En un estilo organizativo basado en las personas, en el nuevo estilo de relaciones, ner, la idea de nuestro egunero es coherente con la importancia de las personas y remite directamente a lo que somos: cuerpo, mente, emociones… y no a la realidad instrumental de los «recursos humanos», la «fuerza de trabajo», etc. como nos considera la organización jerárquica o piramidal.
Esta idea del esquema del nuevo estilo de relaciones aparece en penúltimo lugar, en el 13, pero está muy relacionada con la idea que protagonizaba nuestro egunero al despedir la semana pasada, que era «Experiencia compartida», la número 6 del esquema. En realidad, si nos paramos a observar el esquema del ner, nos damos cuenta de que hay una gran cohesión y relaciones entre todas sus ideas. De esta forma, vemos que «Evolución física, mental y emocional» y «Experiencia compartida» tienen en común las oportunidades que suponen para las personas; la primera sobre todo en el nivel individual y la segunda para el conjunto del proyecto, con el resultado de que las dos son beneficiosas en ambas direcciones.
Y si dar oportunidades y disfrutar de las mismas representa una innovación es porque la realidad jerárquica se distingue por lo contrario, por la falta de oportunidades para las personas, por conducirlas de por vida al mismo trabajo, y esto cuando el «jefe» se atiene a los contratos firmados.
Dicho brevemente por Koldo, en el capítulo «Evolución física, mental y emocional» de su libro Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente, ésta es la situación corriente hoy en día en las organizaciones empresariales:
Personas que son capaces de dominar su trabajo en pocos meses quedan condenadas, a partir de entonces, a realizar su tarea de forma repetitiva cada día. ¿Hasta cuándo?
De manera consecuente con la consideración de las personas como «mano de obra», en lugar de como personas, en el núcleo de la gestión jerárquica empresarial:
Sólo se gestiona lo físico, lo manual, lo repetitivo, lo conocido de los obreros y empleados.
Las organizaciones empresariales siguen necesitando un cambio y, en concreto, en este campo de la falta de evolución de sus personas. Y, sin duda, Koldo Saratxaga es uno de los líderes organizacionales que mejor pueden exponer la necesidad de dicho cambio:
Tendrán que reconocer un día u otro quienes así piensan y actúan que están cometiendo una enorme frivolidad y un tremendo error. Un error debido a su falta de evolución, una grave equivocación por no ser capaces de darse cuenta de que estamos en la era del conocimiento y que el conocimiento está en las personas. En todas las personas y no sólo en algunas, insisto. Todas las personas pueden hacer más y mejor lo que hacen, siempre que se sientan propietarias de sus responsabilidades y de sus resultados; todas las personas pueden añadir más valor en tanto y en cuanto tengan oportunidades.
En K2K las propuestas de cambio son muy sencillas, orientadas al futuro de los proyectos, que es lo mismo que decir al futuro de las personas. En este caso, la propuesta de K2K, expresada por Koldo, verás que significa favorecer «el poder de la creatividad de las personas para innovar», confiando en ellas y siendo creativos a base de hablar y escucharnos:
¿Por qué estamos tan cerrados al cambio organizacional? ¿Por qué cuesta tanto confiar en las personas y crear hablando y escuchando a las personas que tanto saben de lo suyo y de lo que les rodea? Y saben tanto porque llevan años haciendo lo mismo y viendo y viviendo los mismos errores y problemas.
Como he dicho tantas veces y no me cansaré de repetir: los problemas son oportunidades para el ingenio y la creatividad, para que las personas creen y aporten y, por tanto, se sientan apreciadas, consideradas y estimuladas a mejorar en todos los sentidos.


