En un proyecto del Nuevo Estilo de Relaciones no se prescinde de nadie, no hay despidos. Esto es una realidad del NER, consecuencia de sentir y entender que el proyecto es las personas. ¿Es que el Nuevo Estilo de Relaciones es un estilo funcionarial, en el sentido de crear contratación vitalicia?
Si habéis leído Experiencias ner 2013, vemos que puede haber quienes en un principio quieran entender el no despido como una lotería de contratación irreversible y que pase lo que pase, hagan lo que hagan, nunca se verán en la calle. Así que puede haber personas que tengan el pensamiento de desentenderse de todo compromiso y dedicarse a «dormir», como parece que trataron de hacer en el mencionado proyecto, el cual iniciaba su cambio organizativo con el NER. Cabe reseñar que, por dormir, dormirán y dormimos tranquilos con un NER, pero porque con este estilo vivimos en un entorno de ética y sentido común. Por lo demás, las preocupaciones son tan grandes como las de cualquiera en estos años de crisis, y no hay más que tirar de hemeroteca, como dicen, para comprobarlo.
Nos cuenta el libro —apenas son unas frases este episodio que estamos mencionando— que enseguida se habló con las personas y se les explicó que las cosas no son así. Se habló con las personas, se les explicó, lo comprendieron, lo asumieron. Es decir, hubo un reunirse y un poner en común las realidades con el fin encontrar una que pudiera unir a todos, como así fue, y el proyecto tomó de inmediato otro rumbo.
Mientras en las empresas al uso la incorporación de las personas suele ser una contratación de fuerza de trabajo a cambio de una remuneración, las personas que se incorporan o se encuentran en un proyecto NER van a encontrar oportunidades de desarrollo como personas, de evolución física, mental y emocional, de sentirse reconocidos porque se les escucha y de disfrutar por la posibilidad de aportar al proyecto de todos. Además, con el valor añadido de que esto se produce con puertas y ventanas abiertas a la sociedad, a la vida personal y familiar. Es decir, el NER no es un postizo que nos colocamos al entrar a trabajar, es un estilo de vida, que podemos compartir con orgullo en casa (si es que somos de comentar) y en nuestra vida comunitaria. Si nos paramos a pensar en ello, estaremos de acuerdo en que esto es otra muestra más de la fuerte coherencia del NER, que se muestra a plena luz del día y a todos.
Los líderes del NER, sea el Coordinador del Proyecto o el líder de un Equipo en un momento dado, son quienes pueden transmitir a las personas que el proyecto es más que una realidad anodina como máquina de producir, a remolque de las circunstancias.
Son las personas quienes pueden interiorizar que el proyecto es suyo y compartir la forma de hacer de él algo diferente, dotarle de músculo propio, llevarle a las mejores posiciones en su actividad y sector, e integrarlo en la sociedad como un miembro activo, comprometido con la riqueza, el empleo y con quienes necesitan de otros porque el reto que deben asumir supera sus fuerzas.
Así vemos que actúan los proyectos de ner group, nuestra referencia empresarial y social aquí por su manera de buscar el éxito, afrontar tropiezos y dificultades, y por su compromiso con las oportunidades para todos, tanto de puertas adentro como hacia la sociedad. Se entiende que en cuanto sabemos que una persona es del NER, la miramos con buenos ojos, aunque ni nos conozca ni la conozcamos. Es porque sabemos que todas las personas del NER son partícipes en crear una sociedad diferente de esta, que nos tiene cada vez más dolidos por su negación y robo de oportunidades a las personas, por las proporciones cada vez mayores de sus diferencias y por su egoísmo.
Así pensando, hemos entendido ahora mucho mejor a Koldo Saratxaga:
«Cuando las personas hablan con orgullo de la empresa en la que trabajan, cuando el trabajo es el bien común, es que has conseguido el éxito. No he oído a nadie decir que volvería atrás. Además, los resultados acompañan porque crecemos y, con la que está cayendo, es para estar satisfecho.» («Lo mejor de una empresa es el orgullo de pertenencia», Estrategia Empresarial, entrevista de Ainara Sarobe.)
Lo entendemos y lo compartimos, ¡cuántos nos gusta ver a personas del NER que sienten el proyecto! Igual que cuando vemos humo entendemos que hay fuego, cuando vemos personas viviendo en confianza y empoderadas, sabemos que allí donde están hay liderazgo y se avanza al futuro.


