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lunes, 30 de marzo de 2009

Koldo Saratxaga: «No puede comprarse el que las personas estén contigo, el resto sí»



Hoy tenemos esta ventana abierta de par en par, como todos los días, al interior de K2K emocionando.

En el vídeo que publicamos ayer, grabado el viernes por Mikel Agirregabiria en el Forum Internacional de las Industrias Creativas, decía Koldo que su último libro es una lectura sencilla. Es probable que en ello tengan que ver las muchas lecturas de Koldo Saratxaga, como ha recordado también en alguna ocasión:

«Fue una intuición, como otras apuestas que he tomado en mi carrera; evidentemente, hay una formación detrás y, sobre todo, muchas lecturas, quizás la principal carencia de los directivos de hoy en día, la de la lectura.»

Esta sencillez es un buen ejemplo de algo que Koldo incluye en su modelo de gestión: EXPERIENCIA COMPARTIDA.

Por este camino transcurre hoy nuestra página, en la que compartimos, como motor para arrancar la semana, unas ideas de Koldo Saratxaga que podrá leer y entender por igual el sucesor del dimitido Presidente General de General Motors y un alumno de una Facultad de Ciencias Empresariales.

Las declaraciones de Koldo pertenecen a una entrevista publicada en el diario El País hace algo más de año y medio. El único dato indicativo de que ha pasado el tiempo es la referencia a que Koldo está al frente de una pequeña consultoría de tres personas, cosa que hoy es probable que nos parezca sumamente remota a la vista de la expansión de K2K emocionando y del aumento de organizaciones que trabajan en Un Nuevo Estilo de Relaciones.

Por lo demás, las ideas de Koldo Saratxaga llegan del futuro, pero no del futuro de ciencia ficción, sino del futuro de las organizaciones que van a salir de la crisis reforzadas.

Empezamos la semana pensando en cambiar y para facilitar llevarlo a la práctica, contamos con estas ideas que Koldo expone para hacer un cambio en todo el sentido de la palabra y un cambio que sea de éxito.

Primero, el enfoque de la perspectiva:

«Mis propuestas, los modelos que planteo se puedan trasladar a otras empresas, a otros sectores porque están basados no en el producto sino en las personas.»

Después, a partir del ejemplo de Irizar y de su diversidad de productos en la crisis industrial de los ochenta, Koldo nos da otra clave con respecto a la actividad de toda organización:

«Lo primero fue definir en qué queríamos mejorar: entonces, la tendencia iba por la ampliación del catálogo, nosotros apostamos por la apertura del mercado.»

Las personas son lo más importante y es clave adoptar decisiones de éxito con respecto a la actividad, pero no basta todo eso, como a continuación encontramos.

La forma de ser importantes las personas en una organización no es otra cosa que hacerles sentirse importantes para el éxito del proyecto, es decir, que son parte del mismo y, en definitiva, llegar a estar unidas todas las personas que integramos una organización:

«Las personas no se gestionan porque no son recursos. Los recursos son materiales, financieros y tecnológicos. No puede comprarse el que las personas estén contigo, el resto sí; de este modo, el primer paso fue la reforma del modelo de organización.»

Koldo entra con más detalle en este aspecto de modelo, en el que hay que invertir parte de esa capacidad de riesgo asociada tradicionalmente y de manera natural al ejercicio de una actividad. En el modelo que propone:

«Las personas tienen libertad y capacidad de decisión, y conviven permanentemente con unas ideas, no tanto con procedimientos y procesos industriales. No hay órdenes ni leyes jerárquicas emanadas de los cuadros directivos. Dar participación y oportunidades a las personas es una garantía de éxito. Hace 20, 30 ó 40 años, los maestros industriales eran directores de empresa, jefes de taller y dueños de muchas pymes. Hoy, los maestros industriales, en la mayoría de las empresas, son obreros porque no se les dan oportunidades.»

Y por último, otra cosa muy sencilla y lógica, que en la práctica es difícil: mirar al futuro sin impaciencia:

«Hay que sembrar para cosechar porque las ideas mientras no se hacen realidad no sirven para nada, aunque asuste el riesgo; pero las organizaciones son cortoplacistas, siempre están mirando los costes, el control de personal, por eso es difícil asumir nuevos modelos de organización que requieren tiempo para asentarse.»

