Gaur egun / Actualidad de K2K emocionando

Nuevo Estilo de Relaciones NER Harreman Estilo Berria

domingo, 4 de julio de 2010

«He leído El éxito fue la confianza, libro de ésos que una vez leídos te hacen reflexionar, contrastar y comprobar cada vivencia personal»



Nuestro sugestivo titular hoy es de Alex García, pues traemos para compartir sus ideas y propuestas a raíz de su lectura de El éxito fue la confianza. Se encuentran en un post de su blog. El post se titula «En la empresa, con o sin crisis, volver a recolección de la cosecha» y el blog se llama El uso de sí mismo. Hasta hace tres días, no conocíamos el blog de Alex ni su reseña sobre este libro de Koldo Saratxaga y Jabi Salcedo. Siempre que hemos pinchado en su icono de blogger al pie de nuestra página, lo que hemos visto es una extensa lista de los blogs que sigue Alex, aunque ni rastro del suyo ni ninguna otra información sobre sí mismo; tampoco otras coincidencias nos habían llevado nunca hasta su blog. Así que nos hemos llevado una buena sorpresa con esta página que Alex ha querido compartir, es uno de los descubrimientos que agrada hacer porque tienen sustancia.

Y de entrada hay que decir, por último, que leer este post de Alex pensando en compartirlo aquí ha significado, por enésima una vez, darnos cuenta de lo difícil que es reflejar lo que leemos. Por eso siempre tenemos la esperanza de que la línea descriptiva que seguimos, combinada con las referencias que la acompañan, sirva al menos como «mapa del tesoro» para que nuestros visitantes se acerquen a conocer por sí mismos a las personas aquí mencionadas. Y es que si queremos sacar más jugo a la reseña de Alex, nos será muy útil darnos una vuelta por su blog, al igual que en el caso de los demás bloggers.

Lo primero que encontramos destacado en El éxito fue la confianza es su cualidad de libro capaz de movilizar a las personas, de provocar el salto de las letras a la realidad:

«Hace unas semanas he leído el libro “el éxito fue la confianza” de K2K. Libro de lectura rápida pero con posos profundos. De ésos que una vez leídos te hacen reflexionar, contrastar y comprobar constantemente cada vivencia personal. Creo que dijo Voltaire: “Los libros más útiles son aquellos en los que el lector hace la mitad”.»

Alex subraya cinco temas del libro que le han hecho pensar, los califica como «colaterales», porque no son el tema medular de las personas y la confianza.

Comienza por destacar el aspecto de la armonía entre la cultura organizacional y la vida personal, sobre todo en la actitud hacia las personas:

«Es interesante la forma en que se compatibiliza cultura y naturaleza. Entendiendo por cultura aquello que sustituye nuestros instintos. No es que crea que somos naturales 100%, todo lo contrario, pero no puedo pensar que cuando decimos que la naturaleza es sabía parece nos excluimos de ella. Los autores entienden perfectamente la compatibilidad de las leyes de la tierra y el peso de la cultura que no tienen porque ser contradictorios. De ahí que se relacione la cultura organizacional con la vida personal.»

El siguiente aspecto es la llamada gestión del conocimiento. Para quienes no hayan leído El éxito fue la confianza, resultará de interés esta síntesis que realiza Alex de dos situaciones prácticas que se viven cotidianamente en el Nuevo Estilo de Relaciones, NER:

«En el libro se narra un ejemplo muy claro sobre la participación de las personas y la información adecuada. Cuenta como el responsable de una máquina en planta participa directamente junto con compras en el proceso de compra de una nueva posible inversión en otra máquina. Es el propio interesado el que mejor dispone de información para la inversión.

[...]

Esta información compartida es la que permite que un técnico de planta forme parte de un equipo comercial o de gestión con el cliente. Se rompe asi el mito de la figura de los comerciales. Aquí todos venden y todos producen. Todos son parte del mismo Proyecto.»

En tercer lugar, Alex García señala que El éxito fue la confianza derriba el mito del liderazgo, la idea del mismo más extendida. Indica de forma rotunda:

«Me sorprende gratamente como los líderes son elegidos por los miembros del equipo porque realmente son los seguidores los que hacen al líder. No creo en el superperfil que se dibuja desde las teorías manageriles sobre el líder y sus grandes cualidades. Creo firmemente en el peso de los seguidores.»

Con no menos resolución, Alex aborda seguidamente otra de las cuestiones en la vida interna de una organización que, tal como la presenta, es una de las más candentes:

«Otra idea (radical) que rompe moldes y es el detectar y denunciar explícitamente los intereses contrarios que existen dentro de una organización. [...] Posiciones diferenciadas, a su vez, que comportan, lógicamente, intereses necesariamente distintos, cuando no incluso antagónicos entre unos y otros. [...] Por eso es importante el proyecto común y la participación de las personas haciendo entender cada una de las funciones y aportaciones de cada uno. Qué bueno sería si cada uno de nosotros viviéramos unas jornadas profesionales en los puestos de los compañeros de otras áreas o departamentos.»

Y en esta fructífera lectura que comparte Alex, el colofón es «sumarme brevemente a la sensibilidad especial que el libro denota por la educación, por una nueva educación».

¿Qué te parece, bienvenido y bienvenida visitante a esta web? También hay reseñas que nos llevan desde la experiencia de las personas de nuevo a los libros, para continuar aumentando nuestro conocimiento. Con esta experiencia de Alex García, hoy hemos visualizado Él éxito fue la confianza como si fuera un árbol del que vamos tomando diferentes frutos a medida que vamos madurando, cambiando, afrontando metas nuevas...

Buscando árboles que simbolicen el mes de julio, nos hemos encontrado con el roble, que simboliza el mes séptimo en el calendario celta. Bajo estas líneas ves un ejemplar que bien puede representar la fuerza atribuida a esta especie; la fotografía forma parte de un ejercicio de clase en el IES Casas Viejas (en Benalup-Casas Viejas, Cádiz). El roble también simboliza en el calendario celta la puerta de entrada a la segunda mitad del año, que en nuestro calendario hemos cruzado hace unos días.