Buen tema hoy, mirar hacia el futuro, invertir en futuro, como nos propone el ner (Nuevo Estilo de Relaciones). Los términos que a veces utilizamos como «lanzarnos», «atrevernos» o el coloquial «tirar para adelante» expresan una capacidad de decisión y dinamismo que siempre es bienvenida.
Lo que llamamos intuición, o la desesperación, la irreflexión voluntaria, etc. pueden producir en un momento dado impulsos de felices resultados.
Lo más habitual, sin embargo, es que empecemos por conjugar la capacidad de decisión con nuestra capacidad de pensar y asociar o valorar ideas. Ambas capacidades, que todas las personas poseemos, son un preciado recurso que tenemos siempre disponible.
De modo que nuestra página hoy sobre «Perspectiva de futuro» es una invitación a valorar nuestra capacidad de pensar. La propuesta ha surgido leyendo ideas de Koldo en su libro sobre el ner y ver las numerosas referencias a «pensar», «considerar», «saber», «tener ideas», etc. que giran en torno a la «Perspectiva de futuro». Es una oportunidad que tenemos personas y organizaciones, de modo que, aprovechando tu visita a nuestra página, te invitamos a aprovechar estas ideas de ner para definir las tuyas.
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«Una organización y una cultura orientadas al futuro gracias a la confianza en las personas que la componen»
KOLDO SARATXAGA
«No me canso de repetir que todo lo que hagamos tiene que ser también una inversión para el futuro. Por eso hay que sustituir, en nuestra cultura, el concepto de “gasto” por el concepto de “inversión”. De esta forma, todo lo que decidamos hacer deberemos pensarlo como si fuera una semilla que fructificará a los tres, cinco o diez años. La inversión es un “gasto” pensado con efectos de futuro. Con esa misma idea debemos considerar los aspectos organizativos. Todo movimiento, toda acción, deben realizarse si son buenos para el futuro. Las relaciones no nos interesan sólo por el “aquí te pillo, aquí te mato”, sino como un paso más que afiance el porvenir del proyecto. Esta manera de actuar nos aleja del parcheo a la vez que nos hace pensar en que muchas de las decisiones y maneras de hacer son válidas sólo para salvar la cosecha del día, pero no para que la tierra sea eficiente y fértil para las cosechas futuras.
»Si visualizamos qué futuro queremos para nuestra organización y éste es compartido, las posibilidades de encontrarnos con él aumentan considerablemente.
»Lo que diferencia en muchos casos a los líderes de los ejecutivos es esta capacidad de visión a largo plazo. Un buen líder no se mete en la recogida del fruto. Sabe que vendrá el fruto y también que hay muchos capaces de mimarlo y hacer que resulte una cosecha eficiente, tal y como habían compartido.
»Una organización orientada al futuro es una organización que “tiene” ideas, que “quiere” ponerlas en marcha y que lo “hace” con ilusión, que tiene capacidad de acción y riesgo.
»El líder crea una organización y una cultura orientadas al futuro gracias a la confianza en las personas que la componen y con la dedicación de una parte muy importante de su tiempo a comunicar y hacer comprender a todos esa idea del proyecto común, tal y como la he desarrollado.
»En mis primeros años en Irizar, dedicaba más del ochenta por ciento (80%) de mi tiempo a estar con las personas, ya fuera de manera formal o informal. Creo que, a lo largo de los años siguientes, nunca ha sido menos del cuarenta por ciento (40%) de mi tiempo. Tiempo dedicado a que todos comprendieran claramente el porqué y el para qué de lo que hacíamos. Por este motivo, en todos los encuentros informales, las preguntas que se me hacían siempre tenían que ver con temas de largo alcance. Habían interiorizado el largo plazo. Formaba parte de nuestra cultura.»

