El sábado escuchando a Mikel Rubiralta explicar cómo se cuida un huerto, en el vídeo de Bioterra, decía que en las plantas que tenemos es tan importante lo que les pase en la parte aérea como en las raíces. Esto viene muy bien para el tema de hoy, que es el elemento 10 del Nuevo Estilo de Relaciones (NER), la continua sensación de siembra, etengabe ereiten jarduteko sentsazioa. Lo encontramos oportunamente colocado, como los anteriores. En este caso, detrás de perspectiva de futuro, etorkizuneko perspektiba, para empezar por decirnos, con esta sola cualidad de su ubicación, que el futuro se empieza a crear en el presente, con la siembra que suponen nuestras decisiones y realidades. Para nosotros, en el Nuevo Estilo de Relaciones, empieza por definir el proyecto que compartimos, es decir, el destino al que queremos dirigirnos y la manera de hacer el viaje.
De la misma forma que Mikel Rubiralta afirma con relación a las plantas, sucede con estas decisiones y realidades, porque hoy ya está comenzando a existir el futuro, aunque no lo veamos. No lo vemos porque las semillas necesitan tiempo para convertirse en cosecha y porque el motor del futuro siempre va a ser parcialmente desconocido, igual que no podremos ver todo lo que pasa con las raíces bajo la tierra:
«Tampoco es menos cierto que los grandes movimientos sociales despiertan cuando se rompen los límites, los cuales previamente resultan desconocidos.»
Así nos hacía notar Koldo en su artículo más reciente, publicado en los diarios del Grupo Noticias. Y es que no poder ver ahora el fruto de la siembra no es equivalente de no poder hacer nada y estar a merced del destino, de ese futuro.
La realidad es que solo estamos a merced del futuro que nos diseñen, y no del que nos diseñemos nosotros, cuando, en lugar de la sensación de siembra, elegimos cultivar la sensación de cosecha y trabajamos para el aquí y el ahora, manejados por las urgencias. Así lo estamos viendo por la sorpresa con que nos tomó esta crisis, que decimos no hemos sabido ver venir, y por la poca capacidad de acción y reacción que, en general, estamos demostrando; sin embargo, hace poco en Twitter, y con relación al citado artículo, uno de nuestros seguidores, sindicalista, se mostraba visiblemente molesto porque consideraba que en especial los sindicatos están trabajando por el empleo y para que no siga galopando el desempleo.
Sea como sea, de esta forma nos interpelan las reflexiones de la experiencia y el conocimiento empresarial de Koldo Saratxaga. Son preguntas y a la vez respuestas que merecen hoy un momento de nuestro presente, en favor de la siembra:
«¿Y qué hacemos el resto? ¿Qué ha cambiado en la pequeña y mediana empresa en los últimos cinco años? […]
»¿Se debe de esperar a que patronal y sindicatos se pongan de acuerdo, con años de retraso, para crear esas recetas que deben servir de igual manera para miles de pymes, según un convenio, independientemente de su situación concreta? ¿Qué clase de gestores tenemos y qué futuro nos espera si no son capaces de ponerse de acuerdo con aquellas personas con las deben jugar cada minuto del futuro?
»Las pymes que mejoran su posición competitiva internacional deben intentar crear alianzas con otras que añadan no tanto cantidad —que es pasado— y sí aspectos cualitativos como relaciones, clientes o conocimiento. El tamaño medio de nuestras empresas es exageradamente bajo, consecuencia de que en los años de gloria era fácil iniciar nuevas actividades. Estas alianzas requieren en muchos casos perder el nombre, perder poder, perder prestigio, así como obligan a asumir la transparencia de poner la realidad encima de la mesa, dialogar y en muchos casos ceder, lo que no es sino otra manera de invertir.»
Como en todo lo que lleva el sello del NER y de Koldo Saratxaga, no solamente encontramos crítica y propuestas, lo que por sí solo valdría como signo distintivo, sino que encontramos además realidad y realización continua de las propuestas, como está demostrando ner group. En el grupo ner, la participación de todos los proyectos, con el ceder y dialogar que supone participar y juntarse con otros, está siendo parte del camino al futuro.
¡Buen día a todos y buena siembra!

