Hoy termina la jornada laboral semanal para muchas personas, incluidos los millones de personas que ahora tienen el trabajo de buscar trabajo.
Tenemos entonces la oportunidad de disfrutar del necesario descanso. Todos los seres vivos necesitamos reponer fuerzas. A la izquierda tienes la fotografía de un ave descansando. Su autora es una niña finlandesa y está tomada en el lago Saimaa, el mayor de Finlandia. La ha presentado al concurso de fotografía del Museo de Historia Natural del Reino Unido.
Cambiar de actividad es una forma de descansar, como todos conocemos por experiencia. Pero lo que quizá nos reconforte más, nos haga reaccionar y descansar más es el tiempo que dedicamos a otras personas, la familia, los amigos, los colegas, o los vecinos, o los compañeros en alguna actividad, etc. Una de las cosas que más nos ayudan a crecer son las personas y las relaciones y la comunicación con las mismas.
Ayer, por ejemplo, leíamos lo que decía Pablo Pineda, el joven ganador de la Concha de Plata al Mejor Actor, aquejado de síndrome de Down. Respondía a las preguntas de los lectores en un foro virtual organizado por un periódico. Ante la primera pregunta, Pablo Pineda confirmaba que, en efecto, padece síndrome de Down y que su madre le había ayudado a hacerle frente hablándole mucho, de todo tipo de temas. Afirmaba este joven malagueño que «el hablar estimula el desarrollo del intelecto. Lo peor que puede haber son los silencios y los gestos, porque nos acostumbramos al mínimo esfuerzo».
La comunicación puede ser un esfuerzo, como dice Pablo Pineda, cuando no se siente facilidad o inclinación. Sin embargo, aunque no sepamos cómo comunicarnos, todas las personas queremos hacerlo y hacerlo bien, de forma que al menos nos entiendan. También en este aspecto, tenemos la ocasión de comprender qué es «la siembra» aplicada a la comunicación en la organización empresarial. La propia experiencia nos lleva a saber que es necesario contar con el factor tiempo, tal como nos explica Koldo Saratxaga desde su experiencia y en palabras que entendemos bien:
«La comunicación no es un tema que se aprende en un cursillo, ¿cómo se consigue?, sencillamente sentándonos más a la mesa. A medida que vas entrando y sintiéndote cómodo en el proyecto empiezas a decir. Tal vez hoy no hablas, mañana hablas un poco, y dentro de tres años estás entusiasmada porque te sientes parte, actor del proyecto, parte del éxito y tu comunicación aumenta.»
También necesitamos el factor tiempo para conseguir la humildad que tanto favorece las relaciones, un valor al que nos hemos referido estos días pasados, con respecto al liderazgo. Es significativo que la primera frase que conocemos de Koldo Saratxaga, tras presentarse gbe-ner en sociedad, guarde relación con la humildad. Así hablaba a Juanjo Basterra, de Gara:
«Quienes estamos ahí [en GBE-NER] llevamos décadas intentando de una manera muy humilde practicar un estilo organizacional diferente y queremos ser una referencia.»
La humildad no acaba de resultar simpática, en general. No se considera un valor real, sino parecida al apocamiento más allá de la prudencia. Sin embargo, la humildad, tal como la hemos visto en el contexto de este Nuevo Estilo de Relaciones, NER, reside en la inteligencia y el pragmatismo de tener en cuenta que cada persona tiene una aportación que hacer al proyecto común. Además, en el plano de las relaciones, la humildad se traduce en un reconocimiento a cada persona, un reconocimiento que no es un regalo, sino realismo, como real es la aportación que ofrecemos cada uno y cada una.
Lo contrario es no confiar en que las personas van a poner de su parte para que el proyecto común salga adelante; entonces, en lugar de confianza, hay control. Dado que el modelo imperante está asentado en el control y la jerarquía, y tiene casi un siglo, prescindir de esquemas arraigados no se obra de la noche a la mañana, de manera que también esto influye a la hora de contar con el factor tiempo.
Hoy apelamos a tu experiencia para acreditar el valor de la comunicación, la humildad y la siembra necesaria —el tiempo— para que ambas den resultados.
La experiencia es un medio de acreditar el conocimiento, junto con el argumento de autoridad. En el ámbito académico, se recurre a menudo a la autoridad de científicos y estudiosos para dar por probada una afirmación, una realidad. Pero también con frecuencia el ámbito académico va por detrás de la realidad, la estudia, no siempre la investigación nos brinda un Newton, o un Fleming o una Marie Curie, sino que se constituye en auxiliar de nuestro mundo. De manera que te invitamos a participar en este sueño de las relaciones y a hacer experiencias que sirvan como materia de estudio a los investigadores y estudiosos deseosos de plantear la innovación en el ámbito de la empresa.
Y te deseamos un feliz descanso. Nosotros estaremos de nuevo aquí mañana, porque encontraremos tiempo para el descanso y para acudir a esta cita.

