«Somos los más pequeños de Koldo», decía José Luis Aramburu, presidente de Lancor, en noviembre de 2007, ante un gran auditorio congregado en el Palacio Euskalduna para la presentación del último libro de Koldo Saratxaga Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente.
Entonces eran los más pequeños de los que estaban allí (Irizar, Ampo…), es decir, eran de los que se habían sumado más recientemente a esta nueva forma de existir una organización, a «este nuevo modelo organizacional, basado en un nuevo estilo de relaciones».
Hoy, algo más de un año después, no sólo ya no son de los pequeños, sino que han evolucionado de forma vertiginosa en todos los aspectos.
La necesidad del cambio en Lancor se impuso por su propio peso a finales de 2005, cuando esta firma del sector de los motores de ascensor reconoció su situación crítica. El diagnóstico de consultores y asesores de fuera de la organización era que «necesitaban dotarse de cinco nuevos directores externos para sobreponerse a la difícil situación en la que se hallaban». Sin embargo, contactaron con Koldo Saratxaga y su equipo, y,
«tras una serie de entrevistas personales, encontraron en casa lo que parecía que tenían que buscar fuera. Dos personas del antiguo equipo directivo y tres personas de la “línea” fueron elegidas para participar en el equipo de pilotaje».
¿Ha sido todo fácil y sencillo, el cambio ha sido un proceso automático? Nada de eso.
Si vamos de nuevo al Foro de Experiencias Saratxaga, la iniciativa que mantienen las personas del área de innovación en la Diputación Foral de Bizkaia, conocemos que, una vez que todos en Lancor estuvieron de acuerdo en asumir el compromiso de avanzar juntos en un proyecto compartido, se presentaron diferentes situaciones, propias de la convivencia entre personas y del desarrollo de una actividad. Los obstáculos o problemas no desaparecieron, pero no se obvian ni se silencian, no se crean grupos soterradamente.
Algunas veces se discute. La discusión no es habitual, pero tampoco es una situación políticamente incorrecta, sino una exposición de opiniones encontradas que acaba generando beneficios, y no pequeños: la transparencia y la comunicación en las relaciones, el emprender el rumbo del consenso y el acuerdo… cada persona podrá decir por experiencia propia los beneficios que siente. En Lancor dicen que ha habido alguna discusión, tensión, se levanta la voz… y no se cae el mundo, como en cualquier familia o en cualquier convivencia. Casi siempre ha sido por poner encima de la mesa falta de solidaridad o de compromiso, es decir, por lo que coloquialmente se llama «escurrir el bulto». Todas estas discusiones se han entablado de forma directa, no ha venido un Fulanito de parte Menganito a decir que Menganito está muy descontento. Es decir, la comunicación entre todos es una práctica del día a día en Lancor.
Otra situación no grata es que a veces hay que trabajar, y más que antes, cuando había un reloj de fichaje. Como ahora se trabaja por metas a la semana, si se consiguen antes, hay más rato de bocadillo el viernes y se sale antes, nos dicen en Lancor, pero si no, hay que «pringar» algo más. Y no necesariamente las metas no se logran por falta de ganas o trabajo, puede ser por un problema logístico, de esos que aparecen sin avisar en todas las organizaciones. Pero ¿qué se hace? ¿se deja que mande el problema? En Lancor deciden superarlo y con buen ritmo, aun a costa de un esfuerzo suplementario:
«Comentaron también que ha habido que espabilar. Les ha costado dos años llegar a alcanzar objetivos, al principio las cosas iban mal, luego regular y ahora están al 100% de garantía de servicio.»
Con igual sencillez y de forma también directa, Lancor nos asombran al explicar el cambio que han experimentado, para salir de su situación crítica y pasar a ocupar posición de líderes en su sector que es su vocación como organización. Destacan en primer término la información exhaustiva de la marcha de las cosas se comparte con todos sin excepción y, además de las puertas siempre abiertas a la comunicación, los tablones de anuncios exponen puntualmente y en detalle mediante gráficos y textos cómo y por dónde va la organización. ¿Qué más y cuáles son algunas de las cifras que expresan este cambio, entre ellas que las ventas se han multiplicado por 2,5? Los interesados e interesadas encontrarán más detalles en estos dos post firmados por Borja Lastra, de los que también hemos tomado las fotos, excepto la primera que pertenece a la web de Lancor:
«¡Testimonios espectaculares!», servicio de innovación 2.0, http://blogs.berrikuntzazerbitzua.net/blog/2008/11/24/%C2%A1testimonios-espectaculares/
«¡Fabricando motores, yendo como motos!», BFA Mugalariak, http://bfa-mugalariak.blogspot.com/2008/06/frabricando-motores-yendo-como-motos.html

