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viernes, 16 de julio de 2010

Máster Innovación y Conocimiento UPV/EHU: «La perspectiva de futuro de gbe-ner Elkartea, entiende su actividad como una continua siembra»



Hoy las emociones que tenemos en esta página nos llevan a compartir contigo (ongi etorri!, de nuevo hoy) el sentimiento con el que Koldo Saratxaga abre el prólogo al libro El éxito fue la confianza:

«Qué maravilla supone saber que el futuro es incierto y, como tal, lleno de oportunidades. Qué apasionante es levantarse y encontrar por delante un nuevo día en el que puedas tener nuevas experiencias, en el que puedas lograr nuevos conocimientos.»

Así nos hemos sentido estrenando el día y así continuamos también.

El párrafo con el que Koldo continúa quizá no puedas compartirlo. Las personas de gbe-ner sí, y también todas las personas que, con NER, Nuevo Estilo de Relaciones, llevan adelante un proyecto que comparten. Aunque no tengas un trabajo como éste, de todas formas te brindamos estas palabras de Koldo:

«Qué alegría tener la oportunidad de asistir cada día a un trabajo que no te define la tarea, que no te indica los procesos, procedimientos y pasos que recorrer hasta el último detalle, que no anula tu creatividad innata con la rutina, con órdenes superiores que creen no necesitan de tu intelecto ni sentimiento y sí y sólo de tu hacer, de tu parte física.»

Dado que el trabajo ocupa una parte tan importante en cantidad en las vidas de las personas, leer esta reflexión de Koldo Saratxaga puede servirnos para despertar.

Despertar y, por ejemplo, empezar a valorar el porcentaje no sólo de nuestro tiempo, sino también de nuestra propia persona (cualidades, capacidades, sentimientos, experiencia, etc.) que debe orientarse a funcionar sobre el esquema de orden-respuesta: orden que nos dictan otros y respuesta que estamos obligados a dar.

Aquí queda el tema de reflexión que nos acaba de inspirar Koldo: todo lo que somos como personas y mantenemos sin utilizar, atrofiándose, o actuando en función de lo que imponen terceras personas. Seguramente que algo positivo y constructivo podremos hacer al respecto, lo mismo quienes tienen responsabilidades con relación a otras personas que quienes tienen sólo responsabilidad sobre sí mismos —lo que no es poco, ya que se trata de una persona y una vida—.

Dedicado a pensar nos hemos encontrado a Diego Polo Román, y a leer El éxito fue la confianza. Leer para saber o para no saber, que es su tema de reflexión. Le deseamos que con el libro de Koldo y Jabi encuentre la forma de prolongar la lectura en la realidad, pues la experiencia de KIZUN puede guiar otras acciones y cambios organizativos en proyectos personales.

Hablando de experiencias y de gbe-ner, tenemos que compartir otro hallazgo informativo que nos ha hecho especial ilusión y nos ha alegrado el paseo que nos damos por la Red todos los días. Trata sobre la participación de gbe-ner en el Máster de Gestión de la Innovación y el Conocimiento en la UPV/EHU, en concreto sobre las sesiones prácticas, que gbe-ner liderará y de las que también ejercerá la tutoría.

Como ya sabes que esta web nos sirve de álbum de fotos gráficas y también hechas con palabras, compartimos íntegramente esta información sobre gbe-ner, publicada en la web de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea. Refleja una radical innovación formativa, merece la pena leerlo:

«Las sesiones prácticas lideradas y tutorizadas por gbe-ner Elkartea (Asociación de Proyectos Empresariales) se llevarán a cabo con la participación activa de las Personas de gbe-ner que componen sus equipos de trabajo, con lo que los alumnos del Master tendrán la oportunidad de vivir in situ, de forma real, cómo se desarrolla el trabajo en equipo en varias de sus organizaciones.

El estilo organizacional de los Proyectos asociados a gbe-ner Elkartea es un nuevo estilo de relaciones basado en las personas y donde cada organización constituye un proyecto común de las personas que forman parte de la misma.