La entrevista completa, realizada por Txema G. Crespo y con fotografías de Jesús Uriarte, se puede leer en este enlace: http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/factotum/exito/Irizar/elpepuesppvs/20070709elpvas_11/Tes






sábado, 21 de febrero de 2009

Koldo Saratxaga retratado por Antonio Hernández Zubizarreta



En nuestra página de actualidad hablamos mucho de Koldo Saratxaga, de su trayectoria, sus libros, sus ideas, etc.

Koldo Saratxaga, junto con su equipo en K2K emocionando, lidera y asesora hoy en día quince organizaciones, entre las que hay sociedades cooperativas, anónimas y limitadas.

En todas ellas implanta un revolucionario y novedoso sistema de gestión basado en todas las personas trabajando en equipos autogestionados.

Nuestra página de actualidad es una ventana siempre abierta al interior de un modelo de gestión que sirve al mismo tiempo como filosofía de vida. Pueden asomarse a esta ventana todas las personas que deseen conocer en qué consiste Un Nuevo Estilo de Relaciones y las ideas y sentimientos de su responsable, Koldo Saratxaga.

¿Por qué tanto insistir? ¿No sirve con hablar un día o dos? ¿No sería mejor remitirnos a los libros de Koldo y ahorrarnos la página todos los días? Si se tratase de una mera curiosidad intelectual, es posible que con leer los libros de Koldo Saratxaga tal curiosidad estuviera satisfecha, al menos en lo elemental.

Pero las cosas cambian cuando, en lugar de curiosidad, el propósito por el que se quieren conocer las ideas de Koldo es el de llevarlas a la práctica.

Entonces hay que empezar por hacer los palotes, como cuando aprendíamos a escribir, ir uniendo las palabras en líneas con la ayuda de una falsilla debajo del papel, dejarnos coger la mano del maestro o la maestra para que nos lleve, etc. Hay que rumiar y dar vueltas a todas estas ideas hasta que se sienten como propias –se tienen en las tripas– y se pueden practicar como tales, no como una moda o porque nos han dicho que merecen la pena. Aún más necesario es rumiar estas ideas y asegurarnos de sentirlas, no sólo de entenderlas, cuando a nuestro alrededor se nos invita de muchas maneras a seguir anclados en esquemas mentales de hace siglos, donde todo está mediatizado y hasta agostado por la noción de jerarquía. Muchos más motivos pueden explicar una cita diaria con estas ideas y no es el menor de ellos sentir la gratificación de conocer ideas que transmiten energía siempre en dirección positiva.

Koldo Saratxaga tiene muchos y buenos amigos y hoy compartimos en nuestra página el retrato de Koldo que hace uno de ellos, Antonio Hernández Zubizarreta, retrato que figura como Prólogo 1 en el primer libro de Koldo, ¿Sinfonía o Jazz?

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«Prólogo 1» a ¿Sinfonía o Jazz?, ANTONIO HERNÁNDEZ ZUBIZARRETA


Koldo dice pertenecer a la generación del 68 y lo proclama en cuantos actos públicos hemos compartido.

Cree y está comprometido con valores como la dignidad de la persona, su valor, su capacidad de pensar y crear y, coherente con ellos, ejerce la solidaridad busca el compromiso personal, elige la participación y la comunicación como claves estratégicas de su propio proyecto humano y las aplica con toda naturalidad en su vida profesional, con un rigor y entusiasmo propios de alguien que cree que «se deben prohibir las prohibiciones o que o desea la guerra porque ama a las personas», es decir, de un joven del 68 cargado de utopía.

Nos conocimos hace más de 30 años y desde entonces somos amigos.

Como abogado pertenezco a un grupo profesional al que Koldo no siempre comprende porque estima que, en ocasiones, complicamos las cosas y no nos integramos en los proyectos, rompiendo el equipo y remando mal pero sobre todo, a destiempo y, por ello mismo, desequilibrando la trainera, de la que tanto nos enorgullecemos los vascos y que tanta simbología tiene para nosotros.

Pero seguimos juntos y me siento valorado y respetado, que se confía en mí y que mis opiniones se escuchan, se valoran y en muchas ocasiones se implantan tan sencillamente que mis propias dudas las resuelve la seguridad de quienes en Irizar reciben mis trabajos o propuestas.

Pertenece a la generación del 68 y es hijo de sus padres y de un entorno, como le gusta decir, que le marcó en la responsabilidad, el trabajo, el contacto con la naturaleza, los amigos, el amor a sus padres y en el cómo y cuánto valor atribuye a lo que recibió de todos ellos.

