Egun on amigas y amigos. Nuestro tema hoy del Nuevo Estilo de Relaciones (NER) tiene que ver con la vida, que es cambio continuo, y con no «instalarnos» en un estatus.
Como veis, puede llegar a ser todo un reto para nuestra comodidad porque cuando nos acomodamos en la situación que sea, no sintonizamos fácilmente con la evolución, el desarrollo, la superación, etc. En cambio, cuando el estatus no es de nuestro agrado, conectamos a la primera con la idea de evolucionar.
En uno y otro caso, y ya que las personas somos seres sociales, como se dice desde hace siglos, todo aquello que hacemos y no hacemos tiene una repercusión en más personas.
No decimos nada que no conozcas y desde luego no es nuestra pretensión descubrir nada en nuestro blog del NER, con sus 15 temas rotativos. Nada para descubrir, aunque sí sentir cada día de forma nueva. Nos comprenderás si tienes un sueño, un proyecto que te apasiona, y que cada día te lleva a dedicarle lo mejor de ti misma, de ti mismo. De esta forma, cada día es una nueva oportunidad de volver a crear porque otra vez hacemos realidad aquello que nos mueve. Esto también es descubrir, a través de los sentimientos.
Y ya situándonos en la realidad que hoy es la realidad del NER, un ejemplo de todo esto son las muchas personas —a las que sería imposible citar con su nombre— que han decidido evolucionar y cambiar al Nuevo Estilo de Relaciones, empezando por la propiedad y la dirección de las organizaciones que ahora forman la familia del NER ―la familia o como queramos llamarlo, por ejemplo, la «comunidad», como pensarán los forofos de la cibernética, las redes sociales, etc.―.
Esta decisión es un gran paso que cada día se renueva, porque no se cambian de la noche a la mañana los sentimientos inculcados por la cultura «ordeno y mando», donde la jerarquía es la única realidad, a los sentimientos para trabajar en equipo —así nos lleva a valorar la prudencia—. Sin embargo, los sentimientos conducen a su vez a la prudencia hacia la realidad: el hecho de compartir la misma meta con todas las demás personas crea una energía que aporta un dinamismo especial a la evolución. ¿Un ejemplo real? Puedes encontrarlo en la experiencia de Urgola Hermanos que tomamos como referente en nuestro post el viernes pasado. Y otra perspectiva y ejemplo podemos compartir hoy, con lo que expresa el consultor Antonio Ruiz Domingo en un post de su blog que hemos encontrado recientemente:
Señores, ¡esto tiene un punto y final! Y es que ya hay organizaciones que sin perder el foco en competir, en crecer, en ser rentables, realmente apuestan por sus personas y tienen una visión a largo plazo, y eso garantiza su ÉXITO. Porque son organizaciones éticas, que en épocas de vacas flacas TODOS se sacrifican de un modo solidario. Porque realmente apuestan por las personas e intentan por todos los medios que éstas sigan en el proyecto. Prescindir de ellas llega a ser la última opción, y curiosamente ¡raras veces tienen que hacerlo! Porque sin dejar de jugar en la liga “capitalista”, tienen un gran carácter social, mirando a las personas como eso, PERSONAS, y no como una mera relación mercantil: tú trabajas, yo te pago. ¡Qué NO!, que esto ya no funciona. Y si no te lo crees hazte tú esa pregunta, ¿elegirías una empresa donde te pagan por lo que haces?, ¿o una organización que te hace partícipe, te respeta, confía en ti, te trata como un adulto, facilita tu desarrollo, cuya aportación va mucho más de la mera producción y tiene en cuenta el entorno social y medioambiental de verdad, y además de eso te proporciona un salario? Aún dudas de la respuesta. Y es que con esto consiguen que todas las personas se impliquen de verdad, participen en el proyecto. La organización se convierte en una red cerebral, “la organización neuronal”. Todas las personas pensando y actuando por el mismo fin, alineadas, motivadas, implicadas, ¡una empresa así es IMPARABLE!
Sería difícil decirlo con mayor sinceridad y mejor. También nos ha impactado el párrafo de Antonio a continuación del anterior, con el que termina su artículo y es también un buen final para el nuestro.
Pues sí, repito y no me cansaré de hacerlo, ¡esto tiene punto y final!, porque yo sé qué tipo de organizaciones elegirán todos para trabajar. Y porque esto no es una utopía, esto es una realidad, ¡EXISTE! Tan solo tienen que echar una ojeada a la asociación GBE-NER para verlo, donde mis amigos de K2K emocionando, Juan Jesús (el coordinador de GBE-NER), y todas las organizaciones que conforman la asociación, están realizando una labor encomiable y digna de destacar. Y mientras siga creciendo el nº de empresas que adopta esta filosofía de gestión y estos valores, más difícil lo tendrán las empresas clásicas para encontrar personas dispuestas a trabajar en ellas. La cuenta atrás ya está en marcha, ¿a qué esperas? ¡No te dejes vencer por los miedos a lo desconocido!
Impresionante, por real, lo que dice Antonio.
Hasta el miércoles, amigas y amigos. Y nos citamos también para la próxima ocasión en la que tratemos del tema «evolución física, mental y emocional», que sea con un nuevo logro de evolución.