Se trabaja en equipos de trabajo autogestionados donde la comunicación, la libertad y la responsabilidad excluyen el control, se ofrecen oportunidades a las personas y los errores se convierten en ocasiones de aprendizaje.

Se integra a los clientes y proveedores, y el conocimiento compartido y las nuevas experiencias facilitan la innovación permanente que caracteriza a los Proyectos asociados a gbe-ner.

La perspectiva de futuro de gbe-ner Elkartea, entiende su actividad como una continua siembra donde en un entorno de transparencia, confianza y generosidad se siente el orgullo de pertenencia, y se evoluciona física, mental y emocionalmente ante el convencimiento de que UN PROYECTO COMÚN CONDUCE A UN ÉXITO COMPARTIDO.»

Nos hemos acordado de Koldo cuando dice que la educación debe enseñarnos a ser personas, porque eso nos sirve para todo. Hemos comprendido que de nuevo aquí tenemos otro sueño realizado: impartir una formación en valores, en ejercitar capacidades, en conseguir experiencias, en aprendizaje de relaciones... Todo esto se lo llevarán los alumnos para su vida de trabajo y para todo lo demás, para vivir como personas, en definitiva. Es una bonita y gran oportunidad.

Y así termina nuestra página hoy, con oportunidades, igual que la hemos empezado.

Te deseamos muy buen viernes.






viernes, 11 de diciembre de 2009

«Hay que esperar a que la tierra esté esponjosa»



¿Qué tal estás, bienvenido y bienvenida visitante? ¿Te ha gustado el estudio sobre Koldo Saratxaga de Ramon Casadesus-Masanell y Joan Enric Ricart, HBS & IESE, que ayer compartíamos aquí?

Nosotros le hemos dedicado un buen rato y pensamos repetir la lectura, como solemos hacer con todos los estudios que vamos leyendo.

Nos ocurre como dice Diego Polo Román en su blog, que lee a Koldo Saratxaga reposando la lectura (y mostrando como acontecimiento casi insólito el hecho de leer).

El profesor Ramon Casadesus-Masanell es autor con Jordan Mitchell del estudio de caso Irizar en 2005, destinado a los programas de management de la Harvard Business School, como ayer recordábamos. Se escribió originalmente en inglés y tiene una traducción al español, realizada con miras al trabajo en clase, no a su comercialización como texto editado. Existe una traducción al francés, que puede adquirirse, por ejemplo, en la Cámara de Comercio e Industria de París. Puedes ver la ficha de publicación y acceder a la compra a través de este enlace.

El estudio de caso Irizar en 2005 se complementa con unas páginas tituladas Nota sobre la industria de autobús, que describen el contexto de este sector hasta el año 2008.

Y nuestra página hoy tiene como título esta frase que Koldo Saratxaga decía a los participantes en el I Foro Humano Europeo. La hemos tomado del vídeo de presentación de este Foro, que transcurre teniendo como fondo unas palabras de la charla de Koldo. Lo puedes ver entre nuestros vídeos.

Koldo habla aquí de la tierra y las personas, la siembra. En concreto, nos invita a «dejar» la tierra cuando se ve afectada por sucesos climáticos, como la lluvia, ante los que no puede hacer nada la persona que siembra.

Le oímos que hay que «dejar» a la tierra cuando llueve, no pisarla, permitir que hagan su trabajo otros agentes también ajenos a la voluntad humana, como son los muchos animales que reptan subterráneamente y favorecen así que circule el aire entre las raíces. Esto nos dice Koldo Saratxaga, como fruto de su experiencia constante en la huerta y para que nos sirva en nuestro día a día.

Y claro que nos sirve. Hoy destacamos esta idea porque hemos pensado en que resulta muy útil en la tarea de encontrar oportunidades y de identificarlas.