Es el marido de Maite, compañera, pero del alma, cómplice, de criterios y valores que tanto aprecia y le han ayudado en la vida. Un amor compatible con el de Irizar y demás proyectos en los que ha estado y está implicado, porque Maite también forma parte de ellos. Padre de hijas que adora y respecto de las que inconscientemente reprime sus palabras de amor, aunque sin ningún éxito.

Con este bagaje aterrizó en Irizar. Empresa de gran tradición, integrada en Mondragón Corporación Cooperativa (MCC).

Sus comienzos, desarrollos, procesos y procedimientos los trata con una sencillez y claridad excepcionales en el libro que tiene en sus manos el lector, sin dejar, por un solo momento, de elevar, sin reservas, a las personas a la condición de protagonistas del proyecto.

Conoceremos una empresa –término que él rechaza pero que nos puede ayudar a valorar y comparar este proyecto con cualquier otro de forma homogénea– nacida en 1889 como fabricante de elegantes carruajes y diligencias al gusto de la época y que hoy lo hace de autocares de lujo, en 65 países, principalmente de Europa y América, pero con una presencia productiva en mercados de futuro como China, Marruecos, Brasil, México e India y en Sevilla (Hispacold Internacional, S.A.) y Manresa (Masats S.A.), participando mayoritariamente en estas Sociedades dedicadas a la fabricación de aire acondicionado y de sistemas de apertura neumática y eléctrica y puertas de aluminio, respectivamente.

En ella desarrollan su actividad profesional 2.800 mujeres y hombres de todo el mundo y es, sin duda, la Empresa más galardonada y reconocida del Estado español, constituyendo un gran reto para quien esto escribe no enumerar, cuando menos, algunos de los más significativos, si bien ya en 2000, The Economist Intelligence Unit la consideró como la empresa fabricante de autobuses más eficiente del mundo y Christian Ketels, de Harvard Business School's Institute como «una de las dos empresas a nivel europeo, con un nivel de decisiones estratégicas superiores que le separa del resto de las empresas».

Si analizamos sus magnitudes básicas, los logros alcanzados, el nivel tecnológico de sus autocares y no olvidamos que hace catorce años, cuando Koldo Saratxaga se incorporó a Irizar, ésta atravesaba una profunda crisis empresarial, la pregunta que surge es tan sencilla como un ¿por qué? o un ¿cómo? ha sido posible un cambio de esta magnitud.

En las páginas siguientes Koldo irá desgranando «sus pensamientos», valores, principios y cómo ha ido construyendo con todo ello un caudal de conocimientos que teniendo siempre como protagonista a la persona, ha convertido a una Empresa en un Proyecto, a sus recursos humanos en personas, un modelo de gestión basado en la jerarquía y la transmisión de decisiones de forma piramidal en otro basado en equipos multidisciplinares autogestionados o con palabras de la HBS Working Knowledge, Irizar «ha adoptado una estructura de gestión plana en la que el poder de decisión recae en los equipos de los talleres». Koldo y su familia y amigos, Koldo e Irizar y su trabajo, la persona y el profesional, el rebelde utópico y el humanista, empresario de éxito reconocido e incontestable. Koldo Saratxaga sin recetas, recurriendo al sentido común, el de la reflexión permanente, el que decide, piensa y visualiza el futuro.

Ese hombre del 68 que a todos los de su generación nos ha permitido disfrutar de la mayor de las alegrías: que nuestros sueños pudieran hacerse realidad, porque nada hay más respetable y bello que la persona, ni tan ejemplar que quien dedica su vida a ellas.

Ese proyecto habrá de continuar sin él y nacerán otros, pero en eso consiste una de las ventajas competitivas de trabajar en equipo, que todos somos necesarios aunque ninguno imprescindible.

Pero nunca olvidaremos a esa persona a quien nadie le resultó indiferente. Koldo e Irizar, por fin, un éxito de las personas.

En Euskadi, en el otoño de 2004

Antonio Hernández Zubizarreta

Abogado. Profesor de la Universidad de Deusto (UD)

La fotografía de Koldo Saratxaga está tomada de la cubierta de su libro Un nuevo estilo de relaciones - Harreman-estilo berri bat. Ha sido realizada por Jesús Uriarte.