Si nos dedicamos a buscar en Internet las numerosas entrevistas o charlas que ha dado Koldo Saratxaga en estos últimos años, vamos a encontrar la transparencia en prácticamente todas. De forma incansable, Koldo nos pone delante esta idea y valor: ser transparentes.
No se puede negar que esta idea es bastante desconocida en la práctica empresarial, y también en las ideas de gestión. Si en este momento nos resulta más familiar, tal vez se deba especialmente a que, con motivo de la situación de ajuste económico que se está viviendo en los países más ricos del planeta, diversas instancias económicas y financieras han hecho presente la necesidad de transparencia en ambos sectores. Pese a ello, y pese a las leyes que en su titular incluyen el nombre de la transparencia y a los códigos de buenas prácticas que establecen obligaciones informativas y contables, se nos dice que aún queda mucho camino por recorrer en este terreno.
Y sin embargo, todo esto no es más que una parte del cambio organizacional que propone K2K emocionando en cuestión de transparencia. Las citadas buenas prácticas, leyes, manifiestos, etc. son, en resumen, la transparencia contable que Koldo da por hecho que se asume en las organizaciones que desean ir al futuro. Lo leemos en el libro Cuando la propiedad no quiere ceder el poder, en esta petición que Koldo dirige al Consejo de Administración de Urgola Hermanos: En la ética, por lo tanto, ni cuentas B ni figuras similares. Ética con los clientes, con los proveedores y con la sociedad.
Transparencia, confianza y generosidad en el Nuevo Estilo de Relaciones, NER, forman parte del funcionamiento de un proyecto, de lo que se llama la gestión empresarial. Y como ya sabrás si nos has visitado más veces, o has escuchado a K2K, en sus charlas, etc., la gestión empresarial en el NER es responsabilidad de todas las personas, de todas, y no está reservada a directivos, ejecutivos y miembros del Consejo de Administración, como sucede en las «empresas» al uso.
¿Qué consecuencias tiene esto? Pues unas consecuencias que son a la vez premisas. La consecuencia de la transparencia para compartir la información económica y financiera con todas las personas del proyecto. A su vez, esto es la premisa para que todas las personas puedan desarrollar su actividad de manera también responsable económica y financieramente.
En coherencia con la ética, el NER cambia la forma de retribuir a las personas y nos propone ser generosos, no solamente legales, y repartir la cosecha entre quienes la han conseguido:
Quiero dar un giro al concepto: Trabajo = Salario.
Me atrevería a llamarlo: Creación = Resultados = Cosecha.
Koldo Saratxaga, Un nuevo estilo de relaciones.
Para el cambio organizacional pendiente, capítulo 13

