una parte muy importante de su tiempo a comunicar y hacer comprender a todos esa idea del proyecto común, tal y como la he desarrollado.»

Es decir, actuar libres de la esclavitud de unas normas, sustituida por la capacidad de adaptación a la realidad, como también podemos aprender de Koldo:

«Hay que olvidarse de seguir las mejores prácticas, hay que crear las mejores prácticas»

Así dice en ¿Sinfonía o jazz? (página 286), una indicación que nos sirve para dar título a nuestra actualidad hoy.