Gaur egun / Actualidad de K2K emocionando

Nuevo Estilo de Relaciones NER Harreman Estilo Berria

lunes, 18 de julio de 2011

«Orgullo de pertenencia» (5)


El orgullo y el éxito hay que alimentarlos con logros eficientes, cuando son parte fundamental de la continuidad y, por tanto, del futuro.


A este orgullo es al que nos referimos a la hora de compartir el Nuevo Estilo de Relaciones. Así lo encontramos descrito por Koldo Saratxaga cuando leemos este libro ilusionante que es Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente. Se le añaden más características, pero, para situarnos de forma breve, así es como podemos describir el orgullo de pertenencia.

Y para situarnos antes, en por qué tratamos sobre este tema, diríamos dos cosas, resumiendo: porque somos personas con proyectos que deseamos conducir con éxito y al éxito, y porque tenemos una forma de hacerlo: con todos los que somos y estamos, y en un Nuevo Estilo de Relaciones, NER.

Parte del NER es el orgullo de pertenencia y, como has leído, tiene un papel activo en lograr el mayor éxito de un proyecto, que es su futuro. Este éxito se alimenta de más éxito y, de puertas adentro —en nuestras entrañas o tripas—, se alimenta de sentir el éxito. Esto suele ser lo que nos hace experimentar orgullo, el «sentir» que hemos logrado tener éxito, y no solamente «saber» o estar informados.

El sentimiento de éxito se amplifica en el Nuevo Estilo de Relaciones porque dicho éxito tiene un valor añadido que lo hace mayor: ¡es un éxito compartido! Lo hace mayor y además nos permite disfrutar sin reservas cuando lo conseguimos.

Se comprende esto si tenemos en cuenta lo que es el éxito en las llamadas «empresas», pues aquí el éxito de uno es el fracaso de todos los demás, y esto no permite celebraciones expansivas o compartidas. Con su forma organizativa de pirámide, las «empresas» dejan claro —hasta gráficamente— que «evolucionar» equivalga a «escalar». En el ascenso, el número de ocupantes de cada escalón se va reduciendo; así, hasta llegar al último peldaño, ocupado por una sola persona.

El éxito que nos hace sentir orgullosos en el NER es una experiencia diferente a la que brinda la llamada «empresa» convencionalmente. Es otra cultura del éxito, un cambio con respecto a la cultura jerárquica, el cambio organizacional que se realiza mediante el NER.

En esa vida empresarial y laboral jerárquica, que es la más corriente, se asiste a un trabajo por control horario, ¡hay que fichar! Y, a continuación de fichar, todas las personas pasan a tener «movilidad reducida» por efecto del «ordeno y mando» de la jerarquía piramidal… En estas circunstancias, resulta difícil entender el orgullo de pertenencia del que estamos hablando, ya que hacer horas es pasivo, lo mismo que acatar órdenes, y todo esto es lo contrario a ser tan proactivos como para dar continuidad a un proyecto.

El orgullo de pertenencia del Nuevo Estilo de Relaciones está al alcance de toda organización, independientemente de su tamaño. Es otra gran diferencia y cambio comparado con la cultura vigente, donde es el branding (el marquismo o espíritu de marca) el terreno en el que se intenta que los trabajadores y trabajadoras sientan orgullo de tener en sus tarjetas de visita logos de empresas importantes que cotizan en bolsa, que logran doctorados honoris causa o que reciben premios internacionales en calidad y medio ambiente. Es decir, orgullo de lo ajeno y lejano.

En el NER sentimos orgullo de lo nuestro y de aquello que nos une y permite lograr el éxito, que es este estilo de relaciones horizontal, el Nuevo Estilo de Relaciones.

¿Qué es mejor? Si votamos democráticamente, no cabe duda del resultado que obtendríamos.

Feliz semana y ¡hasta la próxima página, el miércoles!