Para entender más esta idea de Koldo, ya que sus ideas y su sensibilidad a veces se nos escapan por nuevas y diferentes que nos resultan (y porque no queremos que se nos escapen), hemos leído una parte de su conversación con Koldo Aldai recientemente:

«La tierra siempre responde. La tierra siempre es agradecida. Es un ejemplo de gratitud, pero es preciso tener paciencia. A nada que le das, te lo devuelve multiplicado, pero hay que esperar. No podemos sembrar hoy y recoger mañana. La cosecha depende de nuestra sensibilidad y cuidados. Tenemos que evitar ese concepto tan arraigado en el mundo de cosechar continuamente. Todo el día con la espalda abajo y cosechando sin parar...

[...] La naturaleza es para compartirla, no para dominarla. A veces voy con mis nietas a la huerta, ellas ven cómo la cuido, ven que no le echo química… Cuando forzamos a las personas se rebelan, otro tanto ocurre con la naturaleza. Es cuando vienen los desastres.»

Todo esto, si llegamos a interiorizarlo, ¡cuántas cosas puede facilitarnos! Desde mentalmente hasta en las emociones y los sentimientos, la experiencia... Nos facilita la apertura a la realidad, por ejemplo. Y una aplicación que vemos a esto es la de evitar opiniones a priori sobre personas y cosas. Si dejamos tiempo, para que las personas y las cosas actúen e interactúen con nosotros, tendremos más base para formarnos unas ideas y tomar decisiones; hasta podemos descubrir oportunidades donde creíamos que lo sabíamos todo.

Esto puede enfocarse, por ejemplo, a encontrar trabajo o a ampliar mercado, por mencionar aspectos relacionados con la crisis que nos acompaña todos los días. A ti se te ocurrirán otras ideas a partir de esta propuesta de Koldo. A nosotros también se nos están ocurriendo unas cuantas más.

Hemos leído en esta semana noticias de personas que pierden su empleo en fábricas que se cierran. ¿Optarán algunas de estas personas por unirse y adquirir el negocio para proseguir la actividad? Es una decisión que han tomado personas de diversas organizaciones empresariales en lo que va de crisis, hace unos días lo leíamos en esta página.

Si optan por la búsqueda de trabajo o el encontrarlo, hoy contamos individualmente con notables ventajas en comparación con la crisis de comienzos de los 90, ya que un teléfono móvil está al alcance de prácticamente toda persona, al igual que el acceso a Internet y, por este medio, a una gran cantidad de información. Disponer de un punto de contacto que podemos llevar con nosotros y ampliar nuestro conocimiento son dos buenos apoyos que hace quince años no era tan fácil conseguir.

Por el contrario, tambien leíamos noticias en esta semana sobre otras organizaciones que reciben un salvavidas con la advertencia de que deben ser responsables porque no habrá una segunda vez para que les saquen de apuros. Esto decía Jean-Claude Trichet, el máximo responsable del Banco Central Europeo, al sector bancario.

En definitiva, las oportunidades se reparten de diferentes maneras entre las personas. Y si tenemos en cuenta las realidades que ha puesto en primer plano la conmemoración del Día de los Derechos Humanos, se nos puede ocurrir al respecto, desde nuestro mundo occidental, que somos afortunados. Como enfatizaba Koldo Saratxaga en su charla en Bizkaia Creaktiva, lo que en Europa consideramos carencias y estar bajo mínimos, en muchos lugares de África sería bienestar. Puedes ver esta charla entre nuestros vídeos.

Se nos ocurre también, entonces, que tener trabajo, incluido el trabajo de encontrar trabajo, debiera ser una obligación, y no ya individual, sino social, pues es un medio de generar oportunidades para nosotros y para otros.

Periódicamente se nos informa de las personas que han dejado de buscar empleo porque no confían en encontrarlo: ya sea a través de las Encuestas de Población Activa, el Banco de España, etc. Si no se encuentra trabajo, una solución, clásica y efectiva, es la de crearlo.

Crear empleo es lo que se proponen las organizaciones de la economía social, entre ellas, algunas de las que forman parte de gbe-ner, como Ampo o Grupo Hernández Zubizarreta.

Hasta mañana, bihar arte.