Ongi etorri, una nueva semana, empezamos a andar el camino. Gracias por tu visita y esperamos que te lleves algo que te sirva para la travesía.
Estrenamos semana, día... hasta más de uno de nuestros y nuestras visitantes sentirá que es una persona distinta a como se sentía ayer.
Claro que también existe eso que se llama «rutina»..., que hace que todos los días parezcan iguales, y no solamente eso, sino que produce este otro terrible efecto que describe Koldo Saratxaga: la rutina, que es el mejor bálsamo para que no pienses y por tanto para que no crees nada nuevo.
La rutina no tiene cabida en el Nuevo Estilo de Relaciones, NER, y dado que esta página se dedica a aportar el NER, no vamos a hablar de rutina. Podríamos decir que hoy dedicamos la página a la vida misma, pues eso es la innovación permanente. Y habría que decir que a la vida misma de las personas, porque la innovación suele asociarse a la creatividad y todas las personas somos creativas.
En realidad, podríamos ceder la palabra a Koldo Saratxaga y copiar aquí al pie de la letra sus reflexiones sobre innovación publicadas recientemente, como presidente de gbe-ner Elkartea.
Primero, nos servirían para desenmascarar el gran engaño en el que nos metemos al definir la innovación como se está definiendo corrientemente de unos años a esta parte:
Creo de verdad, que nos estamos engañando si continuamos con la frase miles de veces repetida: para salir de la crisis debemos innovar. La innovación ha existido desde que el mundo es mundo, y por tanto cuesta comprender por qué de esta obsesión en los últimos tres años de emplearla como si fuera la pócima milagrosa.
En un segundo lugar, nos servirían para entender por qué, si todas las personas somos creativas, y si la innovación es la tendencia natural de la vida, hemos construido una sociedad y unas organizaciones que crean rutina, y por qué se ponen cadenas y cortapisas a la creatividad individual y a la innovación común. Para ayudarnos a reconocer la realidad de nuestra falta de innovación y creatividad, Koldo nos pinta con estas palabras nuestra sociedad y entorno, un retrato en el que los reconoceremos de inmediato:
Nos encontramos con Una SOCIEDAD que prima y resalta al listillo, al competitivo individualista, al dinero, al poder… al tener más. Al tener por encima del ser.
Una UNIVERSIDAD que enseña cómo lograrlo, y si puedes unos másteres creados para ir más de prisa.
Una EMPRESA donde existe una jerarquía, un organigrama, diseñado en 1913, que tiene sus raíces en el modelo militar. Llena de normas, procesos y procedimientos que te empujan a lo urgente y a la tarea, es decir a la rutina, que es el mejor bálsamo para que no pienses y por tanto para que no crees nada nuevo. Donde no se permite la crítica pública, el error, la divergencia y si el control y la falta de información total y veraz.
Unos SINDICATOS que no evolucionan, que están lejos de la realidad y de la complejidad que hoy supone y cada vez más supondrá mantener las organizaciones empresariales en el nuevo marco de competitividad mundial.
El escrito que estamos leyendo lo firma Koldo Saratxaga como presidente de gbe-ner Elkartea, de una asociación de organizaciones que están consolidando el Nuevo Estilo de Relaciones, NER, como estilo organizativo interno. Por ello, cuando Koldo nos describe entornos innovadores donde las personas pueden desplegar su creatividad, entendemos que lo hace como quien los conoce por experimentarlos a diario, en la cultura del Nuevo Estilo de Relaciones:
La innovación es la consecuencia de la unión de personas libres, cooperando en confianza con el resto de las personas que forman un proyecto común al que dedican con ilusión y un buen toque de pasión sus capacidades y valores.
Para crear una organización innovativa se necesitan espacios de libertad. La libertad necesita de ciudadanos maduros, conscientes y participativos. Es decir personas activas en lo social y con perspectiva comunitaria. Es la libertad fraternal donde no se impone, ni se delega, se participa.
Como siempre nos gusta decir y repetir en K2K emocionando, el Nuevo Estilo de Relaciones es otra forma de hacer las cosas, no la única, sino una de las posibles, con una probada capacidad para movilizar las energías de las personas, desde las creativas a muchas otras que podemos tener los seres humanos. Así que nos gusta cuando Koldo Saratxaga en este escrito nos anima a emprender otro estilo de relaciones: Necesitamos plantearnos qué sociedad queremos de aquí a diez o veinte años. Pensando en infraestructuras ya lo hemos hecho. Pensando en términos sociales, no cabe duda de que necesitamos un nuevo estilo de relaciones (ner).
Bien, y hemos dicho que este escrito de Koldo nos serviría para unas cuantas cosas que hemos compartido, pero podríamos seguir sacando conclusiones prácticas. También dejamos a tu creatividad sacarle más utilidades y te deseamos muy feliz semana.

